Kelly Romero-Acosta
Editora
2019
Ocho Estudios
de Salud Mental
Kelly Romero-Acosta
Editora/compiladora
Corporación Universitaria de Caribe – CECAR
Rector
Noel Morales Tuesca
Vicerrector Académico
Alfredo Flórez Gutiérrez
Vicerrector de Ciencia Tecnología e Innovación
Jhon Víctor Vidal
Director de Investigaciones
Luty Gomezcáceres
Coordinador Editorial CECAR
Jorge Luis Barboza
editorial.Cecar@cecar.edu.co
© 2019. Kelly Romero-Acosta, editora/compiladora.
Autores: Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez, Kelly Romero-Acosta,
César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez, Rossy Jaraba, Ubaldo Ruiz, Jorge
Navarro-Obeid, Paula Vanessa Acosta Castilla, Alexandra María Cáez Quesada, Yulieth
Patricia Dávila Serpa, Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes, Bárbara Sofía Córdova
Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek, Manuel Guerrero–Martelo, Gonzalo Daniel
Galván, Francisco Javier Vásquez–De La Hoz, Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana
Patricia Romero Pérez.
ISBN: 978-958-5547-34-6 (digital)
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6
ColecciónInvestigación
Sincelejo, Sucre, Colombia.
Ocho estudios de la salud mental / Kelly Romero-Acosta, editora/compiladora.
-- Sincelejo : Editorial CECAR, 2019.
196 páginas : gráficas, tablas.
Incluye referencias al final de cada capítulo.
ISBN: 978-958-5547-34-6 (digital)
1. Salud emocional. 2. Autoestima en la adolescencia. 3. Autoestima en niños. 4. Ado-
lescencia-aspectos psicológicos. 5. Psicopatología del adolescente. 6. Psicopatología
de la mujer. I. Romero-Acosta, Kelly Compiladora II. Título.
152 O163o 2019
CDD 23 ed.
CEP – Corporación Universitaria del Caribe, CECAR. Biblioteca Central – COSiCUC
Este libro es producto resultado de investigación, evaluado bajo el sistema doble ciego
por pares académicos.
Tabla de Contenido
Introducción ....................................................................................... 5
DESARROLLO PSICOAFECTIVO Y SALUD MENTAL
INFANTIL .........................................................................................11
Viana Ángela Bustos Arcón
Ana Rita Russo de Sánchez
ESTUDIO DE LA INTERACCIÓN MAMÁ-BEBÉ
PREMATURO A TRAVÉS DE LA ESCALA BRAZELTON Y
ALGUNAS IMPLICACIONES SOBRE LA SALUD MENTAL
DE LAS MADRES ..............................................................................39
Kelly Romero-Acosta
César Argumedos De La Ossa
Diego Pérez Vásquez
MEDICIÓN DE LA PERCEPCIÓN EMOCIONAL Y LA
PERCEPCIÓN EMOCIONAL EN NIÑOS CON TDAH Y
TOD ...................................................................................................73
Rossy Jaraba
Ubaldo Ruiz
Jorge Navarro-Obeid
PRÁCTICAS PARENTALES, SINTOMATOLOGÍA
ANSIOSA Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN
ESTUDIANTES ADOLESCENTES, SAN PEDRO – SUCRE ..............97
Paula Vanessa Acosta Castilla
Alexandra María Cáez Quesada
Yulieth Patricia Dávila Serpa
CARACTERÍSTICAS PSICOSOCIALES DE
ADOLESCENTES CON INTENTO DE SUICIDIO ..........................115
Kelly Saucedo
Karina Martínez
Gloria Reyes
AUTOESTIMA Y ANSIEDAD EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS SEXUALMENTE ACTIVOS .............................133
Bárbara Sofía Córdova Witeczek
Edgar Andrés Córdova Witeczek
RELACIÓN ENTRE SÍNTOMAS PSIQUIÁTRICOS Y LA
SEVERIDAD DEL USO DE DROGAS EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS DE LA CIUDAD DE MONTERÍA .....................157
Manuel Guerrero–Martelo
Gonzalo Daniel Galván
Francisco Javier Vásquez–De La Hoz
ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO EN VÍCTIMAS
DESPLAZADAS DEL CORREGIMIENTO DE EL SALADO,
BOLÍVAR .........................................................................................175
Darlyn Danessa Anaya Mercado
Viviana Patricia Romero Pérez
Contenido
4 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
La ley 1616 de 2013 de Colombia define a la salud mental como
“un estado dinámico que se expresa en la vida cotidiana a través del
comportamiento y la interacción”, y que permite utilizar los recursos
emocionales, cognitivos y mentales de los individuos y de los grupos
humanos, para vivir su cotidianidad de la manera más adaptativa posible.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2001) define
la salud mental como ese estado de bienestar que permite al individuo
ser consciente de sus capacidades y afrontar las tensiones normales,
trabajar productivamente y ser capaz de contribuir a su comunidad. La
salud mental es mucho más que la ausencia de trastornos mentales, es la
capacidad de adaptarse al contexto, de manera que el individuo se sienta
bien consigo mismo, a pesar de las circunstancias ambientales, sociales y/o
socioeconómicas.
Este libro contiene ocho estudios sobre la salud mental en diferentes
etapas del ciclo vital. El primer capítulo estudia la relación entre el desarrollo
psicoafectivo y la salud mental infantil, teniendo en cuenta la importancia
de cuidar la salud mental desde la infancia, pues es en ese momento donde
se cimientan las bases de la salud mental de los individuos en la etapa adulta;
ciertamente, los acontecimientos vitales estresantes tempranos pueden ser
una pieza clave en el desarrollo de psicopatologías en la adultez. La agresión,
el maltrato, el abuso sexual y/o el desplazamiento forzado son algunas de
las situaciones a las que se enfrentan los niños y niñas de Colombia. Los
autores concluyen que la salud mental infantil debe ser comprendida como
un efecto del desarrollo infantil y se debe atender desde una perspectiva
psicoafectiva.
El segundo capítulo del libro es una revisión bibliográfica exhaustiva
sobre el estudio de la interacción de la madre y del bebé prematuro, a través
de una escala que permite identificar situaciones de riesgo en neonatos
y que ofrece la posibilidad al clínico y a sus padres de conocer mejor las
Introducción
6 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
capacidades y competencias del bebé. También se analizan las posibles
implicaciones de la salud mental de las madres, en el apego o vínculo
madre-bebé. Así, se resalta la necesidad de indagar más sobre la salud
mental desde los primeros meses de vida.
Todas las experiencias infantiles y, más aún, aquellas que producen
marcado estrés, son cruciales para la protección o el riesgo de psicopatologías
en la infancia y la adolescencia. No obstante, algunas de las afectaciones
psicopatológicas infanto-juveniles también pueden deberse a problemas en
el neurodesarrollo. El capítulo tercero estudia la cognición social en niños
y adolescentes con diagnóstico de Trastornos por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD). Una
de sus conclusiones es que los niños diagnosticados con TDAH y con TOD
tienen problemas en la percepción de las emociones, dificultades para
procesar contenidos afectivos y problemas en la detección de conductas
inapropiadas en una situación social. En efecto, la cognición social tiene un
papel fundamental en el establecimiento de convivencias sanas y pacíficas
que contribuyen a una vinculación afectiva más sana.
Otro de los factores protectores para la salud mental infanto-juvenil es
el vínculo familiar; el papel de la familia resulta crucial en la conformación
del desarrollo psicoafectivo. Los padres pueden ser factores protectores
para el desarrollo de psicopatologías y/o problemas emocionales. En el
capítulo cuarto los autores estudian las prácticas parentales y su asociación
con síntomas ansiosos y rendimiento académico. Ellos encuentran que
el bajo rendimiento académico se determina por las prácticas parentales
negligentes y la ansiedad estado, por las prácticas parentales autoritarias y
democráticas.
Conocer los factores protectores y de riesgo determinantes de la
salud mental permite que los gobiernos diseñen programas más eficaces de
promoción de la salud y de prevención del trastorno mental. En Colombia,
la situación del desplazamiento ha causado un sinnúmero de afectaciones
en la salud mental de los ciudadanos en todos los grupos de edad. Muchos
niños y adolescentes de Sucre vivieron situaciones estresantes durante
el conflicto armado. No se tienen datos precisos sobre las secuelas de la
guerra en la salud mental de los ciudadanos que ahora son adolescentes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2014) indica que vivir en
épocas de guerras puede ser factor de riesgo para desarrollar trastornos
Kelly Romero-Acosta
Compiladora
7OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
mentales y conductas suicidas en el mundo (OMS, 2014). El capítulo
quinto compara las características psicosociales de adolescentes -víctimas
y no víctimas del conflicto armado- con intento de suicidio, durante el año
2017, en el departamento de Sucre. Hubo más adolescentes víctimas del
conflicto armado con diagnóstico de depresión, pero más allá de eso, no se
encontraron diferencias entre los dos grupos.
El capítulo sexto estudia la relación entre autoestima y ansiedad
en universitarios venezolanos del estado Zulia. Los autores encuentran
una fuerte relación entre niveles de autoestima y ansiedad en estudiantes
sexualmente activos. También, el capítulo séptimo estudia la relación entre
síntomas psiquiátricos y la severidad del uso de drogas en estudiantes
universitarios de la ciudad de Montería. Los autores encuentran una
correlación significativa negativa entre el consumo de anfetaminas y la
presencia de ansiedad fóbica en hombres.
El capítulo octavo, trata no solo de las estrategias de afrontamiento en
víctimas desplazadas del corregimiento de El Salado, Bolívar, sino también,
de las afectaciones psicológicas de las víctimas muchos años después de
desplazadas, relacionadas con el hecho victimizante. Los hechos vividos
generan en las víctimas aún hoy pesimismo, desesperanza, frustración,
impotencia, sentimientos de angustia, de ansiedad y desesperación.
Actualmente algunos necesitan de visita al psiquiatra y medicación.
Los autores sugieren que las víctimas del desplazamiento forzado El
Salado desarrollaron estrategias de afrontamiento cognitivas, afectivas y
conductuales. La investigación arroja una nueva estrategia: estrategia de
afrontamiento basada en la fe.
Más allá de las secuelas del conflicto armado en la salud mental de los
ciudadanos colombianos afectados, en general, los trastornos mentales en
Colombia son un problema de salud pública y pueden tener implicaciones
a nivel individual, familiar, escolar y social. Los costos del tratamiento, los
efectos sociales, la disminución del capital social y de la productividad
son algunas de las razones por las que se hace necesario investigarlos
en diferentes contextos: lugares de trabajo, colegios y universidades,
por ejemplo. El interés por el estudio de la salud mental en estudiantes
universitarios crece cada día más, pues en ese contexto se generan sinergias
que pueden generar deserción. Además, la literatura científica nos indica
Introducción
8 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
que los estudiantes universitarios están bajo altos niveles de exigencia que
pueden generar estrés y afectar su salud mental.
La línea de investigación sobre salud mental se expande en
diferentes dimensiones de la vida de los individuos y cobra importancia
a nivel nacional para el desarrollo de políticas públicas, y programas de
promoción y prevención basados en la evidencia. De hecho, La Ley 1616
de Colombia, en su artículo treinta y nueve le concede un importante papel
a la investigación en Salud Mental y faculta a las universidades del país y a
Colciencias a diseñar proyectos de investigación y de innovación en salud
mental. Esperamos que estos Ocho Estudios de Salud Mental contribuyan
al cuerpo del conocimiento sobre la salud mental en los diferentes ciclos
de vida.
Kelly Romero-Acosta
Editora/compiladora
Ocho Estudios
de Salud Mental
11
DESARROLLO PSICOAFECTIVO Y
SALUD MENTAL INFANTIL
1
Viana Ángela Bustos Arcón
2
Ana Rita Russo de sSánchez
3
Universidad del Norte
Resumen
El periodo infantil es uno de los más importantes del desarrollo
humano, en tanto que, es allí donde se cimentan las bases de la
personalidad y la salud mental de los individuos. La Organización
Mundial de la Salud (2018) ha señalado la crítica situación de la salud
mental en el mundo, adicionalmente, establece que los trastornos
mentales se manifiestan a final de la adolescencia (antes de los 14
años) y a principios de la edad adulta, lo cual advierte acerca del
impacto de las experiencias tempranas y la psicopatología en el
adulto. Considerando la importancia de este planteamiento se realizó
la investigación con el objetivo de comprender la relación existente
entre el desarrollo psicoafectivo y la salud mental infantil. El estudio
tiene como método el análisis de contenido (Valbuena, 2013; Piñuel,
2002) desde una perspectiva psicodinámica. Los resultados indican
que se requiere que la salud mental sea comprendida como efecto
del desarrollo infantil (Bustos y Russo, 2018) y su atención ha de
centrarse en una perspectiva psicoafectiva del desarrollo.
Palabras clave: trastornos mentales, desarrollo infantil, salud mental,
infancia, personalidad.
1 Texto derivado de la tesis doctoral: “Evaluación de un programa de intervención psi-
cológica para la recuperación psicoafectiva aplicado a niños y niñas de 6 a 12 años con
interferencias en el desarrollo”, Universidad del Norte.
2 Becaria Colciencias-Uninorte-Doctorado en Psicología, Universidad del Norte. Magíster
en Psicología, Universidad del Norte. Especialista en Psicología Clínica, Universidad del
Norte. Representante del Campo de Psicología Clinica, Zona Norte, Colpsic. Miembro
Internacional de APA y Miembro Profesional de SIP. Correo: bustosv@uninorte.edu.co.
3 Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación, Universidad de Salamanca (España).
Directora de la Maestría en Psicología, Universidad del Norte. Creadora y directora del
Programa de Desarrollo Psicoafectivo y Educación Emocional, Universidad del Norte. Co-
rreo: arusso@uninorte.edu.co.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.1
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
12 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Abstract
Childhood is one of the most important periods in human
development, as the foundations of the personality and mental
health of individuals are laid in the bases founded during those years.
The World Health Organization (2018) has pointed out the critical
situation of mental health in the world, additionally, it establishes
that mental disorders manifest themselves at the end of adolescence
(before age 14) and at the beginning of adulthood, which warns
about the impact of early experiences and psychopathology in adults.
Considering the importance of this approach, research was carried
out with the objective of understanding the relationship between
psycho-affective development and children’s mental health. The study
has the method of content analysis (Valbuena, 2013; Piñuel, 2002)
from a psychodynamic perspective. The results indicate that mental
health is required to be understood as an effect of child development
(Bustos and Russo, 2018) and its attention must focus on a psycho-
affective perspective of development.
Keywords: child development, mental health, childhood, personality.
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
13OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
La época actual se caracteriza por una intensa hipermodernidad; la
tecnología, el uso de las redes sociales y el conocimiento están al alcance
de todos, las personas se ven cada día más absortas en los contratiempos
diarios y en la preocupación de cubrir las necesidades económicas. La falta
de empleo, estudios y oportunidades evidencia problemas sociales, políticos
y económicos presentes en el mundo. Estas situaciones han afectado las
dimensiones del desarrollo humano, y en particular de la infancia, pues
han transformado las condiciones que permiten su despliegue.
La infancia es considerada como el momento evolutivo más importante
del desarrollo humano, pues es allí donde tienen lugar los procesos más
significativos del individuo, de acuerdo con el crecimiento y la personalidad.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, 2004) la
población infantil representa un objetivo primordial en sus investigaciones,
proyectos y programas, debido a la naturaleza de sus potencialidades. Es
decir, que lo realmente indispensable es el favorecimiento de las más altas
garantías para que las potencialidades del desarrollo durante la infancia
puedan tener lugar, desde la alimentación hasta lo psicoafectivo.
De este modo, según la citada organización desde que se aprobó la
Convención de los derechos del niño se han producido avances notables
en el cumplimiento de los derechos de los niños y las niñas, en relación la
salud y la educación, mediante la prestación de bienes y servicios esenciales,
y un reconocimiento cada vez mayor de la necesidad de crear un entorno
protector que les defienda contra la explotación, el abuso y la violencia.
No obstante, los niños, niñas y adolescentes siguen siendo víctimas de
problemáticas diversas que desfavorecen el curso esperado del desarrollo,
limitando el despliegue de sus potencialidades y la de sus familias.
Lamentablemente, en muchos casos, son sometidos a situaciones adversas
que ponen a prueba sus recursos afectivos, psíquicos, cognitivos y sociales
-por el carácter negativo de esos eventos-, por ello, urge atender los efectos
de las situaciones adversas durante la infancia, pues, en ella, el niño/a crece
y desarrolla sus habilidades emocionales, cognitivas y sociales, se relaciona
con el mundo, con la cultura, así lo señalan Romo y Patiño (2014, p. 69):
Es vital comprender “la importancia de las experiencias tempranas y su
impacto en la psicopatología del adulto”, razón por la que no han sido
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
14 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
pocos los esfuerzos internacionales, y en particular de Colombia, en favor
de leyes, decretos y estándares de educación, entre otros para lograr tal
cometido.
En este orden de ideas, en el Plan de acción sobre salud mental 2013-
2020 de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2013) se precisa
favorecer acciones específicas para la atención en materia, “estrategias
eficaces de intervención para promover la salud mental, prevenir los
trastornos mentales, tratar y atender a los afectados y hacer posible su
recuperación” (p. 19). Es crucial para la disciplina psicológica y desde los
distintos enfoques de la psicología clínica se interroguen además de los
hechos clínicos, la importancia de desarrollar acciones que permitan atender
el desarrollo psicoafectivo cuando este ha sido afectado como resultado
de interferencias en el desarrollo como: abuso, abandono, negligencia,
desplazamiento.
La OMS (2001) en su concepto de salud reconoce la condición
biopsicosocial de los seres humanos, y la relación que dichos factores tienen
en beneficio o no de la salud en sí misma. Es decir, que la salud en general
es un conjunto de condiciones positivas, individuales y contextuales de
los individuos que favorecen el desarrollo de sus potencialidades. Así
mismo, la salud mental es entendida como “un estado de bienestar en el
que la persona materializa sus capacidades y es capaz de hacer frente al
estrés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir
al desarrollo de su comunidad” (OMS, 2013, p. 42), hace referencia al
despliegue de las potencialidades humanas, a la vitalidad individual y a
las relaciones sociales. Es importante, reconocer en esta definición, que la
salud mental implica también afrontar la adversidad, o sea, las dificultades,
ansiedades o conflictos que hacen parte de la vida a lo largo del ciclo vital,
y que no constituyen en sí mismo problemas o trastornos emocionales.
En este sentido, se entiende que la salud mental como “una parte
indivisible de la salud general contribuye a las funciones de la sociedad
y tienen un efecto sobre la productividad general” (OMS, 2004, p. 23),
porque atañe al desarrollo en sí mismo, y a la materialización de las
potencialidades y capacidades humanas en una relación directa con la
comunidad, la sociedad y la cultura. Por lo tanto, es indispensable para el
desarrollo del país en todos sus ámbitos.
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
15OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Dada la naturaleza de la salud mental, su atención y seguimiento se
complejizan. Son innegables los logros de la ciencia médica y las ciencias
humanas, en especial la disciplina psicológica en lo que respecta a la atención
en salud y enfermedad (vacunas, medicamentos, tratamientos, psicoterapia,
programas de atención en salud, protocolos de atención, pruebas, test
psicológicos, etc.), que han permitido a las sociedades disponer de mejores
instrumentos y recursos para la atención en materia de salud y enfermedad.
Las cifras generales en materia de salud mental se consideran
preocupantes, por ejemplo, la OMS (2018) estima que cerca de 300 millones
de personas en el mundo padecen de depresión o trastornos bipolares. Esto
evidencia la necesidad de mantener los esfuerzos mancomunados de todos
los sectores posibles para seguir acompañando la promoción, prevención
e intervención en salud mental., de este modo, es necesario atender
estas situaciones desde las ciencias de la salud y las ciencias humanas,
la investigación científica, la cooperación internacional, participación
sectorial, la sociedad civil y la política desarrollando acciones y técnicas
destinadas a la promoción y prevención en salud, pero muy especialmente
a la detección temprana de las afectaciones mentales en los individuos.
Por lo tanto, si se comprende que “las actividades de promoción
de salud mental implican la creación de condiciones individuales,
sociales y ambientales que permitan el óptimo desarrollo psicológico y
psicofisiológico” (OMS, 2004, p. 17), cuyo objetivo es “ejercer un impacto
sobre los determinantes de la salud mental con el fin de aumentar la
salud mental positiva” (OMS, 2004, p. 17). No obstante, solo será posible
favorecer la salud mental al advertir las dimensiones que comprenden a los
seres humanos como una totalidad, o sea, sus condiciones biopsicosociales
y emocionales particulares, pero a la vez integradas. En este sentido, se
considera que la promoción en salud y la prevención en salud mental, se
encuentran íntimamente relacionada, puesto que la promoción del desarrollo
biopsicosocial, de individuos y/o comunidades, incide directamente en la
prevención de trastornos mentales.
Sería correcto afirmar: “Cuando la promoción de la salud mental
tiene el objeto de mejorar la salud mental positiva en la comunidad,
también podrá tener el resultado secundario de disminuir la incidencia de
los trastornos mentales” (OMS, 2004, p. 18). Así, “la salud mental positiva
actúa como un poderoso factor de protección contra las enfermedades
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
16 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
mentales” (OMS, 2004, p. 18); y en general, cuanto más se favorece el
desarrollo humano y las potencialidades humanas más se promociona la
salud mental y se previenen trastornos mentales en las personas, al igual
que en las comunidades.
Es fundamental comprender que la salud y la salud mental es el
resultado de las relaciones posibles entre todos los factores que participan
en el desarrollo humano, lo biológico, lo psicológico, lo psíquico y lo social.
El desarrollo humano es “un proceso de co-construcción entre los factores
constitucionales y adquiridos en el devenir evolutivo del individuo. Dichos
factores van sucediendo en un continuo relacional en compañía de padres,
sustitutos, pares, maestros, escuela y comunidad” (Bustos y Russo, 2018,
p. 2). Por ello, es mucho más urgente comprender que “la perfección tiene
que ver con las máquinas, y las imperfecciones que son características de
la adaptación humana a la necesidad constituyen una cualidad esencial del
ambiente que facilita” (Winnicott, 1968, p. 216), es decir, que la salud no
es un esquema, esto implica que no es universal, y por ende es singular.
La salud es en esencia una particularidad, pues teniendo en cuenta
las condiciones del desarrollo emocional de los individuos y la subjetividad
que transciende a cada ser humano, el resultado de lo que se denomina
salud mental dependerá del contexto de cada individuo y sus peculiaridades
históricas, que supone pensar que las acciones de los Estados deben estar
dirigidas a la intervención psicológica de las personas y comunidades,
especialmente en materia de atención, cuidado y recuperación de niños,
niñas y adolescentes, desde una perspectiva evolutiva, histórica y clínica.
La intervención temprana en salud se refiere a un modelo de
salud que supera las acciones de promoción de la salud y prevención de
la enfermedad, enfatizando la necesidad de dar solución a situaciones
complejas de la salud en los individuos y su comunidad. La OMS (2013)
promueve el diseño y aplicación de estrategias que “mediante la detección
precoz, prevención y tratamiento de los problemas afectivos o de conducta,
sobre todo en la infancia y la adolescencia” (p. 18) respondan a la solución
de problemáticas relacionadas con la salud mental; pues es de recordar,
el lugar privilegiado que ocupa la infancia en el panorama mundial. Lo
anterior, alerta sobre la necesidad de los niños, niñas y adolescentes de
hacer frente a las complejidades culturales, sociales, económicas y políticas
que afrontan, la vulnerabilidad en la que se encuentran (tanto la infancia
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
17OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
como la adolescencia), por lo que es una urgencia favorecer el desarrollo
de las potencialidades y salud mental en todos los escenarios posibles, en
condiciones positivas y en la adversidad.
Salud mental y su detección temprana en la infancia
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (2004) establece
que la infancia se define en función a la calidad en que transcurre su vida,
precisa con ello que la prioridad es la constitución de las potencialidades
humanas; tal condición de calidad, se ve comprometida, en razón de la
vulnerabilidad que aún se encuentra en la infancia, desde las dificultades
en el acceso al agua potable, la educación, los servicios de salud, hasta los
obstáculos para el curso esperado del desarrollo psicoafectivo.
Son reconocidos los logros alcanzados por las naciones en el mundo
en materia de protección de los derechos en la infancia, empero, el
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, 2012) expresa su
preocupación por la población infantil, debido a las adversas circunstancias
que los niños y niñas enfrenta alrededor del mundo, particularmente los
referidos al acceso a servicios de salud, agua potable, educación y al trabajo
al que son sometidos, advirtiendo que: “Ofrecer a todos los niños y niñas
el mejor comienzo en la vida” (Unicef, 2014, p. 1) debe ser la prioridad.
Lo anterior, convoca a considerar la urgencia de acciones centradas en
la promoción, prevención e intervención en la infancia para asegurar el
adecuado despliegue de las potencialidades humanas tempranamente.
Resulta oportuno destacar que las acciones ya no solo deben dirigirse
a la promoción en salud y prevención de la enfermedad, sino a un estatuto
superior, es decir, la detección temprana y la intervención específica. La
OMS (2013) promueve el “diseño y el establecimiento de sistemas de salud
mental y apoyo psicosocial que faciliten la resiliencia de la comunidad y
ayuden a la población a afrontar las emergencias humanitarias” (p. 41),
en particular de la infancia, atendiendo las necesidades en beneficio de la
recuperación psicoafectiva en situaciones de vulnerabilidad o adversidad,
comprendiendo acciones centradas en la detección temprana e intervención
específica.
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
18 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
En el caso específico de la recuperación psicoafectiva en la infancia, la
Convención de Derechos del Niño (1989) estableció que es indispensable
“promover la recuperación física y psicológica y la reintegración social de
todo niño víctima de: cualquier forma de abandono, explotación o abuso;
tortura u otra forma de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes;
o conflictos armados” (Unicef, 1989, artículo 39, p. 36). Se requieren
acciones de detección temprana e intervención específica cuando las
potencialidades de los niños y niñas se encuentren comprometidas
en situaciones de interferencias en el desarrollo. Apremia contar con
programas de intervención para la recuperación psicoafectiva dirigidos a
la población infantil que permitan favorecer el curso normal del desarrollo
de sus potencialidades, maduración, adaptación, y desarrollo emocional.
Para ello, es indispensable comprender que “las pautas básicas se
establecen durante el proceso de maduración emocional, y los factores
más influyentes son los que actúan al comienzo” (Winnicott, 1970a, p.
48-49). O sea, que lo primordial es el cuidado de la infancia, atender sus
necesidades vitales y conflictos propios de los momentos evolutivos en el
curso esperado del desarrollo y en casos de interferencias en el desarrollo.
Teniendo en cuenta, además, que la infancia supone un momento cumbre
del desarrollo de todo ser humano, acuciante por sus condiciones y
experiencias directas de crecimiento y adaptación.
Más abiertamente es preciso comprender que “la salud mental no
depende solo de la herencia ni de acontecimientos fortuitos, sino que
sus fundamentos se construyen en forma activa en la primera infancia”
(Winnicott, 1965, p. 206). Es decir, que cuanto más se cuide de la infancia,
y se asistan sus necesidades, mayores posibilidades de salud mental habrá
en las generaciones futuras, pues, la infancia requiere de condiciones
biopsicosociales adecuadas para el óptimo despliegue de sus potencialidades
humanas. Asimismo, la integración de todo niño a un entorno familiar que
aporte a su crecimiento psicoafectivo. Es importante destacar que toda
familia implica urgencias y conflictos emocionales que deben ser atendidos
con base en las atribuciones subjetivas que el niño va construyendo.
El Ministerio de Salud y Protección Social (2015) advierte que “los
datos epidemiológicos hasta el 2005 sugerían una prevalencia de trastornos
mentales hasta del 20% de los niños y adolescentes; de estos, entre un 4%
y un 6% requieren atención en servicios de salud” (p. 206), al tiempo que
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
19OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
“para la población infantil de 7 a 11 años se incluyen: depresión mayor,
ansiedad de separación, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno
negativista desafiante, trastorno por déficit de atención e hiperactividad
(TDAH) y trastorno de la conducta” (Minsalud, 2015, p. 206), lo que
implica que en el caso de la infancia, en particular en el caso de interferencias
en el desarrollo, la recuperación y reintegración “se llevarán a cabo en un
ambiente que fomente la salud, el respeto de sí mismo y la dignidad del
niño” (UNICEF, 1989, artículo 39, p. 36).
En relación a la Encuesta Nacional de Salud Mental (Minsalud,
2015), estudios científicos recientes del Programa Desarrollo Psicoafectivo
y Educación Emocional de la Universidad del Norte, a saber: Resultados de
la implementación del Programa de Desarrollo Psicoafectivo y Educación
Emocional en la Primera Infancia (2013-2014), y Estudio longitudinal para
el diseño del programa de intervención para la Recuperación Psicoafectiva
(2014) ponen en evidencia las interferencias en el desarrollo más frecuentes
en Colombia, y que corresponden a: agresión-maltrato (35%), abandono-
negligencia (27%), desplazamiento forzoso por violencia (23%) y abuso
sexual (15%); lo que obliga a la disciplina psicológica a atender las
necesidades reales de cuidado y protección del desarrollo emocional en la
infancia y el despliegue de las potencialidades humanas.
Infancia, salud psíquica y desarrollo psicoafectivo
Es claro hasta aquí, que la infancia ocupa un lugar importante en
el desarrollo de las sociedades. Los esfuerzos de los Estados se centran en
atender sus necesidades y en proteger sus derechos, pues también es allí
donde habita lo primordial en materia de salud mental. Como bien señala
Freud (1979) la infancia es el escenario de la “maduración, adaptación y
estructuración” (p. 65), por esto su especial cuidado, pues es el resultado
de los procesos madurativo-constitucionales (Greenspan, 1992) que
determinarán las condiciones de la salud mental. El desarrollo “denota
los procesos vinculados temporalmente, los cambios progresivos del
funcionamiento adaptativo” (Tamez, Ortega, Roa, Russo, Galindo, 2006, p.
15); es decir, el desarrollo es de carácter progresivo e inagotable. Winnicott
(1967) señala una característica de la salud, y es que: “(…) nunca deja de
desarrollarse”, por tanto, si el desarrollo es progresivo e inagotable, la salud
lo es de igual manera.
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
20 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Pues bien, es necesario considerar la salud en términos psíquicos.
En este sentido, “el crecimiento no es una simple tendencia heredada,
sino, además, un entrelazamiento de suma complejidad con el ambiente
facilitador” (Winnicott, 1968, p. 223), lo que da lugar durante la infancia
a transformaciones psíquicas vitales a partir de los conflictos específicos de
acuerdo con los momentos del desarrollo (Phillips, 1998; Rangel, 2009;
Guillerault, 2009; Serguéyevna, 2015). De acuerdo con Stolorow y Atwood
(así como es citado por Ávila, 2009, p. 4) se refiere a la salud psíquica como
“la habilidad que tiene la persona saludable para lograr un balance óptimo
entre el mantenimiento de su organización psicológica, por un lado, y su
apertura por otro a nuevas formas de experiencia”. Este balance se tiene
lugar durante la infancia cuando el niño/a desarrolla recursos psicológicos,
relacionales y de adaptación.
Siendo que “Freud, Klein, Bowlby, Jung, Erikson, Piaget y Vygotsky,
(…) han dejado una indeleble huella en el entendimiento actual de como
el humano vive y experimenta la salud mental y cómo la pierde” (Romo y
Patiño, 2014, p. 68). El estudio de la salud mental y del desarrollo “(…)
debe ir más allá del conteo de frecuencias y de la descripción detallada de
síndromes y trastornos en las etapas discretas de la vida.” (Romo, Patiño,
2014, p. 68), se debe profundizar en las complejidades de lo psicoafectivo;
en la salud emocional y los aspectos biopsicosociales como un todo, como
una unidad y la comprensión de la salud mental como una condición
particular (Duro, 2012).
De lo expuesto, se puede inferir que el desarrollo psicoafectivo es
el resultado de las complejidades de lo biopsicosocial, frente a lo que
es vital “conocer las tensiones que son inherentes a la vida y los medios
que se emplean para hacerles frente” (Winnicott, 1961, p. 20). El
desarrollo psicoafectivo es un modelo integral, conjuga las condiciones
biopsicosociales, dando un especial valor a lo psíquico, y a los conflictos
vitales del crecimiento. “Las fuerzas de la vida, hacia la integración de la
personalidad, hacia la independencia, son extremadamente poderosas y, si
las condiciones son buenas, el niño progresa (…) Nuestra concepción del
desarrollo es dinámica” (Winnicott, 1970b, p. 20). Se trata de otorgar valor
al modo como cada niño crece y despliega sus propias capacidades.
La integración es la característica principal del desarrollo psicoafectivo,
y por ende, de la salud mental, y la base de esta, a su vez, “La base de la
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
21OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
salud mental es una personalidad bien integrada” (Klein, 1960, p. 272),
o bien, “a lo que sucede en las etapas tempranas del desarrollo de la
personalidad. (…) es integración, aplicable a casi todas las tareas evolutivas”
(Winnicott, 1967, p. 35). El desarrollo psicoafectivo es el resultado de los
procesos madurativo-constitucionales y relacionales, o sea “los procesos de
la evolución mental y su comprensión de la interacción entre las fuerzas
externas e internas que forman la personalidad del individuo” (Freud,
1979, p. 11), referidos a la “red de impulsos, afectos, relaciones objetales,
aparatos del yo, con sus funciones y defensas” (Freud, 1979, p. 12), esto
permite que los conflictos vitales transcurran de forma esperada, dando
lugar a nuevos y más complejos procesos mentales y relaciones con el
mundo interno y externo, pues como señala Blos (2011) “cada fase del
desarrollo contribuye de manera característica al desenvolvimiento de la
personalidad” (p. 35) y conduce a formas más integradas de la vida mental,
que resultan en la adaptación y la consolidación de la personalidad. Por lo
que el desarrollo psicoafectivo supone más una integralidad de elementos
dialécticos y no lineales o simplemente cronológicos.
En consecuencia, el desarrollo psicoafectivo pleno da lugar a las
condiciones de la salud mental desde la infancia, pues al conjugar las
dimensiones biopsicosociales del niño/a los conflictos vitales se resuelven
en asocio con el ambiente facilitador, que impulsan la adaptación y los
cimientos de la personalidad. Cuando más favorable son las condiciones
biopsicosociales, mejor es el tránsito durante la infancia de las necesidades,
demandas y conflictos de cada periodo evolutivo. Mientras que, cuando
alguna o varias dimensiones del desarrollo psicoafectivo falla, las
complejidades de los procesos madurativo-constitucionales se entorpecen,
retrasando el desplieguen esperado del desarrollo, y los conflictos vitales,
la adaptación y la personalidad se obstaculizan, generando entonces una
interferencia en el desarrollo que, de no ser atendida en el momento
evolutivo, tendría consecuencias desfavorables en el desarrollo y en la salud
mental.
Interferencias en el desarrollo y Recuperación Psicoafectiva
El concepto de recuperación psicoafectiva, si bien no pertenece
al constructo teórico de la psicología dinámica, su función está dirigida
a superar los embates del trauma. De acuerdo con el Diccionario de
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
22 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
psicoanálisis de Laplanche y Pontalis (1996), el trauma se define como
“un acontecimiento de la vida del sujeto caracterizado por su intensidad, la
incapacidad del sujeto de responder a él adecuadamente y el trastorno y los
efectos patógenos duraderos que provoca en la organización psíquica” (p.
447). O como expresa Winnicott (1967): “Un trauma representa la ruptura
de la continuidad de la línea de la existencia del individuo” (p. 28). Por
tanto, la complejidad del desarrollo psicoafectivo y el desarrollo emocional
en particular permitiría aportar a la atención de fenómenos sociales como
el abuso, el maltrato, la negligencia, el abandono, etc., que afectan de forma
directa los procesos psicoafectivos en la infancia.
La psicología dinámica comprende las condiciones psíquicas
y relacionales de los individuos desde su nacimiento en función del
desarrollo emocional y la personalidad. Winnicott (1965) señala que su
interés radica “esencialmente el ser humano: el ser humano en tanto es,
siente, actúa, se relaciona y medita” (p. 201). Y es precisamente esto lo que
nos conduce a advertir “la división misma de la personalidad en ello, yo y
superyó se nos presenta como una estructura psíquica en la cual cada parte
tiene sus derivaciones, sus alianzas, sus fines y su modo de funcionamiento
específicos” (Freud, 1979, p. 15), siendo esto lo que otorga una constitución
particular e histórica que ha de ser contemplada en la comprensión de la
salud mental.
Bajo estas premisas se hizo fundamental conocer el desarrollo infantil,
caracterizando los conflictos vitales en los momentos evolutivos, trabajo que
autores como los ya citados, Melanie Klein, Anna Freud, Donald Winnicott,
estudiaron con rigurosidad, evidenciando las dimensiones del desarrollo
emocional de los niños/as y la importancia de este en la personalidad y
adultez. De acuerdo con Freud (1979) era necesario:
Rastrear las combinaciones que conducen desde la completa
dependencia emocional del niño hasta la comparativa
autosuficiencia, madurez sexual y de relaciones objetales del
adulto, una línea graduada de desarrollo que provee la base
indispensable para la evaluación de la madurez o inmadurez
emocional, la normalidad o anormalidad. (p. 55)
Es decir, conocer las características de los procesos anímicos y
emocionales de los niños/as permite establecer las condiciones de la
adaptación, madurez y la normalidad, o sus interferencias. El objetivo del
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
23OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
desarrollo psicoafectivo, así como la recuperación psicoafectiva, radica en
el “desarrollo emocional del niño y las interferencias con los procesos de
maduración provenientes del medio y los conflictos internos” (Winnicott,
1961, p. 270).
Las interferencias en el desarrollo obedecen a situaciones, eventos o
condiciones que afectan de forma directa o indirecta el curso esperado del
desarrollo, por ejemplo: el abuso, el maltrato, el abandono, la negligencia,
el desplazamiento, entre otros. Esto obstaculiza que las líneas del desarrollo,
los conflictos vitales, los mecanismos de defensa o las relaciones con el medio
puedan transcurrir de acuerdo con las necesidades propias del ciclo vital,
y por el contrario, generan dificultades psicoafectivas y emocionales como
inhibición, depresión o agresividad, que impiden a corto y a largo plazo
una buena salud mental cuando no pueden ser atendidas oportunamente.
Es comprensible que “la experiencia indica que los efectos psicológicos son
más severos si el trauma es generado por el ser humano, perpetrado por
una figura de apego, con crueldad, repetido y en la infancia.” (Marrone,
citado por Gómez, 2013, p. 133).
El desarrollo psicoafectivo obedece a la progresión, y con ello es posible
pensar que aún en los casos de las interferencias es posible direccionar
favorablemente todos los procesos del desarrollo; su condición dinámica,
así lo evidencia. Winnicott (1963) afirma que existe “la tendencia a la
recuperación” (p. 85), es decir, aunque no es posible evitar las adversidades,
si es posible transformar sus efectos negativos. Esto permite sostener que
en los casos de niños/as en interferencias en el desarrollo, la recuperación
psicoafectiva es un proceso emocional posible y una necesidad científica en
las ciencias humanas.
No estamos de acuerdo con que la salud sea simplemente la
ausencia de trastornos psiconeuróticos (…) podemos afirmar
que salud no es comodidad, los temores, los sentimientos
conflictivos, las dudas y las frustraciones con tan característicos
en la vida de una persona sana como los rasgos positivos.
(Winnicott, 1967, p. 34)
Por otra, parte, la OMS (2013) define recuperación en los términos
expresados en el siguiente párrafo, aunque deja muy en claro que no se
refiere a la curación, sino más bien a la resiliencia:
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
24 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
La aparición o reaparición de la esperanza, la aceptación de las
capacidades y discapacidades propias, el despliegue de una vida
activa, la autonomía personal, la identidad social, la asignación
de un significado y una finalidad a la vida, y un sentido positivo
de sí mismo. (p. 42)
No es posible negar las consecuencias de la adversidad, y en el caso de
la infancia mucho menos, aun así, si es posible minimizar las consecuencias
negativas de éstas y favorecer el curso esperado del desarrollo psicoafectivo.
Recuperación no es sinónimo de curación. Aquella está
vinculada con situaciones internas de las personas que se
consideran en recuperación —esperanza, mejoría, autonomía y
vinculación— y situaciones externas que la facilitan: el respeto
de los derechos humanos, la existencia de una cultura que
propicia la mejoría y los servicios de apoyo a la recuperación.
(OMS, 2013, p. 42)
La recuperación psicoafectiva al corresponderse con la adversidad
en un momento determinado del ciclo vital debe también acogerse a los
conflictos, necesidades y potencialidades de los procesos madurativo-
constitucionales interrumpidos. Por lo que, “si examinamos en detalle
nuestras nociones con respecto a la normalidad descubriremos que
esperamos una estrecha correspondencia entre las distintas líneas de
desarrollo” (Freud, 1979, p. 71), las interferencias deberán ser atendidas bajo
las condiciones mencionadas anteriormente en el desarrollo psicoafectivo
(…), de igual modo, los procesos defensivos, que “son aquellos medios
psicológicos que el yo utiliza para solucionar los conflictos que surgen
entre las exigencias instintivas y la necesidad de adaptarse al mundo de
la realidad, bajo determinadas influencias del ambiente familiar y social”
(Cárcamo, 1993, p. 9).
Ningún niño está exento de conflictos y obstáculos que debe afrontar
a lo largo de su desarrollo, pero es posible, que con su maduración y
desarrollo, frente a ellos logre afianzar mecanismos psíquicos, que le
permitan asumir y tramitar su historia.
En casos de interferencias en el desarrollo, en particular en la
recuperación psicoafectiva, se centrarán en la integración de los ámbitos que
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
25OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
componen a los seres humanos, es decir lo psicoafectivo, la resignificación
y la resiliencia, como bien refiere Winnicott (1970a):
Un tema muy amplio es el de la provisión de oportunidades
a los niños para que vivan, tanto en el hogar como en la
escuela, y es un axioma que los niños que arriban con facilidad
al sentimiento de que existen son los más fáciles de manejar.
Son los menos vulnerables frente al embate del principio de
realidad. (pp. 63-64)
La recuperación psicoafectiva es indispensable para el favorecimiento
del desarrollo en la infancia, bajo un modelo de favorecimiento de la
elaboración psíquica, las relaciones con el medio y la personalidad. Es claro
que “el conflicto psíquico que impide al sujeto integrar en su personalidad
consciente la experiencia que le ha sobrevenido” (Laplanche y Pontalis,
1996, p. 448). Por lo que un programa de recuperación psicoafectiva
permitiría hacer frente a los efectos negativos de las interferencias en el
desarrollo.
La atención de las interferencias en el desarrollo se centra en el yo,
pues es el yo quien afronta la adversidad y dado que se encuentra “en su
proceso de formación; no está del todo desarrollado y es, por tanto, débil”
(Freud, 1993, p. 156). El yo, sufre las consecuencias de las interferencias
en el desarrollo debido a su inmadurez, lógico, pero es en particular,
porque el impacto de las interferencias supera las capacidades madurativo-
constitucionales del yo durante la infancia, se requiere entonces, de
acciones dirigidas a favorecer mecanismos más elaborados de acuerdo con
el momento evolutivo y el yo, o quedaría en riesgo la integración necesaria
para la buena salud mental.
Metodología
Siendo que el objetivo es comprender la relación existente entre el
desarrollo psicoafectivo y la salud mental durante la infancia a la luz de la
teoría psicodinámica, se establecen el diseño y procedimiento, entre otras
aspectos de la investigación, como a continuación se desarrollan.
Diseño: El diseño corresponde a la investigación documental,
este es un estudio metódico, sistemático y organizado (Uribe, 2013) de
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
26 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
documentos, textos, artículos y demás escritos sobre un tema (Packer, 2013;
Strauss & Corbin, 2012; Bernal, 2010), dicho método es “una abstracción
científica (…) una labor interpretativa (…) según su naturaleza analítica”
(Uribe, 2013, p. 198), quiere decir esto: “Un proceso no matemático
de interpretación, realizado con el propósito de descubrir conceptos y
relaciones en los datos (…) luego organizarlos en un esquema explicativo
teórico” (Strauss & Corbin, 2012, p. 12). En efecto, la revisión documental
sostenida aquí, comprende explicaciones teóricas acerca de la relación entre
el desarrollo psicoafectivo y la salud mental durante la infancia desde una
perspectiva psicodinámica.
Procedimiento: El procedimiento y análisis de los datos obedece
a la investigación cualitativa, a la luz de la investigación documental
atendiendo a “escritos (artículos, informes, planificadores, etc.), entrevista,
observaciones, entre otros” (Valbuena, 2013, p. 214). Los documentos son
jerarquizados de acuerdo con las categorías de: desarrollo psicoafectivo y
salud mental. El procedimiento para la selección de textos comprende: (a)
Definición del objetivo: comprender la relación existente entre el desarrollo
psicoafectivo y la salud mental durante la infancia a la luz de la teoría
psicodinámica; (b) Selección y jerarquización de textos, documentos,
libros, artículos, publicaciones científicas, boletines, etc., en virtud de las
categorías de desarrollo psicoafectivo y salud mental; y (c) Relaciones teórico-
comprensivas entre desarrollo psicoafectivo temprano y problemáticas de
salud mental.
Instrumentos y participantes: Los instrumentos aquí expresados
obedecen a las fuentes de consulta, seleccionadas a partir de la teoría
psicodinámica, por lo que comprenden una delimitación conceptual
referida a: desarrollo psicoafectivo y salud mental. Los textos son de carácter
bibliográfico, corresponde a un “análisis de la información escrita sobre un
determinado tema, con el propósito de establecer relaciones, diferencias,
etapas, posturas (…) del conocimiento respecto al tema objeto de estudio”
(Bernal, 2010, p. 111). Los textos escogidos son de carácter comprensivo
e interpretativo, sobre el desarrollo psicoafectivo y la salud mental en la
teoría psicodinámica.
Siendo este estudio, una investigación documental, no incluye
participación de sujetos, el desarrollo del estudio y sus resultados son de
carácter conceptual. Podría ser que en el futuro, los alcances conceptuales
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
27OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
impliquen la participación de sujetos, bajo otras modalidades científicas,
metodologías y/o diseños diversos.
Análisis de la información: El análisis de los datos implica “procesar
datos relevantes sobre las condiciones mismas en que se han producido
aquellos textos, o sobre las condiciones que puedan darse para su empleo
posterior” (Piñuel, 2002, p. 2), se obtienen los resultados en forma de
exégesis a la luz de la teoría psicodinámica.
Discusión
La salud mental es un problema actual que implica nuevos retos
científicos y aplicados que permitan reducir las consecuencias de los
avatares de la vida en una salud mental positiva.
Se estima que la carga debida a los trastornos mentales se
incrementará en las próximas décadas. En el 2020 es posible
que los trastornos mentales conformen el 15% de los años de
vida perdidos y ajustados por discapacidad. Se espera que la
depresión se convierta en la segunda causa más importante de
discapacidad en el mundo (Murray & López, 1996). Los países
en vías de desarrollo con un sistema de salud mental poco
desarrollado probablemente verán incrementada de forma
sustancial la carga atribuida a los trastornos mentales. (…) Se
espera que la esperanza de vida de personas con trastornos
mentales pueda incrementarse, y que se mejore también la
esperanza de vida de un número creciente de personas mayores
que sufren depresión y demencia. (OMS, 2003, p. 12)
A esta dura tarea, De la Fuente (2014) explica los retos de la salud
mental a nivel global, cuya perspectiva permite centrarse en fortalecer
medios y recurso humano y disminuir factores de riesgo:
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
28 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 1
Retos de la salud mental
1
Identificar las causas, factores de riesgo y factores protectores.
Identificar factores biológicos y sociales modificables
¿Cuál es el impacto de la pobreza, la violencia, la guerra, la migración?
2
Avanzar en la prevención e instrumentar intervenciones tempranas.
Reducir el tiempo de enfermos no detectados, no tratados.
Desarrollar intervenciones de prevención primaria
Proteger a la niñez, eliminar el abuso a menores.
3
Ampliar el acceso a los tratamientos disponibles y fortalecerlos
Detección oportuna en la atención primaria
Reducir el costo de medicamentos
Servicios de rehabilitación en el seno comunitario
4
Tener claridad sobre el peso de las enfermedades mentales
Eliminar el estigma, la discriminación y la exclusión de los enfermos.
Desarrollar instrumentos y modelos transculturalmente válidos.
5
Contar con recursos humanos capacitados
Crear centros que integren la enseñanza con la investigación y la atención
Incorporar a la salud mental en el entrenamiento del personal de salud
6
Transformar los sistemas y las políticas de salud
Incluir a la salud mental en los programas para el desarrollo
Integrar las enfermedades mentales que correspondan al rubro de las
enfermedades crónicas para compartir inversión en investigación e
infraestructura.
Fuente: Grand Challenges in Global Mental Health. Nature, citado por De La Fuente (2014,
p. 8).
Lo anterior comprende las directrices internacionales sobre las cuales
deben dirigirse los esfuerzos de atención en materia de salud mental y
desarrollo. En este sentido, la prioridad se centra en la infancia y en todo
aquello que pueda afectar su curso y el desarrollo de sus potencialidades. Si se
piensa en la recuperación psicoafectiva propiamente dicha, puede ubicarse
en el objetivo 2 y 3, centrados en Avanzar en la prevención e instrumentar
intervenciones tempranas y Ampliar el acceso a los tratamientos disponibles
y fortalecerlos (De La Fuente, 2014).
El bienestar físico, psicológico y social, que va más allá
del esquema biomédico, donde abarca la esfera subjetiva y
del comportamiento del ser humano. No es la ausencia de
alteraciones y de enfermedad, sino un concepto positivo
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
29OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
que implica distintos grados de vitalidad y funcionamiento
adaptativo. (Oblitas, 2004, p. 3)
Los esfuerzos deben centrarse en la actualidad a recuperar la vitalidad
humana en general, y en la infancia a propiciar la resiliencia frente a la
adversidad en casos de interferencias en el desarrollo, comprendiendo que
“La resiliencia, es la forma como estos individuos reaccionan a esta pérdida
y se ajustan a la situación, lo cual determina el impacto final sobre el bien-
estar” (DPN, 2007, p. 7).
Las investigaciones en psicología evolutiva y los grandes teóricos
del desarrollo concuerdan en que las experiencias tempranas
son fundamentales en la constitución de la mente, pues esta
se construye en relación con un otro, quien puede fortalecerla
a través de un lazo satisfactorio o, por el contrario, destruirla.
(Freud; Fonagy; Vigotsky; Bowlby; Stern; Winnicott; citados
por Fossa, 2013, p. 151)
Si se considera estructuralmente frágil a la infancia (Cohen, 2015),
entonces, es allí a donde se deben dirigir los esfuerzos para el adecuado
desarrollo de su personalidad, la vivencia sin tensiones de las ansiedades
esperadas de acuerdo con las condiciones evolutivas, al fomentar un yo
libre de conflicto, capaz de sobreponerse a la adversidad y lidiar con los
avatares normales de la vida. Winnicott (1951) a propósito de la salud
mental advierte luego de la segunda sesión del Comité de Expertos en
Salud Mental de la OMS advierte la importancia de que:
Se ocupe principalmente del manejo de la infancia y la niñez,
dando por sentado algo que los médicos quizá no habrían
aceptado cincuenta años atrás: las bases de la salud mental del
adulto se echan en su infancia y niñez y, por supuesto, en su
adolescencia. (p. 197)
Mientras Bowlby (1951) en esa misma época, y siendo asesor de salud
mental de la OMS, señala que la relación madre-hijo es de extremo cuidado
y que requiere de una atención especial. Y advierte muy tempranamente,
que las alteraciones de esta relación pueden producir graves complicaciones
emocionales. Su descripción, aunque destinada al vínculo madre-hijo, es
perfecta para atender de forma precisa las interferencias en el desarrollo.
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
30 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Esas criaturas no son pizarrones de los que se puede borrar
el pasado con un plumero o una esponja, sino seres humanos
que llevan consigo sus experiencias previas y cuya conducta
actual se ve profundamente afectada por los sucesos pretéritos.
(Bowlby, citado por Winnicott, 1951, p. 198)
Desde la psicología dinámica, se entiende la salud como especialmente
emocional, por tanto, cuando más favorable es el curso esperado del
desarrollo, en sus dimensiones integradas, se gozará en los momentos
evolutivos de mayor salud. Por lo que, a esta ardua tarea, la psicología
dinámica propone un modelo de recuperación psicoafectiva basado en el
fortalecimiento del yo de niños/as en interferencias en el desarrollo, con el
propósito de atender las consecuencias psicoafectivas en casos de maltrato
infantil.
La discusión aquí propuesta no está terminada. Ocupa, por el
contrario, la necesidad de revisar el abordaje que se hace en la actualidad
en materia de salud mental y el desarrollo psicoafectivo. Sin embargo, las
contribuciones teóricas que se proponen permiten repensar los fenómenos
actuales a través de la mirada de la integralidad afectiva vital en la
consecución de la salud mental temprana.
Es obligación disciplinar disponer de los recursos científicos, éticos
e investigativos en el favorecimiento del desarrollo humano, especialmente
en casos de poblaciones vulnerables. La coyuntura nacional convoca a
proponer nuevas y renovadas estrategias de atención a los problemas de
salud mental en la infancia, y de promover en la disciplina psicológica un
compromiso audaz en el uso de nuevas tecnologías al servicio de los niños,
niñas, jóvenes y adultos en beneficio de la recuperación psicoafectiva y la
salud mental.
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
31OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Conclusiones
Una sociedad hipermoderna plantea nuevos desafíos a las ciencias
sociales y humanas. La vida virtual, las tecnologías y las exigencias del
día a día generan nuevas formas de relación mediadas por los dispositivos
tecnológicos, y escasez en el tiempo para lidiar con el estrés cotidiano, el
trabajo y la vida social. “Los acontecimientos de la era postmoderna se
reflejan como organizaciones de lo efímero, en virtud de pensamientos,
creencias, ideologías y formas en las que el hombre concibe su vida social”
(Mass, 2013, p. 160), y evidencian nuevas complejidades en los individuos.
Las problemáticas sociales, políticas o económicas producen
tensiones en las personas que conducen a alteraciones de la salud mental
tanto en adultos como en niños/as y adolescentes. Es decir, que todo ser
humano se encuentra involucrado con un entorno social que acrecienta
sus demandas de producción (por ejemplo, el trabajo), lo que no es ajeno a
las condiciones que facilitan trastornos mentales y diversas patologías que
afectan la salud de individuos y poblaciones.
Es la salud mental un reto mundial y nacional, en lo referido a la
promoción y prevención, pero es en materia de detección temprana e
intervención que se requieren nuevos esfuerzos por atender las consecuencias
de las tensiones generadas por los desafíos a los que se enfrentan los
individuos diariamente, en particular, la infancia, y las interferencias en el
desarrollo.
Condiciones sociales desfavorables, durante la infancia, entorpecen el
desarrollo esperado, y ponen a prueba los recursos afectivos y relacionales
de los niños/as, su inmadurez constitucional requiere mayor atención, pues
aún se encuentran en perfeccionamiento las dimensiones del desarrollo
psicoafectivo. Y como advierten Tamez et. al (2006) cuando las interferencias
“no son resueltas favorablemente generan estados de regresión y de fijación
que pueden dar como resultado estructuras psicopatológicas” (p. 16).
Por tanto, la recuperación psicoafectiva es una urgencia en poblaciones
vulnerables.
En Colombia la vulnerabilidad está definida por el Departamento
de Planeación Nacional (2007) citando a Moser “como la inseguridad
y sensibilidad del bien-estar (well-being) de los individuos, hogares y
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
32 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
comunidades en situaciones de cambio, e implícitamente en su respuesta y
resiliencia a los riesgos que ellos enfrentan durante estos cambios negativos”
(p. 5). Por su parte, el Banco Mundial (2000) sugiere que la vulnerabilidad
se mide de acuerdo con “la capacidad de resistencia ante una crisis [y]
la probabilidad de que una crisis dé por resultado una disminución del
bienestar” (p. 139). En el caso de la infancia, el impacto de las interferencias
del desarrollo, supera la capacidad de sobreponerse a sus efectos, pues su
condición vital, o sea, su inmadurez, es en esencia vulnerable.
La vulnerabilidad parece ser un factor asociado a las interferencias
en el desarrollo, y como consecuencia, una mala salud. Pues, “un ambiente
suficientemente bueno es, podría decirse, el que favorece las diversas
tendencias individuales heredadas de modo tal que el desarrollo se produce
conforme a esas tendencias” (Winnicott, 1967, p. 28). En este sentido,
la recuperación psicoafectiva, a través de la creación de dispositivos de
elaboración psíquica, favorece el desarrollo psicoafectivo y la salud mental,
al asistir el carácter integral del desarrollo.
Se hace necesaria la implementación de programas de recuperación
psicoafectiva, que permitan restaurar la capacidad de integración de los
niños y niñas, desde el impulso creador, las funciones del yo libre de
conflicto y su relación con el ambiente. Es vital “(…) la educación emocional
y el desarrollo psicoafectivo como una respuesta que permite prevenir
problemáticas psicosociales, y promocionar la salud psicoemocional del
individuo, de manera lúdico-educativa” (Programa Pisotón, 2015).
Si un programa es “un todo coherente, organizado y estructurado con
objetivos, medios y personas que los dirigen. Se justifica tomando como
base las necesidades definidas como una carencia o una falta que afecta a
los individuos, una comunidad o una sociedad” (Plante, citado por Ridde
y Dagenais, 2015, p. 21), su propósito se constituye en “lograr una salud
mental positiva, mejorar la calidad de vida” (Hosman y Jané-Llopis, 1999,
p. 31), en este caso, en niños/as en interferencias en el desarrollo.
Así, un programa para la recuperación psicoafectiva, de orientación
dinámica, se corresponde al “ambiente facilitador [que] es necesario,
y si no es suficientemente bueno, el proceso madurativo se debilita o
decae” (Winnicott, 1963, p. 86). Es decir que, actúa desde el proceso
madurativo-constitucional y relacional, pues, cuanto más positivas resultan
las condiciones ambientales, más óptimamente ocurre el desarrollo
Viana Ángela Bustos Arcón, Ana Rita Russo de Sánchez
33OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
psicoafectivo. Así pues, un programa de intervención psicológica para la
recuperación psicoafectiva de orientación dinámica debería contar con las
siguientes condiciones:
a. Comprender de las condiciones madurativo-constitucionales y
relacionales derivadas del ciclo vital humano.
b. Conocer las consecuencias biopsicosociales de las interferencias
en el desarrollo en los afectados.
c. Estar basados en técnicas lúdico-educativas y su relación con el
ciclo vital.
d. Fomentar el despliegue del desarrollo psicoafectivo a través de
acciones, estrategias y actividades que permitan el reconocimiento
y elaboración de las interferencias en el desarrollo.
e. Propiciar la expresión emocional de los niños/as, y su
resignificación.
f. Incluir a los padres y maestros en las actividades del programa, de
modo que se fortalezcan vínculos afectivos saludables.
La prioridad de la recuperación psicoafectiva se dirige al desarrollo
integral pues “lo que constituye la base de la salud mental es la culminación
de esos procesos” (Winnicott, 1969, p. 93), de los procesos biopsicosociales
y emocionales en la infancia que ocupan lo fundamental de la personalidad
y la integración emocional, o sea la salud mental.
Si se reconoce que “la exposición a las adversidades a edades
tempranas es un factor de riesgo prevenible bien establecido de los
trastornos mentales” (OMS, 2013, p. 7), entonces, la recuperación
psicoafectiva es un compromiso ético y disciplinar que se sustenta en
“promover la recuperación física y psicológica y la reintegración social de
todo niño víctima...” (UNICEF, 1989, artículo 39, p. 36). Y como advierten
Amar, Madariaga y Macías (2014) en el caso de recuperación psicoafectiva,
se requiere “garantizar tratamiento psicoafectivo a los niños que hayan sido
víctimas de un conflicto armado, tortura, abandono, maltrato y explotación
para que puedan lograr su recuperación y reintegración social” (p. 34).
O sea, en restablecer las dimensiones del desarrollo integral, o sea, lo
biopsicosocial.
Desarrollo psicoafectivo y salud mental infantil
34 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
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39
ESTUDIO DE LA INTERACCIÓN
MAMÁ-BEBÉ PREMATURO A TRAVÉS
DE LA ESCALA BRAZELTON Y
ALGUNAS IMPLICACIONES SOBRE
LA SALUD MENTAL DE LAS MADRES
Kelly Romero-Acosta
1
Corporación Universitaria del Caribe CECAR
César Argumedos De La Ossa
2
Universidade Federal de Mato Grosso (UFMT)
Diego Pérez Vásquez
3
Apsefacom - Valledupar
Resumen
La interacción madre-bebé es la acción que permite el vínculo
entre la figura materna y su hijo, suscitando o no respuestas y/o
retroalimentación entre ambos. Esta relación de interacción puede
ser difícil, sobre todo si la madre presenta algún tipo de trastorno
psicológico —tal como ansiedad, depresión, personalidad, entre
otros—. Se ha encontrado que los bebés prematuros pueden nacer
con una serie de complicaciones a nivel físico así, como también,
de regulación de emociones. En la relación madre-bebé-prematuro,
se ha demostrado que las madres de los infantes prematuros son
más propensas a desarrollar, entre dos y tres veces, más dificultades
psicológicas en comparación con las madres de los bebés nacidos a
término. Con el fin de realizar la revisión bibliográfica, se revisaron
1 Doctora en Psicopatología de niños, adolescentes y adultos. Docente investigador tiem-
po completo. Programa de psicología. Corporación Universitaria del caribe-CECAR. Co-
rreo: kelly.romero@cecar.edu.co. orcid.org/0000-0002-6568-1316.
2 Psicólogo. Maestrando en Psicología. Universidade Federal de Mato Grosso (UFMT).
Correo: cargumedod@cecar.edu.co. orcid.org/0000-0002-8664-2690.
3 Psicólogo. Especialista en Investigación aplicada a la Educación. Corporación Universi-
taria del Caribe-CECAR. Correo: diego.perez@cecar.edu.co. orcid.org/0000-0002- 6089-
0127.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.2
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
40 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
artículos científicos que estudian la interacción madre-infante en
bebés prematuros a partir de la escala Brazelton. La escala Brazelton
brinda valiosa información acerca de las competencias y las
habilidades del bebé. A partir de esta revisión bibliográfica, sabemos
que en Latinoamérica no hay estudios sobre la interacción madre-
bebé-prematuro, utilizando la escala Brazelton.
Palabras clave: bebé prematuro; interacción, salud mental, Brazelton;
relaciones madre-hijo.
Abstract
The mother-baby interaction is the action that allows the link between
the mother figure and her son. This interaction relationship can be
difficult, especially in the mother. It has been found that premature
babies can be born with a series of complications at a physical level
as well as regulation of emotions. In the mother-baby-premature
relationship, it has been shown that mothers of premature infants
are more likely to develop two to three times more psychological
compared to mothers of full-term babies. In order to carry out the
literature review, the articles that are interested in the study of mother-
infant interaction in premature babies from the Brazelton scaling are
reviewed. Brazelton climbing provides valuable information about
the skills and abilities of the baby. From this bibliographical review
we know that in Latin America there are no studies on the mother-
baby-premature interaction from the Brazelton escalation.
Keywords: premature infant; interaction, mental health, Brazelton;
mother-child relationships.
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
41OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
La interacción puede definirse como una “acción que se ejerce
recíprocamente entre dos o más objetos, agentes, fuerzas, funciones” —y
que, en su aplicación a los seres humanos, hace referencia a las relaciones
entre sí— (RAE, 2018). Ahora bien, en el contexto de la interacción madre-
bebé, el término se refiere a la acción entre madre-infante que suscita o no
respuestas en ambas partes, y que a su vez se retroalimentan mutuamente;
esta relación con las figuras cuidadoras se considera fundamental para la
estructuración psíquica del niño (Leonardelli, 2009).
Durante los primeros meses de vida se despliega un proceso
psicoafectivo y neuro-madurativo del niño, y las principales experiencias son
cruciales para acomodarse al medio (Bowlby, 1995, 1998). Bowlby estudia
la interacción madre-infante a través de la teoría del apego que es una de las
conductas de interrelación más importantes, sucede entre la proximidad de
un sujeto hacia otro, estableciéndose vínculos entre ellos (Bowlby, 1995). A
partir del apego, el bebé puede mantener representaciones mentales de su
madre, incluso, aunque ella no se encuentre presente; además, empieza a
desarrollar una imagen de su cuidadora a partir de su interacción (Bowlby,
1982; Papalia & Wendkos, 1992).
Para el estudio de la interacción madre-infante se pueden utilizar
diferentes técnicas de observación, instrumentos y escalas que permiten
conocer no solo el factor interactivo, sino también, el estado del bebé y de
las variables que pueden afectar la relación materno-filial. Entre las escalas
más usadas para la evaluación del recién nacido se destacan la Neonatal
Behavioral Assesment Scale (NBAS) o Escala de Brazelton (Als, Butler,
Kosta, & McAnulty, 2005)
y la Neurobehavioral Assessment of the Preterm
Infant (NAPI) (Korner & Thom 1990).
De acuerdo con varios autores, la NBAS es uno de los instrumentos
de medición de mayor uso e interés para la evaluación neonatal. Esto es
debido a que permite el registro de los efectos tempranos de la condición
médica perinatal, en cuanto al comportamiento y al riesgo de los problemas
posteriores al desarrollo. Además, tiene una importante aplicación clínica
en la intervención para mejorar la vinculación madre-hijo en las muestras
conformadas por infantes en riesgo (Brazelton, 1973a; Brazelton, 1973b;
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
42 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Sostek & Anders 1977; Holmes et al 1982; Green, Bax & Tsitsikas, 1989;
Brazelton & Nugent 1995; Costa, et al., 2010).
La Escala Brazelton —NBAS—, cuya traducción en castellano es
escala para la evaluación del comportamiento neonatal, permite ubicar
situaciones de riesgo en el período neonatal, ofreciendo no solamente al
clínico, sino también a los padres, la posibilidad de conocer mejor las
capacidades y competencias del bebé. Esta escala fue desarrollada por el Dr.
Brazelton, profesor emérito de la Harvard Medical School, y sus colegas,
en 1973. Estos investigadores consideraron al recién nacido un ser activo
y competente que viene al mundo dotado de ciertas características que le
permiten comunicarse. El neonato es un ser dinámico que tiene la capacidad
para proporcionar una respuesta a ciertos estímulos (Brazelton, 2001).
Algunas aplicaciones de la NBAS en el campo investigativo se han
realizado teniendo en cuenta factores de riesgo tales como: la exposición a
la cocaína (Richardson, Hamel, Golschmindt & Day 1996; Phillips, Sharma,
Premachandra, Vaughn y Reyes-Lee, 1996), la exposición al cigarrillo, la
cafeína y/o el alcohol (Jacobson, Fein, Jacobson, Schwartz & Dowler, 1984).
Para estos casos, la escala puede ofrecer la posibilidad de averiguar cómo se
encuentran los mecanismos de reorganización del sistema nervioso central
del bebé, el cual estuvo afectado por la exposición intrauterina de sustancias
nocivas. También, se ha estudiado la influencia que tiene el NBAS en la
maternidad, pues la escala se puede aplicar en presencia de los padres; ellos
pueden cambiar su percepción del bebé conforme vean sus capacidades en
el transcurso de la aplicación de la escala (Worobey & Belsky, 1982). Otros
estudios se han interesado por la revisión de las propiedades psicométricas
del NBAS (Jacobson, Fein, Jacobson, & Schwartz, 1984; Costa et al, 2010),
por el análisis del comportamiento neonatal y su interacción en niños sin
complicaciones (Green, Bax & Tsitsikas, 1989; Honglin Zhu et al., 2007),
por la prematuridad y por las enfermedades respiratorias (Myers, Jarvis,
Creasey, Kerkering, 1992).
Ahora bien, como punto de partida, es importante mencionar que
uno de los aspectos involucrados sobre la salud mental se relaciona con
el componente psicológico; en este sentido, y en cuanto a la condición de
nacimiento de los bebés prematuros, los padres experimentan una serie
de tensiones y desbordamientos emocionales que pueden desencadenar
síntomas ansiosos, depresivos, sentimientos de culpa, asimismo, de
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
43OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
desorganización psíquica; todo ello por no completar de manera normal
su etapa de gestación (González, 2009; 2010; Ruiz 2004). Otras de las
implicaciones sobre la salud mental de las madres con hijos bajo esta
condición es la presencia de síntomas relacionados con el trastorno de
estrés postraumático, los cuales pueden generar un riesgo de padecimiento
de hasta el doble para los primeros síntomas internalizantes mencionados
e incluso hasta el triple, para los síntomas de estrés postraumático (Puig-
Calsina, et al., 2018; Bener, 2013).
Generalidades de la Escala Brazelton
La escala Brazelton es capaz de describir el estado de los sistemas
autónomo, motor, estado de conciencia y atención social, en tanto nace
de la necesidad de obtener un perfil sobre la organización funcional del
neonato (Als, 1986). Estos sistemas los estudia de forma dimensional.
También, evalúa cuatro dimensiones: fisiológica, motora, estado de
conciencia y atención/interacción. La escala se preocupa por analizar la
interrelación de estos sistemas, debido a que el neonato, para adaptarse al
medio, debe integrar estas cuatro dimensiones. Por tal razón, la escala es
más que una simple evaluación de presentación estímulo-respuesta. En su
aplicación, el examinador desempeña un papel de observador-participante,
en tanto, intenta facilitar las actuaciones y los recursos organizativos del
pequeño. Sus ítems seriados permiten evaluar las cuatro dimensiones en el
transcurso de la prueba, así, la estabilidad del sistema nervioso autónomo
es posible evidenciarla por la presencia o ausencia de la labilidad del color
de la piel, temblores y sobresaltos. El funcionamiento del sistema motor se
evalúa con la observación del tono muscular, la madurez motora, el grado
de actividad motora, y el nivel de integración de movimientos (mano-
boca, por ejemplo). La organización del estado que es la capacidad del
neonato de regular sus estados de conciencia, se valora por medio del
nivel de irritabilidad, del momento de máxima excitación, la capacidad
para sustraerse a estímulos negativos, la capacidad para ser consolado y
calmarse, entre otros (Brazelton, 1973b).
La NBAS contiene 28 ítems conductuales que se valoran a partir
de una escala de nueve puntos. Asimismo, contiene 18 ítems de reflejos
que estiman el estado neurológico por medio de una graduación de cuatro
puntos. En la segunda edición de la escala (Brazelton, 1984) se añadieron 7
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
44 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
ítems, con el fin de evaluar el grado de fragilidad y la calidad de la conducta
de niños de alto riesgo, los cuales evalúan la calidad de respuesta a partir de
la cantidad de estímulos que necesita el neonato por parte del examinador
para organizar las respuestas. Ahora bien, aunque en el manual de la prue-
ba, no habla exactamente de su estandarización; existen estudios psicomé-
tricos de dicha escala con puntaciones típicas (Costas et al., 2010; Costas,
Fornieles, Botet, Boatella, & De Cáceres, 2007). La información sobre los
ítems que se tienen en cuenta en la evaluación se presenta en la Tabla 1.
Tabla 1
Algunos ítems de la escala Brazelton
Ítems de comportamiento Ítems reflejos
Ítems
suplementarios
Disminución de la respuesta a
la luz
Disminución de la respuesta al
sonajero
Disminución de la respuesta a
la campanilla
Orientación visual y auditiva
inanimada
Orientación visual y auditiva
animada
Alerta
Tono general
Madurez motora
Rapidez de reacción
Irritabilidad
Respuesta al abrazo
Capacidad de ser consolado
Capacidad de consolarse
Habilidad mano-boca
Temblores
Sobresaltos
Labilidad del color de la piel
Sonrisas
Prensión plantar
Babinski
Clonus aquíleo
De búsqueda o de
puntos cardinales
Succión
Glabela
Movimientos pasivos-
brazos
Movimientos pasivos-
Piernas
Prensión palmar
Reflejo del escalón
Enderezamiento
Marcha automática
Reptación
Incurvación del tronco
Desviación tónica de
cabeza y ojos
Nistagmo
Reflejo tónico del cuello
Reflejo de moro
Calidad de la alerta
Esfuerzo para
mantener la
atención
Ayuda por parte del
examinador
Irritabilidad general
Vigor y resistencia
Regulación del
estado
Respuesta
emocional del
examinador
Adicionalmente, la escala Brazelton cuenta con un módulo interactivo
social, el cual busca, ante todo, que el neonato presente sus mejores
competencias (Hawthorne, 2005). El examinador debe conocer las técnicas
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
45OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
necesarias para lograr que el bebé consiga su mejor actuación (Brazelton
& Nugent 1997). Algunos de estos neonatos solo pueden responder a una
modalidad sensorial a la vez; por esta razón, solo se les presenta estímulos
de una modalidad sensorial, con intensidad reducida, para obtener una
mejor respuesta.
En efecto, el objetivo de la escala es obtener la mejor actuación
del bebé, solamente con hecho de que el bebé demuestre ser capaz de
responder al estímulo, así sea en el tercer intento, se considera superado
el ítem evaluado. En cuanto a la evaluación sobre las capacidades de los
niños frágiles (con el fin de que muestren sus capacidades) en ocasiones, es
necesario ayudarles un poco. Por ejemplo, se les puede dar el chupete con la
finalidad de suministrar un tipo de apoyo que les permita encontrar calma
para responder a los estímulos lo mejor posible. Los ítems de regulación
del estado pueden influir mucho en la interacción madre-hijo; por ejemplo,
un niño que le cueste regular su estado y organizarlo podría no tener las
herramientas para establecer una correcta interacción.
El ítem 32 de la escala evalúa irritabilidad general. La irritabilidad en
la escala Brazelton se evalúa por el número de veces que el niño muestra
irritabilidad, así como los estímulos que le han producido ese estado. El ítem
de labilidad del estado valora el cambio del estado del bebé. La capacidad de
ser consolado valora el número de maniobras que el examinador utiliza para
calmar al recién nacido. Por el contrario, la capacidad de consolarse valora
las estrategias que utiliza el niño para recuperar el estado de tranquilidad.
Interacción madre-hijo
Los seres humanos, debido a ciertos factores de vulnerabilidad,
generan dependencia en los primeros momentos de su vida (Marrone, 2001).
La interacción madre e hijo, es un intercambio constante para el desarrollo
ontogenético, el cual puede influir en las habilidades y competencias de los
niños (Pérez-López 2006). La sensibilidad de la interacción entre madre
e hijo aparece por primera vez dentro de la teoría del apego (Ainsworth y
colaboradores, 1978), especifican que la sensibilidad maternal es el intento
de comunicación por medio de señales de las madres hacia los niños; pero
esta definición se ha ido estructurando para la formulación de un amplio
rango de conductas maternales que permitan una amplia aceptación en el
mundo científico (Ainsworth, Blehar, Waters, & Walls 1978).
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
46 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Desde una perspectiva diferente, la interacción materna es vista como
un proceso eficiente, que implica un conjunto de señales e interacciones
entre madre e hijo (Shin, Park, Ryu, & Seomun, 2008; Ainsworth, Bell
& Stayton 1974; Nicolaou, Rosewella & Marlow, Glazebrook, 2009). Una
madre emocionalmente sensible es capaz de conectarse con su hijo y de
responder a las peticiones de este, formando así, un ambiente estructurado
entre ambos. La sensibilidad, en la interacción madre e hijo, es apreciada
como un indicador de estabilidad emocional, para el proceso de desarrollo
del niño (Als, 1986; Fuertes, Lopes-Dos-Santos, Beehgly & Tronick, 2009;
Van Zeijl, et al., 2006).
Por otro lado, los problemas en la interacción madre-bebé pueden
producirse por la presencia de ansiedad o depresión materna. La falta
de comprensión, la inseguridad, la aversión a la mirada fija del infante
por parte de la madre y el poco desarrollo neurobiológico, son algunos
de los factores que pueden contribuir a la existencia de problemas en la
interacción madre-bebé (Klein & Feldman, 2007).
Field (1977) descartó que los problemas en la interacción madre-
infante se deban directamente a la separación entre madre y bebé,
debido al nacimiento prematuro. Este autor señala que los problemas en
la interacción son debidos a que los bebés no cuentan con el suficiente
desarrollo neurobiológico como para entablar una relación interactiva con
la madre. Este desarrollo insuficiente puede suscitar en las madres algunas
respuestas negativas, tales como: miedo, ansiedad, y/o depresión.
Algunos estudios han demostrado que los padres de los infantes
prematuros son más propensos a desarrollar dificultades psicológicas,
problemas en la interacción con el infante (en su relación madre-hijo),
confusión en la interpretación de las señales del sus propios hijos, e incluso,
se pueden generar dificultades que favorecen el desarrollo de consecuencias
negativas en la relación de los padres (Als, Lester y Brazelton, 1979; Macey,
Harmon & Easterbrooks, 1987; Korja et al., 2008; Treyvaud et al., 2010).
Otros estudios revelan que los procesos de interacción madre-hijo
durante el periodo del nacimiento pueden ser oportunos para influenciar
de manera positiva la relación y familiarización de los miembros de la
familia (De Chateau & Wiberg, 1977; Smeriglio, 1981). La expresión
afectiva materna como la “sonrisa”, la “cara de juego” o la “expresión vocal
animada” favorecen la expresión positiva y afectiva en el bebé (Brazelton,
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
47OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tronick, Adamson, Als, & Wise, 1975). Asimismo, otro de los aspectos
importantes es la estimulación táctil; por ejemplo, se ha demostrado que
al aplicarse en momentos de separación materna temprana tiene un efecto
sobre la mejora en la reactividad al estrés, la organización del estado, la
maduración fisiológica y la atención (Scadifi et al., 1990; Field, 1995;
Wiggera & Neumanna, 1999; Lehmann, Stohr, & Feldon, 2000).
Bebé prematuro
De acuerdo con Amiel–Tison (1999a) los bebés pueden clasificarse
en: bebé a término (de 37 a 42 semanas de gestación); bebé postérmino o
posmaduro (después de 42 semanas de gestación) y bebé prematuro (de
menos de 37 semanas de gestación). El bebé prematuro nace antes de la
trigésima séptima semana de gestación (American Pregnancy Association,
2015) y tiene alto riesgo de padecer diversas alteraciones en su proceso
de desarrollo (Institute of Medicine US, 2007).
Al nacer antes de tiempo,
tiene bajo peso –menos de 2.500 gramos– (Amiel-Tison, 1999b), y por
ello, podría presentar problemas respiratorios (síndrome de dificultad
respiratoria o SDR), piel delgada, casi traslúcida, rasgos de arrugas, cartílago
del oído suave y flexible, vello corporal, llanto débil, clítoris agrandado o
escroto pequeño, entre otros (Fava, Zorzi & Bottos, 1992). Según Charpak
et al. (2005) el bajo peso de los niños al nacer se debe, en muchos casos, a
una alimentación regular de la madre.
De acuerdo con Reed & Stanley (1977) algunos factores que influyen
en el nacimiento de un bebé prematuro son la hipertensión materna, la
infección urogenital y el embarazo múltiple; lo que puede ser causal de parto
prematuro. En los infantes nacidos prematuramente se activa rápidamente
el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HPA) debido al estrés intenso al
que se someten en la unidad de cuidados intensivos neonatal (Tu et al.,
2007; Pignotti & Donzelli, 2008).
Algunas de las características presentadas por los bebés prematuro
a nivel físico: tamaño corporal más pequeño, musculatura y cerebro
menos desarrollado (Holmes et al, 1982); menos sentido de alerta, menos
receptividad a la estimulación, menor regulación de las emociones,
más irritabilidad y desorganización (DiVitto y Goldberg, 1979; Korja et
al. 2008; Feldman, 2009). Así mismo, los infantes prematuros son más
vulnerables a los problemas emocionales y conductuales (en lo referido a
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
48 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
exposición temprana al estrés), esta condición tiene un efecto negativo en
las interacciones madre-hijo (Hayes & Sharif, 2009; Treyvaud et al., 2010;
Forcada-Guex, Pierrehumbert, Borghini, Moessinger, & Muller-Nix, 2011;
Habersaat et al., 2014).
La prematuridad, hasta hace algunas décadas, era una importante
causa de muerte infantil. Sin embargo, en estos momentos los avances
médicos, ayudan a que el riesgo disminuya considerablemente. Este
proceso que tiene el bebé prematuro en su nacimiento puede alterar la
interacción con el medio ambiente, en especial con la madre. A partir de
todo lo anterior, nuestro objetivo es revisar los estudios sobre la interacción
madre-neonato teniendo en cuenta la utilización de la escala Brazelton en
bebés prematuros.
Método
Se realizó una revisión bibliográfica de los estudios publicados
en las bases de datos PsycINFO, PsyArticles, Science Direct, Proquest,
Francis &Taylor y Scopus sobre la interacción madre-bebé prematuro
usando la escala Brazelton. La búsqueda se realizó teniendo en cuenta las
siguientes palabras claves: Brazelton, interaction y mother y se encontró
3.173 resultados en todas las bases de datos. La búsqueda se perfiló aún
más al agregar un cuarto término clave: “premature birth”, encontrando
así un total de 1900 coincidencias. Solo se seleccionaron los artículos
científicos con vínculo completo en inglés, los que incluyeran dentro de su
investigación las variables a partir de las 4 palabras claves, y que además,
estudiaran la relación madre-niño. Finalmente, realizado este filtro, se
obtuvo como resultado un total de 7 artículos que estuvieron enfocados
específicamente en estudio de las interacciones madre-infante en muestras
de bebés prematuros a partir del uso de la Neonatal Behavioral Assesment
Scale (NBAS). Por otro lado, se incluyó un artículo que no utilizó a la
escala Brazelton, pero que se consideró útil para los objetivos de la revisión;
uno de los autores de este artículo es el propio Brazelton. En la Tabla 2 se
muestra un resumen de las investigaciones encontradas.
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
49OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 2
Artículos de la revisión bibliográfica
Autor (es),
año
Objetivo Sujetos Resultados
Field, 1977.
Investigar los
efectos de la
separación
temprana y
manipulaciones
experimentales
sobre las
interacciones cara a
cara madre-niño.
12 prematuros
con dificultades
respiratorias
separados de
sus padres; 12
post maduros
no separados;
12 a término.
No se encontraron
diferencias significativas
entre la interacción de los
12 niños prematuros y los
doce niños postmaduros.
Esto le sugirió a la
autora que la separación
posiblemente no es un
causante de problemas en
la interacción.
Widmayer
& Field,
(1981).
Investigar sobre
la efectividad
del uso de la
escala Brazelton
para enseñar a
madres sobre el
comportamiento de
sus niños.
30 niños
prematuros
sanos (nacidos
con menos de
37 semanas de
gestación).
Los resultados de la
investigación indican
mejor respuesta en las
puntuaciones de los
grupos experimentales
(Brazelton/MABI y
MABI) en comparación
al grupo control en los
componentes de los
procesos interactivos, de
alimentación y secuencia
cara a cara a partir del uso
de la escala Brazelton y su
adaptación.
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
50 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Autor (es),
año
Objetivo Sujetos Resultados
Lester,
Hoffman,
Joel,
Brazelton,
1985.
Examinar el
ritmo social de
interacción madre-
niño.
Existencia de
comportamientos
periódicos en la diada
madre- niño y que
además proporcionan una
estructura temporal para
la organización cognitivo-
afectiva. Las diferencias en
la sincronía entre los bebés
a término y los prematuros
pueden explicarse
luego del informe de las
diferencias del lenguaje
entre estos grupos.
Feldman, &
Eidelman,
2003.
Examinar los
efectos de la leche
materna sobre el
desarrollo de los
infantes.
87 niños
prematuros.
A mayor cantidad de leche
materna, mejor desarrollo
neuro-comportamental,
mayor alerta durante las
interacciones sociales y
mayor contacto táctil por
parte de las madres. A
mayores puntuaciones en
depresión materna más
bajas cantidades de leche
materna, bajo contacto
corporal madre- bebé y
más bajas competencias
cognitivas
Meier, et al.,
2003.
Investigar la
relación entre
sensibilidad
materna e
irritabilidad del
infante.
29 niños
prematuros.
En el primer mes neonatal
no hubo influencia de
la sensibilidad materna
sobre el llanto del bebé.
Asimismo, la irritabilidad
puede ocurrir a pesar
de una alta sensibilidad
materna, tal y como sucede
en los niños a término.
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
51OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Autor (es),
año
Objetivo Sujetos Resultados
Feldman &.
Eidelman,
2006
Examinar las
relaciones entre la
neuromaturación,
interacción madre-
hijo y el desarrollo
cognitivo en
recién nacidos
prematuros.
120 neonatos
prematuros
nacidos
con <36 de
gestación.
Las madres de los infantes
con un peso al nacer <10
percentil reportan ser más
intrusivas en la relación
de interacción madres-
hijo, así como también
se evidencia un mayor
compromiso negativo en
comparación con los otros
grupos de estudio de la
investigación.
Habersaat et
al, 2014.
Evaluar el impacto
de la intervención
temprana en la
relación madre-hijo
en recién nacidos
prematuros.
60 niños
nacidos en
menos de 33
semanas de
gestación, entre
2005 y 2009, y
hospitalizados
en la UCIN
del Hospital
Universitario de
Lausana.
Se encontró una
diferencia significativa
en la comparación de
grupo en los niveles de
cortisol a los 6 meses,
mostrándose más bajos en
los niños prematuros sin
intervención. Sin embargo,
en la medición de los 12
meses, no se encontró
diferencias entre los
grupos.
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
52 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Autor (es),
año
Objetivo Sujetos Resultados
Holditch-
Davis et al
2014.
Examinar las
intervenciones
administradas
por vía materna
en recién nacidos
prematuros
sobre la angustia
psicológica
materna, estrés
de crianza, y la
relación madre-
infante.
240 neonatos
(con sus
madres)
pertenecientes a
4 hospitales de
EE. UU
Los efectos de mostraron
un mejor resultado en el
grupo con intervención
en la interacción madres-
infante encontrando
un efecto menor sobre
el estrés en la crianza.
Así mismo, se reportó
beneficios en la capacidad
de respuesta de las
interacciones, en el peso
de los bebés, en el sueño,
llanto, regulación de la
respiración y crecimiento
de la cabeza. En general,
se encontraron efectos
positivos sobre la angustia
psicológica materna y
las interacciones (sobre
todo a corto plazo),
sin embargo, se deben
seguir estudiando,
con el fin de seguir
examinando la eficacia
de las intervenciones a
largo plazo y sobre si
alguna técnica es mejor
que la otra, o si se deben
combinar.
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
53OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Resultados
A continuación, se presentan los resultados, las generalidades y
características de la interacción madre-bebé prematuro; esto se hizo
dividiendo los resultados en varios subpuntos.
Generalidades en la interacción madre-bebé-prematuro
Como fue señalado anteriormente, la interacción madre e hijo se
caracteriza por tener un intercambio constante en la comunicación de la
diada, y la calidad de este intercambio puede influir en las habilidades
comunicativas de los mismos (Pérez-López 2006). Esa comunicación
constante tiene un ritmo determinado. En la búsqueda bibliográfica se
halló un interesante trabajo sobre el ritmo en la interacción de la madre
y del bebé prematuro y a término. Lester et al. (1985) cuantificaron los
ritmos de interacción social en bebés prematuros y a término (de tres a
cinco meses de edad).
Los autores mencionados se basaron en la existencia de “ciclos”
biológicos en los seres humanos, tales como el ciclo del sueño, el ritmo
circadiano, el ritmo cardiaco, entre otros. A partir de ello, se pensó que
la interacción madre-hijo tiene un ritmo, basado en miradas, sonidos y
movimientos. Para estudiar la interacción se filmaron cara a cara las diadas
durante tres minutos. Los resultados mostraron la existencia de periodicidad
en los comportamientos de cada infante y de sus madres (entre 0,22 y ,10Hz).
También se encontró un incremento de periodicidad entre los tres y cinco
meses, los bebés a término mostraron más coherencia que los prematuros
en su periodicidad y frecuentemente, ellos mismos iniciaban la interacción
llamando la atención de la madre, los bebés prematuros presentaron más
dificultades en iniciar la interacción con su madre. Lester et al. (1985)
indican que los ciclos de atención e inatención se reconocen como parte
del desarrollo de la interacción social y, por supuesto, estos ciclos en la
interacción madre-hijo pueden ser cruciales para las experiencias afectivas
y para la organización cognitiva del neonato. Como se puede apreciar, en
los bebés prematuros este ritmo puede verse afectado en periodicidad y
frecuencia, entonces la interacción puede verse afectada dependiendo de
las habilidades del propio bebé.
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
54 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Sabemos que la interacción madre-bebé puede verse influida por las
habilidades del bebé prematuro. En estudios anteriores se ha encontrado
que los neonatos prematuros tienen dificultades para mantener la atención
visual durante el juego (Eckerman, Hsu, Molitor Leung & Goldstein, 1999)
y no pueden autorregularse tan bien como un bebé a término. Estos factores,
combinados con el decremento de la sensibilidad materna, producen una
baja sincronía entre las madres y sus bebés (Lester et al., 1985).
Vale la pena preguntarse: ¿tendrá la sensibilidad materna relación con
la irritabilidad del bebé prematuro en la interacción madre-bebé? Meier,
Wolke, Gutbrod & Rust (2003) estudiaron la relación entre irritabilidad y
sensibilidad materna en 29 niños prematuros y sus madres. Ellos definieron
como “sensiblidad” a la capacidad materna para reconocer, interpretar y
responder apropiadamente a la comunicación y a las necesidades del bebé.
Para llevar a cabo el estudio se utilizaron tres escalas: la escala Brazelton,
la escala madre-bebé-Mother and Baby Scale, MABS- (James-Robert, 1988)
y la Crying Pattern Questionaire-CPQ (James-Roberts, & Halil, 1991);
también, se realizó una entrevista filmada, semi-estructurada, de 6 minutos
de duración (2,5 min. juego; 2,5 min. juego libre; 1 min. observando al
bebé ver a su madre). Se encontró que en el primer mes no hubo influencia
alguna de la sensibilidad materna sobre el llanto del bebé. Así mismo, la
irritabilidad pudo ocurrir a pesar de una alta sensibilidad materna, tal y
como sucede en los niños a término. Entonces, la irritabilidad que puede
presentar un bebé prematuro se da independientemente de la capacidad
de las madres para reconocer, interpretar y responder a las necesidades del
bebé. Sin embargo, aunque la sensibilidad materna no se relacione con la
irritabilidad del bebé, influiría en la interacción madre-bebé propiamente
dicha. Ciertamente una madre que no sea capaz de reconocer, interpretar y
responder adecuadamente a los llamados del bebé no podría mantener una
frecuencia y una periodicidad adecuadas del ritmo de la interacción. No
obstante, se requieren más estudios al respecto.
Influencia de la madre en la interacción madre-bebé
La interacción cara a cara proporciona una base para el desarrollo
de las herramientas comunicativas del bebé. El interés del bebé por la cara
de la madre se despierta antes del interés por los objetos, por tanto, puede
considerarse como básico para la posterior adaptación al medio. En un
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
55OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
estudio realizado por Field, en 1977, se formaron tres grupos: (a) se le
aplicó la escala Brazelton a 12 bebés separados de sus madres, prematuros
y con estrés respiratorio; (b) se les aplicó la escala Brazelton a 12 bebés con
sus madres presentes, y postmaduros; y (c) se les aplicó la escala Brazelton
a 12 bebés sanos y a término, no separados de sus madres.
Los resultados del instrumento en los dos primeros grupos fueron
bajos, tanto en los ítems de orientación animada e inanimada, como
en los ítems de consolación y respuesta al abrazo. En las puntuaciones
motoras, las cuales incluyeron interacción cara a cara, madurez muscular,
tono muscular y flexibilidad motora, también puntuaron bajo. No se
encontraron diferencias significativas entre la interacción de los posmaduros
y prematuros. La autora sugiere que la separación contribuye menos sobre
los problemas de interacción madre-bebé, que los déficits tempranos
encontrados en la escala Brazelton. En general, se pudo observar que hubo
diferencias entre la interacción de los bebés normales y los de alto riesgo.
Si los bebés solo hubiesen sido observados, se atribuiría a un efecto de
la separación temprana, sin embargo, esta información se cotejó con los
resultados de la escala Brazelton y en los resultados fue más significativo el
déficit temprano que la separación temprana.
También se halló en un estudio muy interesante el efecto que la
intervención de las madres tenía sobre el bebé (Holditch-Davis et al.,
2014). Se trataban de bebés prematuros que necesitaban intervenciones
administradas por las madres. Se examinó el efecto de estas intervenciones
sobre la angustia psicológica, materna síntomas depresivos, ansiedad, estrés
postraumático EPT y al igual que el estrés de crianza) y la relación
madre-infante. El estudio estuvo conformado por 240 madres organizadas
de forma aleatoria en tres grupos: un para la aplicación de la técnica de
intervención auditivo-táctil-vestibular visual-vestibular (ATVV); otro para
la técnica de atención canguro (KC) y el último para realizar una atención
del grupo control.
También se halló en un estudio muy interesante el efecto que la
intervención de las madres tenía sobre el bebé (Holditch-Davis et al.,
2014). Se trataba de bebés prematuros que necesitaban intervenciones
administradas por las madres. Se examinó el efecto de estas intervenciones
sobre la angustia psicológica materna, síntomas depresivos, ansiedad, estrés
postraumático –TEPT– estrés hacia la crianza y la relación madre-infante.
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
56 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
El estudio estuvo conformado por 240 madres organizadas en tres grupos,
dos grupos recibieron intervención y uno no.
Se utilizaron instrumentos de cribado para depresión, ansiedad y
estrés postraumático. También, se aplicaron escalas que medían estrés de
la crianza, preocupación por la salud infantil, vulnerabilidad infantil y la
escala Brazelton –esta última para medir la capacidad de respuesta de los
infantes en el alta hospitalaria.Se halló que el estrés en la crianza de los
hijos fue menor para las madres que recibieron intervención. Del mismo
modo, se encontró que, dentro de los efectos, las intervenciones tienen
importantes beneficios para los lactantes como: un mejor aumento de
peso, aumento de la lucidez mental (antes y después de las comidas), una
mayor capacidad de respuesta durante las interacciones madre-infante, más
sueño, menos llanto, mayor regularidad respiratoria y mejor crecimiento de
la cabeza en comparación con el grupo control. Sin embargo, aunque los
resultados tuvieron efectos positivos sobre la angustia psicológica materna
y las interacciones, su eficacia pudo ser comprobada en mejor medida en un
periodo de corto plazo, por lo que requiere futuros estudios que permitan
comprobar su efecto a largo plazo y el uso continuo de las intervenciones.
De igual manera, en cuanto a otros resultados, se encontró que uno de
los dos grupos de intervención fue más alto que el otro, por lo que no
es posible aseverar si estas intervenciones pueden combinarse de manera
efectiva.
Influencia del desarrollo neuromotor y cognitivo en la
interacción madre-bebé prematuro
Ya sabemos que la madre influye en la buena interacción con su bebé
prematuro, ahora bien, ¿el desarrollo del bebé cómo puede afectar esa
relación? Feldman & Eidelman, en el 2006, examinaron la relación entre
la maduración neurológica del bebé, su desarrollo cognitivo y la relación
madre-hijo. Participaron neonatos prematuros, nacidos entre las 25 y 35
semanas (o <36 semanas) de gestación y con un peso entre los 530 y 1790
gramos. Para la evaluación de la interacción madre-bebé prematuro se
utilizó la escala Brazelton a los 3 y 24 meses.
Se encontró que las madres cuyos bebés se encontraban más
inmaduros, mostraron un comportamiento significativamente más intrusivo
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
57OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
a los tres y a los veinticuatro meses, en comparación con los otros grupos
de madres.
Otros aspectos que influyen en la interacción madre-bebé
Efectos positivos de la aplicación de la escala Brazelton
en la interacción madre-bebé
A partir de esta revisión bibliográfica conocemos que la observación
y evaluación de bebés utilizando la escala Brazelton puede tener efectos
positivos en la percepción de la madre sobre las habilidades de su hijo. En
la década de los ochenta, Widmayer & Field (1981) realizaron un estudio
sobre el efecto de la escala Brazelton en las madres, a ellos les interesaba
observar si enseñar a las madres sobre el comportamiento de sus infantes
tenía un efecto positivo en ellas. La muestra estuvo conformada por 30 niños
neonatos prematuros sanos (<37 semanas de gestación) hijos de madres
afroamericanas y con bajo nivel socioeconómico. Los bebés prematuros
fueron asignados aleatoriamente a uno de tres grupos (dos experimentales
y uno control). Se realizaron cuatro mediciones en cada grupo: al mes, a
los cuatro meses y a los doce meses. En el primer grupo experimental las
madres estuvieron presentes en la aplicación de la escala Brazelton y luego se
les pidió que respondieran una serie de preguntas sobre el comportamiento
de su recién nacido; en el segundo grupo experimental las madres no
observaron la aplicación de la escala Brazelton, pero se les solicitó que
respondieran las preguntas sobre el comportamiento de su recién nacido;
Al tercer grupo, llamado control, no se le aplicó la escala Brazelton, pero
si completaron un cuestionario sobre los hitos del desarrollo de sus bebés.
Las comparaciones de los grupos durante el mes inicial indicaron que
el primer y segundo grupo experimental mostraron mejores puntuaciones
en los procesos interactivos (como el cara a cara) y de alimentación en
comparación con el grupo control. En el cuarto mes la interacción cara-
a-cara de los dos grupos experimentales fue significativamente mejor que
el grupo control. Finalmente, en el décimo segundo mes los bebés de los
grupos experimentales presentaron mejores puntuaciones en una escala
sobre desarrollo mental, en comparación con el grupo control.
Los autores concluyen que compartir con las madres las habilidades
del bebé prematuro a partir de la escala Brazelton puede mejorar la
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
58 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
interacción de la madre y del bebé, y con ello se puede contribuir a la
mejora de su desarrollo cognitivo.
Efectos de la leche maternal en la interacción madre-
bebé prematuro
Feldman & Eidelman (2003) se interesaron por examinar los efectos
de la leche materna (LM) sobre el desarrollo del bebé prematuro. Para
ello, organizaron tres grupos: 1) recepción mínima (<25% de nutrición),
recepción media (25%-74%) y recepción substancial de leche materna
(> 75%). Para llevar a cabo el estudio se analizó un video y se aplicó la
escala Brazelton, con el fin de conocer la madurez neurocomportamental.
Se argumentó en la investigación que la LM, debido a su contenido
nutricional, es considerada como un factor que tiene un impacto directo
sobre el funcionamiento cognitivo y neuronal del bebé, en especial de los
prematuros.
Para obtener los resultados se explicitaron muy claramente las
categorías a tener en cuenta en la videograbación, a saber, mirada fija
materna; afecto maternal; habla maternal; contacto maternal; y estado del
infante. Así mismo, se aplicó a las madres el Beck Depression Inventory
BDI (Beck 1978) y a los niños la escala Brazelton. Se les aplicó
aproximadamente de 36 a 38 semanas, es decir, cuando se les daba de alta.
Se encontró que las madres quienes proporcionaban una cantidad
substancial de leche establecían significativamente más contacto táctil-
afectivo que las madres pertenecientes a los otros dos grupos. No obstante,
las madres que no daban una cantidad significativa de leche materna
hablaban mucho más con los niños que las otras madres. Se halló diferencias
significativas entre los neonatos que recibieron altas cantidades de leche
materna y los otros dos grupos; este grupo de neonato obtuvo los mejores
puntajes en la escala Brazelton. Por otra parte, se halló alta correlación
entre la depresión materna y el contacto afectivo táctil. No hubo correlación
entre la depresión materna y funcionamiento neuro-comportamental. En la
Tabla 3 se encuentra la significancia de la leche materna. La investigación
comprobó que la ingestión de altas cantidades de leche materna en el
periodo neonatal de niños prematuros se relaciona con un elevado peso y
un mejor desarrollo neurológico y cognitivo.
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
59OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
El impacto de la intervención de la relación madre-
bebé-prematuro
En nuestra revisión bibliográfica encontramos un artículo que utilizó
la escala Brazelton para medir el impacto de la intervención temprana en
la interacción madre-hijo en bebés prematuros (Habersaat et al, 2014).
La muestra estuvo constituida por 60 niños recién nacidos prematuros
hospitalizados, quienes se dividieron en dos grupos: (a) bebés prematuros
con intervención; (b) bebés prematuros sin intervención; y un grupo control
de bebés nacidos a término. El programa de intervención se estructuró en
tres fases; la primera: 33 semanas después de la concepción del bebé; la
segunda a las 42 semanas; y la tercera a los 4 meses.
La primera fase de la investigación consistió en una observación
conjunta de las madres y sus bebés en un procedimiento de atención estándar
en la Unidad de Cuidados intensivos; en este procedimiento se exponía al
bebé a ciertos estímulos para ver su desarrollo; estas observaciones tuvieron
una duración aproximada de 60 y 70 minutos y se grabaron en videos.
En la segunda fase se utilizó la escala de evaluación del Comportamiento
Neonatal de Brazelton para la identificación de las capacidades de los bebés;
de igual modo, el proceso se registró en video.
En la tercera fase se realizó una guía de interacción estructurada
programada en tres citas durante tres semanas consecutivas (McDonough,
2005); en cada cita se le pedía a las madres que jugaran libremente con
su bebé durante 10 minutos. Todas las interacciones fueron grabadas en
video y las madres estaban acompañadas por un especialista de orientación
interactiva; el objetivo era promover las cualidades de cuidado y mejorar
la sensibilidad de los padres hacia el bebé a través de la observación; estas
citas tuvieron una duración entre 60 y 90 minutos en promedio.
Posteriormente, se convocó a los dos grupos casos y al grupo control
para realizar la misma actividad de juego y registrarla nuevamente en video.
Los niveles de cortisol diurno salival se evaluaron a los 6 y 12 meses. Los
resultados de la investigación reportaron un impacto significativo de la
intervención en los niveles de cortisol diurno a los 6 meses, los cuales
fueron más bajos en los recién nacidos prematuros sin intervención en
comparación con otros grupos. A los 12 meses, no se encontró tal diferencia.
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
60 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Discusión
El fenómeno de la interacción madre-bebé ha sido estudiado de
múltiples maneras y teniendo en cuenta diferentes situaciones. Ciertamente,
los bebés no pueden expresar sus primeras palabras hasta casi un año
después de nacer, sin embargo, pueden interactuar con el mundo que les
rodea a partir de un rico vocabulario corporal, gestual, visual y, sobre todo,
a través del llanto. Por esta razón, la escala Brazelton tiene en cuenta un
amplio rango de comportamientos del bebé, permitiendo obtener un perfil
del infante a partir del conocimiento de sus fortalezas, respuestas adaptativas
y posibles puntos vulnerables. Todas estas características han facilitado que
sea mayormente aplicada en el área clínica y de la investigación, tanto en
neonatos sanos, como en aquellos que se encuentran en riesgo (Brazelton
& Nugent, 1997).
En las investigaciones revisadas se estudió la interacción madre-
neonato a partir del fenómeno “cara a cara” y de la comparación de
resultados con la escala Brazelton. Se sabe que algunos de los problemas de
interacción madre-bebé pueden deberse a factores tales como: la presencia
de ansiedad o depresión materna, la aversión de la madre a la mirada fija del
infante, el poco desarrollo neurobiológico (mucho más si es prematuro) y/o
a la sobre-estimulación materna (Belsky & Fearon, 2002). Sumado a esto,
se encuentran otros factores importantes: el bajo nivel socioeconómico, los
problemas maritales y la presencia de psicopatologías en la madre (Zeanah,
Boris & Larrieu, 1997).
Ahora bien, iniciando con la investigación de Field (1977) a partir de
la escala Brazelton, se ha descartado que la separación madre-niño tuviera
un efecto directo y altamente significativo en la interacción de ambos.
De acuerdo con este autor, la interacción madre-infante puede verse más
perturbada por el poco desarrollo neurobiológico del neonato, por la baja
madurez motora, por el bajo tono muscular y por las bajas puntuaciones
en consolación y orientación inanimada y animada, que por la separación
madre-bebé propiamente dicha. En efecto, estos déficits contribuyen a que
la conducta de los recién nacidos de alto riesgo afecte la interacción madre-
bebé (Brazelton & Nugent, 1995).
Cuando el bebé nace a término y en condiciones normales, puede
establecer el control de su conducta y organizar sus funciones fisiológicas.
Kelly Romero-Acosta, César Argumedos De La Ossa, Diego Pérez Vásquez
61OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Por el contrario, los prematuros, tienen que completar el desarrollo de estas
habilidades fuera del vientre de la madre. También es cierto que cuando un
bebé presenta cualquier dificultad, la respuesta de los padres hacia el niño
puede estar ausente de tranquilidad y aceptación inmediatas, esto influiría
negativamente en la estabilidad de la diada materno-filial, sobre todo si la
madre se ve superada por la situación.
Ciertamente, las condiciones psicológicas de la madre pueden
facilitar las condiciones de adaptación del bebé prematuro. En efecto,
existe evidencia empírica que avala la importancia que tiene la relación
madre-hijo, en el desarrollo, mantenimiento y cura de síntomas de carácter
psicológico, especialmente en la infancia temprana, esto es, cuando ese
bebé prematuro ya ha superado el año de vida (Chu & Lieberman, 2010;
Gunnar & Quevedo, 2007; Romero-Acosta & Ruiz, 2015).
Esta realidad se acerca a los hallazgos de la mayor parte de los
estudios revisados en la presente investigación, por ejemplo, en Habersaat
et al. (2014) ha informado que la vivencia del estrés es mayor en los niños
prematuros en comparación con sujetos en su misma condición que fueron
intervenidos para mejorar la eficacia de la relación madre-hijo. Estos
hallazgos tienen relación con otros estudios que han encontrado que la
interacción establecida por la madre sobre el lactante-prematuro tiene un
papel importante sobre la autorregulación del estrés y sobre el apoyo de las
experiencias difíciles que experimenta el infante (Feldman, 2007; Warren
et al, 2003; Ahnert, Gunnar, Lamb, & Barthel, 2004).
En línea con estos hallazgos, Widmayer & Field (1981) encontraron
que existe una mejor interacción madre-bebé cuando se utiliza la escala
Brazelton en presencia de las madres. De manera similar Holditch et al.
(2014), Feldman & Eidelman (2006) y otros (White-Traut, Schwertz,
McFarlin, & Kogan, 2009; Ahn, Lee & Shin, 2010; Neu & Robinson,
2010) hallaron que las interacciones materno-filiales pueden mejorar con
intervención y que esto a su vez optimiza la respuesta al estrés de los niños
prematuros, sobre todo en la regulación del llanto, en el crecimiento y en
la respiración.
Es necesario destacar que la escala Brazelton es cualitativa, da un
perfil general sobre el estado del neonato y puede ayudar a los padres a
valorar mucho más las potencialidades del bebé. En ese caso, el solo hecho
de aplicarla junto a la madre podría influir en una mejoría de la relación
Estudio de la interacción mamá-bebé prematuro a través de la escala Brazelton y algunas
implicaciones sobre la salud mental de las madres
62 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
madre-niño. A partir de esta revisión bibliográfica damos cuenta sobre el
uso de la escala Brazelton dentro del campo investigativo en la relación
madre-infante prematuro, presentando en nuestros resultados los aportes
de los estudios encontrados.
Estos hallazgos pueden contribuir al desarrollo de nuevas líneas de
investigación; por ejemplo, en Colombia no se encontraron estudios que
indaguen sobre la interacción madre e hijo en bebés prematuros, y mucho
menos que apliquen la escala Brazelton en bebés.
Debido a nuestra realidad y a la alta prevalencia de adolescentes
embarazadas en el país (De cero a siempre, 2013), se hace necesario una ruta
investigativa que permita estudiar la interacción madre-bebés prematuros
en las jóvenes mamás colombianas, pues en las adolescentes se encuentran
cifras alarmantes de nacimientos prematuros; esto puede terminar afectando
la salud mental de las madres en su proceso de interacción con los hijos
(Redacción el país, 2014; Opinión & Salud 2015). Con el uso de la escala
Brazelton como instrumento de medición y de soporte se pueden proponer
nuevas investigaciones que aporten a la discusión teórico-científica,
asimismo, que contribuyan al campo de la salud pública a nivel nacional.
Ciertamente, a partir de esta revisión teórica, sabemos que la escala
Brazelton es un instrumento fiable y útil para ser utilizado en neonatos, sobre
todo en prematuros. De acuerdo con los estudios revisados y disponibles
sobre el tema, se recomienda que se realicen más investigaciones de corte
longitudinal, con el fin de comprender mejor la interacción madre-hijo,
y monitorear así los aspectos psicológicos que pudieran afectar la salud
mental de las madres cuyos bebés han tenido un nacimiento prematuro, de
esta manera se podrían crear estrategias de intervención psico-emocionales
que aborden esta problemática.
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73
MEDICIÓN DE LA PERCEPCIÓN
EMOCIONAL Y LA PERCEPCIÓN
EMOCIONAL EN NIÑOS CON TDAH
Y TOD
Rossy Jaraba
1
Ubaldo Ruiz
2
Jorge Navarro-Obeid
3
Corporación Universitaria del Caribe CECAR
Resumen
La presente investigación buscó determinar si existen diferencias
significativas a nivel de las variables de cognición social, como la
percepción de estados emocionales y del comportamiento social en
niños con TDAH y TDAH/TOD, en comparación con sujetos normales,
con edades comprendidas entre 11 y 15 años y entre los grados 6 a 9
de básica secundaria de una institución educativa regular de la ciudad
de Sincelejo. La metodología se basó en un diseño prexperimental de
tipo descriptivo comparativo con análisis estadístico del desempeño
de los grupos de estudios de casos de niños con: TDAH (G2), TDAH/
TOD (G3) y niños controles (G1), con la aplicación de pruebas de
cognición social: Test de falso paso y lectura mental de la mirada;
igualmente, para la confirmación de diagnósticos se aplicaron Check
List y la prueba de inteligencia Weschler (WISC-IV). Los resultados
1 Magister en Trastornos Cognoscitivos y del Aprendizaje (Uninorte), Especialista en
Trastornos Cognoscitivos y del Aprendizaje (Uninorte). Docente y tutora universitaria en
modalidad presencial, distancia y virtualidad en programas de psicología y licenciaturas.
Correo: rossy.jaraba@cecar.edu.co Orcid: https://orcid.org/0000-0002-8527-9578.
2 Magister en gerencia del talento humano, master en salud mental y clínica social, espe-
cialista en psicología clínica, psicólogo. Docente de la corporación universitaria del caribe
Cecar, facultad de humanidades y educación, programa de psicología. Correo:ubaldo.
ruiz@cecar.edu.co Orcid: https://orcid.org/0000-0002-3918-1940.
3 Estudiante de primer año del Doctorado en Psicología de la Universidad Simón Bolívar
de Barranquilla. Magister en Psicología. Corporación Universitaria del Caribe – CECAR,
Sincelejo, Colombia. Correo: jorge.navarroo@cecar.edu.co Orcid: http://orcid.org/0000-
0003-2160-5220.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.3
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
74 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
principales indican que existen diferencias en el procesamiento de
la percepción emocional y del comportamiento social en los niños
con TDAH y TDAH/TOD, en relación a niños sin estos trastornos;
reflejando dificultades significativas en los niños con TDAH y
TDAH/TOD en la percepción de emociones, discapacidad para
procesamiento de contenidos afectivos, identificación y comprensión
de las expresiones faciales de emociones. Asimismo, se encontró
que los niños con TDAH y TDAH/TOD manifestaron dificultades
en la detección de conductas inapropiadas de una situación social,
incapacidad para interpretar las acciones, palabras, dobles sentidos e
intenciones, dificultad para comprender los acontecimientos sociales,
de igual modo, incapacidad para predecir el impacto emocional
de una acción en otra persona. Se evidenciaron carencias en el
procesamiento e interpretación de la información social y la atención
a las pistas sociales relevantes.
Palabras Clave: cognición social, TDAH, percepción emocional,
percepción del comportamiento social.
Abstract
The present research sought to determine if there are significant
differences at the level of social cognition variables such as the
perception of emotional states and social behavior in children with
ADHD and ADHD/TOD in comparison with normal subjects, with
ages between 11 and 15 years and between grades 6 to 9 of basic
secondary school of a regular educational institution in the city
of Sincelejo. The methodology was based on a pre-experimental
design of comparative descriptive type with statistical analysis
of the performance of the groups of case studies of children with:
ADHD (G2), ADHD/TOD (G3) and control children (G1), with the
application of social cognition tests: test of false step and mental
reading of the look; also, for the confirmation of diagnoses were
applied Check List and the Weschler intelligence test (WISC-IV). The
main results indicate that there are differences in the processing of
emotional perception and social behavior in children with ADHD and
ADHD/TOD in relation to children without these disorders, reflecting
significant difficulties in children with ADHD and ADHD/TOD in
the perception of emotions, disability to process affective content,
identification and compression of facial expressions of emotions. It
was also found that children with ADHD and ADHD/TOD, showed
Rossy Jaraba
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Jorge Navarro-Obeid
75OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
difficulties in detecting inappropriate behaviors of a social situation,
inability to interpret actions, words, double meanings and intentions,
difficulty in understanding social events and inability to predict the
emotional impact of an action on another person. Shortcomings were
evident in the processing and interpretation of social information and
attention to relevant social clues.
Keywords: social cognition, TDAH, emotional perception, perception
of social behavior.
Introducción
Una de las habilidades sociales que tenemos los seres humanos es
realizar inferencias del comportamiento de los demás, esta capacidad es
la que ha permitido al hombre desenvolverse socialmente en su ambiente,
realizando ajustes y modificaciones en su conducta a partir del aprendizaje
de sus experiencias previas, facilitando predicciones sobre el curso posible
de una acción; esto es, la habilidad para percibir las intenciones y estados
mentales de los otros (Brothers, citado en Rodríguez, Acosta y Rodríguez,
2011) se denomina cognición social.
La cognición social es un concepto que aún se encuentra en estudio
conceptual y metodológico, sin embargo, en la literatura de la psicología
se hace referencia al conjunto de operaciones mentales que subyacen a
las interacciones sociales, que integran los procesos implicados en la
percepción, interpretación y generación de respuestas ante las intenciones;
disposiciones, así como conductas de los demás (Ostrom; Brothers, como
se cita en Ashford & LeCroy, 2009). Es decir, se refiere al conjunto de
proceso cognitivos que a partir de su funcionamiento dan cuenta de cómo
la gente piensa sobre sí misma y los demás, asimismo sobre las situaciones
e interacciones sociales (Penn, Corrigan, Bental, Racenstein, y Newman,
1997).
Partiendo de esta idea es posible atribuir estados mentales tanto a sí
mismo como a los demás, es decir: ser capaz de entender el rol del otro y
en cierta forma ponerse en el lugar de esa persona; de esta forma, se postula
la “teoría de la mente”, la cual es una variable de la cognición social que
hace referencia a las inferencias que un individuo puede hacer sobre las
actitudes, pretensiones o sentimientos de los demás, estas constituyen una
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
76 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
teoría, pues aun cuando no son estrictamente comprobables, si permiten
realizar predicciones sobre el comportamiento del otro, y de esta manera
actuar de la manera más conveniente en una determinada situación social
(Perner & Lang, 1999; Baron-Cohen, & Wheelwright, 2004; Pineda y
Puentes, 2013).
Las variables a estudiar desde la cognición social —objeto de estudio
de la presente investigación— son la percepción emocional y la percepción
del comportamiento social; la primera apunta a la capacidad de identificar
y hacer una lectura de nuestros propios sentimientos y emociones, de igual
modo a la de los demás, así como a la capacidad de ser flexible y adaptarse
a múltiples facetas afectivas. Esto requiere reconocer las emociones
expresadas, tanto a nivel verbal como gestual, en el rostro y en cuerpo de
los demás.
Consecuentemente, se puede distinguir y asignar un valor o contenido
emocional a los acontecimiento o situaciones sociales, para así describir,
expresar y designar una etiqueta a lo que se está percibiendo (Extremera
y Fernández, 2003). La segunda variable en estudio, percepción del
comportamiento social, se refiere a elementos asociados a valorar reglas y
roles sociales, así como para evaluar el contexto social. Estos procesamientos
sociales se encuentran fundamentados en procesos perceptivos básicos
que permiten la orientación de la atención hacia señales o claves sociales
por ende, ayudan a la interpretación de situaciones en las que la persona
interactúa. La percepción del comportamiento social, implica dos fases, una
fase de identificación o categorización de la conducta, y otra, que permite
decidir si la conducta observada es debido a estados emocionales estables
o a elementos situacionales (Bellack, Blanchard & Mueser; Newman y
Uleman, citados en Ruiz-Ruiz, García & Fuentes, 2006).
En síntesis, la cognición social tiene un papel importante en el
desarrollo de relaciones generadoras de confianza y empatía en los grupos
sociales. Lo anterior nos lleva a señalar que la cognición social es una de las
claves fundamentales para que en la sociedad se evidencie el establecimiento
de convivencias sanas y pacíficas que contribuyan a la vinculación afectiva.
Cuando tenemos una comprensión de los sentimientos del otro, nos permite
desarrollar conductas pro sociales y altruistas (Montoya & Arango, 2015).
Butman, Abel y Allegri (2003), mencionan la existencia de
estructuras anatómicas que se relacionan con dicha capacidad, dentro de
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Jorge Navarro-Obeid
77OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
las cuales se encuentran: las cortezas sensoriales superiores encargadas de
las representaciones perceptuales de los estímulos; así como el contenido
emocional que procesa la amígdala; las regiones corticales como el frontal
izquierdo, parietal derecho y región del cíngulo que se relacionan con la
forma de actuar en un contexto social y la corteza orbitofrontal encargada
de la toma de decisiones y el razonamiento social; siendo así, es claro que
el funcionamiento ejecutivo resultante de la actividad de áreas prefrontales
se encuentra estrechamente ligado con la capacidad para interactuar
adecuadamente con el otro, ello implica a su vez el potencial para coordinar
los procesos mentales, dirigir la motivación, controlar los impulsos y
monitorear la conducta en pro de una mejor adaptación a las demandas
del entorno.
Hay numerosos estudios que recogen la presencia de alteraciones
en la cognición social en diversos trastornos y/o déficits. Cuando existe
déficits o ausencia de cognición social se ven mermadas varias competencias
sociales y personales en el individuo. Es el caso de los sujetos que presentan
trastornos de conducta, tal es el caso del Trastorno por déficit de atención
e hiperactividad (TDAH) y el Trastorno oposicionista desafiante (TOD), en
los cuales se encuentran ausencias de habilidades sociales como la empatía
y la regulación y/o control inhibitorio (Restrepo, Arana, Alvis & Hoyos,
2015).
Ambos trastornos se caracterizan por una alteración de origen
poligenético que tienen una base neurológica, caracterizada principalmente
por la disfunción de los sistemas fronto-estriados relacionada con el
control de impulsos y la autorregulación emocional, esto se refleja en una
clara dificultad para relacionarse adecuadamente con las demás personas
(Ramírez, 2015).
Se han realizado varias investigaciones y estudios donde se da cuenta
de la ausencia de la cognición social en personas con TDAH (García, 1999;
Clark, Prior & Kinsella, 2002; Rapport, Friedman, Tzelepis y Van Voorhis,
2002; Yuil y Lion, 2007), todos estos apuntan a que las habilidades sociales
se encuentran claramente deterioradas, ya sea por dificultades atencionales,
por un sesgo en la percepción del comportamiento social o por el pobre
control de impulsos y regulación emocional. Otras investigaciones han
hecho referencia a que los niños con TDAH presentan un déficit en el
proceso comunicativo no verbal, específicamente, en el proceso perceptivo,
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
78 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
en este sentido, el reconocimiento de expresiones faciales de emociones
se vería afectado, por lo que una incorrecta identificación de estas resulta
fundamental para establecer y regular relaciones interpersonales (Pardo,
Fernández-Jaén & Fernández-Mayoralas, 2009).
Todos estos estudios apuntan a que las habilidades sociales en estos
trastornos se encuentran claramente deterioradas, ya sea por dificultades
atencionales, por un sesgo en la percepción del comportamiento social o
por el pobre control de impulsos y regulación emocional.
En estudios realizados se encontró que entre los aspectos más afectados
en la cognición social de niños con TDAH se encontraban “la dificultad para
responder a las demandas planteadas en la interacción, la baja tolerancia
a la frustración y la conducta agresiva, que lleva a los sujetos que padecen
este tipo de trastorno al rechazo y al aislamiento social” (Castaño, 1999, p.
21). Se expone que en los niños con TDAH existe un déficit en habilidades
de mediación verbal o autoinstrucciones, relacionado con la dificultad para
aprender las habilidades sociales adecuadas que involucren respuestas
(Mellado, Martínez y Tello, 2013; Orjales, 2007).
De igual forma, estudios realizados apuntan a que entre el 50% -
70% de niños con TDAH presentan dificultades en la relación social con
su par, y los problemas sociales aumentan el riesgo de padecer alteraciones
emocionales, así como conductuales, a lo largo del ciclo vital (Roselló-
Miranda, Berenguer-Forner, Baixauli-Fortea & Miranda-Casas, 2016).
Por su parte, la cognición social en los niños con TOD, ha sido
poco estudiada, sin embargo, se considera que estos individuos, en inicio,
empiezan a tener comportamientos coactivos en otras interacciones sociales,
conduciéndolos a conductas agresivas y destructivas con sus compañeros
y adultos. Posterior a los intercambios coactivos recurrentes, muestran
formas problemáticas de procesar la información social; esto se soporta
en las deficiencias encontradas en la comprensión lingüística, la memoria
verbal y la fluidez verbal (Fonseca-Parra & Rey-Anacona, 2013), lo que
indica las dificultades en el procesamiento del contenido verbal, primordial
para la regulación emocional, cognoscitiva y conductual entre los niños con
problemas de comportamiento (Eme, 2007; Rubia, 2011).
Desde esta misma perspectiva, es claro que la capacidad de entender y
comprender las intenciones, ideas, sentimientos de las otras personas, se ve
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Jorge Navarro-Obeid
79OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
afectada en niños con trastornos de conducta (TDAH y TOD, en particular)
presentando alteraciones representadas en las actitudes, hostiles, agresivas,
desobedientes, oposicionista, desorganizadas hacia los demás personas, de
este modo, es probablemente que la impulsividad sea un factor vinculante,
para la coexistencia, de los dos trastornos (TDAH y negativismo desafiante).
Igualmente, estudios recientes muestran resultados donde se
puntualiza que dificultades encontradas en las funciones ejecutivas en niños
con TND/TOD (Trastorno Negativista Desafiante) generan alteraciones
en la cognición social, lo que da cuenta de déficits en las capacidades de
regulación emocional y el uso de estrategias óptimas para la planeación
y ejecución de comportamientos adecuados, lo que lleva a que tengan
conductas agresivas y problemas en las repuestas prosociales con los otros
(Ison-Zintilini & Morelato, así como es citado por Restrepo et al., 2015).
En la presente investigación se tuvo como objetivo principal determinar
si existen diferencias significativas a nivel de las variables de cognición social
como la percepción de estados emocionales y del comportamiento social
en niños con TDAH y TDAH/TOD en comparación con sujetos normales,
debido a la necesidad de comprender cómo la alteración de dichas
capacidades puede interferir en el adecuado desarrollo de las relaciones
interpersonales; “numerosos estudios han documentado que los niños con
TDAH experimentan dificultades interpersonales y baja competencia social”
(Pardos, Fernández-Jaén, Fernández-Mayoralas, 2009, p. 107); generado
por su incapacidad para detectar en el otro pistas sociales que le permitan
predecir estados emocionales y actuar acorde a la situación. Igualmente,
se ha encontrado que en las conductas oposicionistas asociadas al TDAH
(TDAH/TOD) existe un mayor riesgo de desarrollar déficit significativos con
relación a la competencia social, sobretodo, en la cooperación con pares y
adultos, pues implica tanto el seguimiento de reglas, como la necesidad de
generar respuestas adecuadas a las expectativas sociales del entorno.
Siendo así, se considera de gran importancia estudiar tanto en niños
sanos como en niños con TDAH y TDAH/TOD, la manera como su cerebro
responde a las diversas demandas sociales, a partir de la forma en que
perciben las expresiones emocionales y comportamientos sociales en su
relación con el otro (Pardos et al., 2009). A partir de lo anterior, se pretender
dar respuesta a la siguiente pregunta de investigación: ¿Existen diferencias
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
80 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
en la cognición social en niños con TDAH y TDAH/TOD en comparación
con niños sin patología?
Metodología
En este apartado se expone la perspectiva metodológica, se especifica
el tipo de diseño, la población y muestra; instrumentos y procedimientos,
entre otros aspectos que orientaron la realización del estudio.
Diseño
Esta investigación se basa en un paradigma positivista de tipo
cuantitativo, con un diseño descriptivo transversal con análisis de casos y
controles (Hernández, Fernández y Baptista, 2014).El alcance del estudio
fue de tipo descriptivo comparativo con análisis de grupo control y grupo
experimental, con la finalidad de identificar diferencias en la variable de
cognición social en los grupos de niños con TDAH y TDAH/TOD y la
ausencia de las mismas(Hurtado de Barrera, 2012).
Población y muestra
La población de esta investigación corresponde a estudiantes de 6° a
9° grado, con edades comprendidas entre 11 y 15 años, que asisten a aulas
regulares de clases en la ciudad de Sincelejo. La selección de la muestra fue
intencional, dado que se tuvo en cuenta la caracterización de los sujetos a
estudiar. El tamaño de la muestra obtenido fue de 30 estudiantes de una
institución educativa de estrato socio-económico medio (3 y 4), con un
promedio de edad de 12,5. En la tipificación de la muestra los sujetos fueron
distribuidos en 3 grupos de estudio, los cuales se encontraban equiparados
por edad, grado escolar y coeficiente intelectual, como se indica en la Tabla
1.
Cada uno de los grupos estaba conformado por 10 sujetos:
Grupo 1: sujetos controles sin ningún tipo de patología.
Grupo 2: sujetos con TDAH tipo Combinado.
Grupo 3: sujetos con TDAH-C/TOD.
Rossy Jaraba
,
Ubaldo Ruiz
,
Jorge Navarro-Obeid
81OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 1
Datos clínicos y Sociodemográficos
Edad CI
Grado
Escolaridad
Control 12,5 95 7,7
Tdah 12,5 94,3 7,3
tod 12,6 94,2 7,5
Fuente: elaboración propia (2018).
Instrumentos
Los instrumentos utilizados fueron un Check list elaborado con los
criterios diagnósticos del DSM-IV para identificar sintomatología presente
en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y el Trastorno
oposicionista desafiante.
Escala de inteligencia Weschler (WISC-III), para evaluar las
capacidades cognitivas. Cuenta con 13 subtests organizados en dos escalas:
verbal y de ejecución, que permiten calcular un CI total; además de los
índices de Comprensión Verbal, Organización Perceptual, Ausencia de
Distractibilidad y Velocidad de Procesamiento.
Test de falso paso (Faux pas): (Stone, Baron-Cohen, Knoght, 1998).
Mide la Capacidad de percepción del comportamiento social a partir de
la detección de intenciones y conductas incorrectas. El test consiste en
10 historias que contienen un FP (Falso Paso/error) social y 10 historias
control que contienen un conflicto menor que no constituye un FP, y se
encuentran agrupadas en orden aleatorio.
Los participantes respondieron preguntas que implicaran detección
y comprensión del FP; asimismo dos preguntas de control que evalúan
la comprensión en general. Con estas preguntas se mide la habilidad de
conocer que quien cometió el FP, no sabía al momento de cometerlo que no
debía haberlo dicho y que no tuvo la intención de incomodar a su oyente
(Butman, et al, 2007).
Lectura mental de la mirada: (Baron-Cohen, Wheelwright y Hill,
2001) miden la habilidad de reconocer el estado mental de una persona a
través de la expresión de su mirada, aparece alrededor de la adolescencia
y hace énfasis en el aspecto visuoperceptivo, minimizando la demanda
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
82 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
de memoria, de FE y contextual. Esta tarea emplea 36 fotografías de
rostros de ambos sexos, en blanco y negro, de la misma región ocular. El
sujeto debe “leer la mirada” y elegir una de cuatro palabras impresas que
representan términos referidos al estado mental, que a su juicio exprese
mejor lo que siente la persona fotografiada. Los términos empleados para
describir el estado mental eran previamente explicados por el examinador
y se encontraban definidos en un glosario disponible si el examinado lo
requería.
Procedimiento
Para el desarrollo de la presente investigación se seleccionó la muestra
de una población de estudiantes de 11 a 15 años pertenecientes a los
grados de 6° a 9°. Para lo cual se contó con la colaboración de los planteles
educativos Institución Educativa Técnico Industrial Antonio Prieto de la
ciudad de Sincelejo y el Instituto Pestalozzi de la ciudad de Barranquilla,
resulta oportuno acotar que se obtuvo el respectivo consentimiento
informado. Como primer paso, se solicitó la colaboración de los profesores
de aula para detección de individuos con alto riesgo de presentar los
trastornos de TDAH y TOD, a partir de una prueba de tamizaje (check list)
conformado por los criterios diagnósticos para dichas patologías según el
DSM IV TR. Posteriormente, se procede a la confirmación del diagnóstico
por parte del especialista.
Una vez confirmado el diagnóstico se seleccionaron los sujetos
que cumplieran con los criterios de inclusión de la investigación: tipo de
predominio, sexo, edad y CI promedio (85-130), por lo que, seguidamente,
se aplicó la escala de inteligencia de Weschler (WISC III), a cada uno de
los niños que cumplieran los 3 primeros criterios y así descartar bajo
coeficiente intelectual.
Con la muestra seleccionada se aplicaron las pruebas de cognición
social: Faux Pas y Lectura de miradas. En la recolección de los datos con
la primera prueba se valoró la percepción de las expresiones emocionales
y con la segunda se hizo una valoración de la capacidad perceptiva del
comportamiento social de los sujetos pertenecientes a cada uno de los
grupos de estudio. Con dichos resultados se contrastan los hallazgos de la
investigación, con estudios previos y se analizan a la luz de la teoría. Por
último, se extrajeron las conclusiones que se obtuvieron en la investigación
Rossy Jaraba
,
Ubaldo Ruiz
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Jorge Navarro-Obeid
83OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
y se expusieron las recomendaciones pertinentes en cuanto a futuras
investigaciones en el área.
Análisis de la información
Se realizó un análisis estadístico por medio del estadígrafo U de Mann
Whitney, para determinar la existencia de diferencias entre las variables
clínicas y demográficas de la muestra; no se encontró diferencia en edad, el
nivel de escolar y el índice de inteligencia actual. Finalmente, se escogieron
de forma intencional 30 estudiantes para la muestra, divididos en grupos
de 10 participantes, cada uno según la caracterización de la misma: Grupo
Control sin patología (G1), Grupo con TDAH (G2) y Grupo con TDAH/
TOD (G3).
Para analizar el desempeño obtenido en dichas pruebas, se llevó a
cabo un análisis descriptivo de las medias de las puntuaciones directas
obtenidas, igualmente, se utilizó el estadígrafo U de Mann Whitney para
establecer las diferencias entre las puntuaciones de los diferentes grupos
de análisis, y determinar si esta se consideraba significativa. El nivel de
significancia que se utilizó para la comparación de las medias de puntuación
de los grupos de estudio fue de P<0,05.
Resultados
En este apartado, se presentan los resultados del estudio, estos se
engloban en dos aspectos: Rendimiento General en Pruebas de Cognición
Social y la Comparación de Grupos en las variables de Percepción Emocional
y Percepción Social (Cognición Social).
Rendimiento general en pruebas de cognición social
A continuación, se describen los resultados relacionados con las
variables de estudio: percepción de expresiones emocionales y percepción
del comportamiento social en los diferentes grupos de estudio (G1: Control,
G2: TDAH, G3: TDAH/TOD).
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
84 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Figura 1. Porcentaje de Rendimiento de los grupos 1, 2, 3 en las pruebas de cognición social.
En la Figura 1 se observa que el G1 (control) obtuvo el 90% en el
nivel desempeño en la ejecución de las pruebas Faux Paux y Lectura de
miradas, lo que indica que esta población tiene un adecuado procesamiento
en la percepción de las expresiones emocionales y del comportamiento
social; mientras que el G2 obtiene un 48% en los resultados del test de
Faux Paux y 53% en el test de lectura de miradas, lo que permite dar
cuenta de un desempeño promedio en este grupo. Mientras que en el G3
la ejecución tuvo una notoria disminución en el rendimiento en ambas
pruebas, proyectando 40% en la primera y 45% en la segunda prueba. Se
evidenció disminución en el rendimiento ante las pruebas en los grupos 2
y 3 en comparación con los grupos 1.
Comparación de grupos en las variables de percepción
emocional y percepción social (cognición social)
Al realizar un análisis comparativo de los grupos mediante estadígrafo
U Man-Whitney, se encuentran diferencias significativas entre G1>G2>G3;
siendo solo significativa las diferencias entre G1-G2 y G1-G3, como se
muestra en la Tabla 2; indicando que existen diferencias en el procesamiento
de la percepción emocional y del comportamiento social en los niños con
TDAH y TDAH/TOD, en relación a niños sin estos trastornos; esto muestra
las alteraciones del grupo G2 y G3 al realizar tareas de identificación de
conductas sociales y al realizar tareas de reconocimiento de emociones a
partir de un indicador facial.
Rossy Jaraba
,
Ubaldo Ruiz
,
Jorge Navarro-Obeid
85OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 2
Diferencias establecidas en la comparación de los grupos de estudio a partir del
estadigrafo U de Mann Whitney
Prueba
Comparación
Grupos 1 y 2
Comparación
Grupos 1 y 3
Comparación
Grupos 2 y 3
U Man-
Whitney
P
U Man-
Whitney
P
U Man-
Whitney
P
Faux Pas 2,500 0,000 0,000 0,000 43,000 0,596
Lectura de
Miradas
6,500 0,001 5,000 0,001 41,000 0,494
Fuente: elaboración propia (2018).
Discusión
Al medir la cognición social en los grupos de estudio (TDAH, TDAH/
TOD, y grupo control) se encontró que los rendimientos de ejecución en
ambas variables de investigación (percepción de expresiones emocionales
y percepción del comportamiento social) de Grupo 2 (G2) y Grupo 3
(G3) fueron significativamente inferiores con respecto al grupo 1 (G1) o
grupo control. Estos resultados, ponen de manifiesto las dificultades que
presentaron los grupos 2 y 3, en las habilidades referentes a la cognición
social.
Al analizar la variable de percepción de las expresiones emocionales
(tarea visuoperceptiva/lectura de miradas) en los grupos 2 y 3, se observaron
los siguientes aspectos: ambos grupos presentaron una incapacidad
para reconocer estados mentales, particularmente en la identificación de
emociones, tanto básicas, como las emociones complejas que se expresen
mediante la presentación visual de una mirada; de igual modo mostraron
dificultades para identificar estados epistémicos o cognitivos que se
expresen a través de una mirada; ambos grupos muestran incapacidad para
reconocer el significado léxico complejo que hace referencia a emociones
y sentimientos.
Las dificultades en la percepción de emociones que han sido halladas
en los grupos conformados por niños con TDAH (G2), se han corroborado
en estudios como los de Roselló-Miranda et al. (2016), Sánchez-Pérez y
González-Salinas (2013), García y Hernández (2010), López-Martín,
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
86 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Albert, Fernández-Jaén, y Carretié (2010), Barkley, Murphy y Fischer
(2010); Yuil y Lion (2007), en los cuales se confirman las dificultades
que tiene esta población en el procesamiento de contenidos afectivos, no
solo por las incapacidades cognitivas generales que manifiestan, sino por
la discapacidad primaria que tienen en los procesos de identificación y
comprensión de las expresiones faciales de emociones.
En el caso de los niños con TDAH/TOD (G3), las dificultades de
percepción de estados emocionales, se han asociado a la forma como
interactúan con el medio ambiente, según Barry, Lochman, Fite, Wells y
Colder (2012) las relaciones interpersonales que establecen los llevan a
usar comportamientos coactivos, agresivos y destructivos, dificultándoles
relacionarse con las personas a su alrededor. En consecuencia, los niños
comienzan a presentar modos problemáticos de procesar el contenido
social que extraen de las otras personas, por lo cual llegan a confundir o a
no identificar las emociones y pensamientos en los demás individuos.
Estas dificultades en las habilidades sociales de esta población se
han relacionado con déficits en competencias de la cognición social como
la asertividad, la cooperación, autocontrol, percepción y comprensión de
relaciones lógicas y casuales de situaciones sociales (Díez, García - Sánchez,
Robledo y Pacheco, 2009), lo que genera alteraciones en las relaciones
interpersonales y manejo en el estado emocional (Jara, García-Castellar y
Sánchez-Chiva, 2011).
Otras investigaciones han hecho referencia a que los niños con TDAH
presentan un déficit en el proceso comunicativo no verbal, en específico en
el proceso perceptivo, en este sentido, el reconocimiento de expresiones
faciales de emociones se vería afectado, por lo que su correcta identificación
resulta fundamental para establecer y regular relaciones interpersonales
(Pardos et al., 2009).
Los resultados encontrados se vinculan con las dificultades en
las competencias sociales y cognitivas encontradas en niños, como
son la capacidad de flexibilidad de conducta frente a los cambios, la
autorregulación, la automonitorización, la resolución de problemas, el
comportamiento autónomo, la planificación de conductas dirigidas hacia
un objetivo, la iniciativa, la toma de decisiones, la fluidez de pensamiento,
la inhibición de respuestas inmediatas, etc. (Russo, Arteaga, Rubiales &
Bakker, 2015).
Rossy Jaraba
,
Ubaldo Ruiz
,
Jorge Navarro-Obeid
87OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
De igual forma, la investigación de Rodrigo-Ruiz, Pérez-González y
Cejudo (2017) confirma la dificultad que presentan los individuos con TDAH
en las tareas que implican la detección de las expresiones emocionales, los
autores corroboraron que los niños con TDAH tiene mayores dificultades,
que los grupos controles, a la hora de reconocer emociones negativas, como
por ejemplo la ira, miedo e incluso asco.
En otros estudios se han propuesto correlaciones negativas entre las
variables de inteligencia emocional y la sintomatología asociados al mismo
trastorno. Así, los niños diagnosticados con TDAH manifiestan un bajo
desarrollo en varias facetas de la inteligencia emocional.
Al analizar la variable percepción del comportamiento social (test de
falso paso) en los grupos 2 y 3, se encontró que los niños manifestaron
dificultades en la detección de conductas inapropiadas en el marco de
una situación determinada, pudiendo causar una molestia a otra persona;
interpretación de acciones, palabras, dobles sentidos, intenciones, entre
otros aspectos; comprensión de los sucesos y acontecimientos de una
situación específica; predicción del impacto emocional que una acción
produce en otra persona.
Las dificultades antes mencionadas que manifestaron los sujetos de
los grupos 2 (TDAH) y 3 (TDAH/TOD), se han relacionado con los déficits
en el proceso de interpretación de información social y la atención a pistas
relevantes, a la capacidad de aportar soluciones hipotéticas a situaciones
sociales o problemas sociales. Igualmente, se hace referencia a la incapacidad
que presentan al dar uso y aplicación de dichas pistas ambientales, lo cual
lleva a dificultar la orientación de su funcionamiento social en función de
los diversos contextos y condiciones (Pardos et al., 2009).
Así mismo, los estudios realizados por Jara et al. (2011), apuntan
a la presencia de dificultades en el comportamiento social y por ende en
las relaciones sociales en niños con estas patologías; por tanto, podrían
inadecuadamente: interpretar los comportamientos sociales de otros,
identificar un problema o conflicto social, así como propiciar soluciones
efectivas y designar un valor a las consecuencias. Esto se vio reflejado en
la ejecución de las pruebas, cuando no lograban reconocer las conductas
inadecuadas de los personajes de las historias, no fueron capaces de entender,
muchas veces, las razones o motivos de las acciones y no reconocían el
impacto que causaba la conducta inapropiada a una tercera persona.
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
88 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Estas incapacidades encontradas en los niños con TDAH Y TDAH/
TOD podrían asociarse con el inadecuado desarrollo de las habilidades
comunicativas verbales y no verbales, siendo así que, la dificultad radicaría
en que ambos participantes de una interacción social, posean conocimiento
previo, presunciones de la otra persona en la conversación, así como las
intenciones al comunicar una información (Sperber y Wilson, como son
citados en Baron-Cohen, 1990). Esto lleva a considerar que la atribución
del estado mental de los niños con trastornos de conducta se afecta al
tratar de comprender y respetar normas y reglas en el diálogo con las otras
personas, es decir, al ser consciente de la manera como se expresa y designa
un contenido social.
Por otro lado, las inhabilidades presentadas se han apuntado a
dificultades en el lenguaje. En estudios actuales se han analizado las
dificultades en el uso de los marcadores conversacionales y de la pragmática
en los niños con TDAH (Giraldo y Castaño, 2015). Lo anterior, lleva a
suponer que a los niños con estas patologías les cuesta percibir la intención
comunicativa de su interlocutor y presentan una narración compleja de
seguir por el interlocutor, llevando a que valoren de forma incorrecta las
conductas emocionales en una conversación.
Estas dificultades en el lenguaje narrativo y pragmático se han
relacionado con déficit en el sistema ejecutivo, lo que no permite una
planificación en la narración en base a las necesidades del interlocutor,
y de esta forma, generar una comprensión adecuada (Miranda-Casas,
Ygual-Fernández & Rosel-Remirez, 2010). Igualmente, esta investigación
fundamenta que quienes padecen este trastorno presentan dificultades en la
interacción social. Por tanto, puede influir en las relaciones interpersonales,
haciendo que las relaciones sean caóticas, estén en decaimiento, con
irrespeto de pensamientos, entre otros aspectos.
Por otro lado, al hallar déficit de percepción de emociones y
comportamiento social en los niños con TDAH y TDAH/TOD en tareas de
Teoría de la mente, se podría analizar que el compromiso que tienen estos
niños (TDAH y TDAH/TOD) en la corteza orbitofrontal y medial, ocasiona
dificultades en los procesos de mentalización, generando debilidades al
realizar atribuciones mentales de los demás y la anticipación de respuestas,
habilidades fundamentales para la cognición social. De acuerdo con lo
descrito, el individuo con este tipo de problemáticas presenta una dificultad
Rossy Jaraba
,
Ubaldo Ruiz
,
Jorge Navarro-Obeid
89OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
en la capacidad cognitiva para reconocer estados mentales en la otra persona
(Orozco & Zuluaga, 2015).
Con respecto a la medición entre los grupos 2 y 3, se evidenció que
no existen diferencias significativas entre ellos. Estos resultados ponen de
manifiesto que las alteraciones en cognición social presentada en los niños
con TDAH no se ven incrementadas de manera significativa por la presencia
del TOD como trastorno comórbido, pues los procesos que intervienen
en la precepción adecuada de emociones y comportamiento social, tienen
como base neurológica un déficit marcado a nivel prefrontal. La patología
de base, por ser la misma en ambos grupos de estudio (TDAH y TDAH/
TOD), constituye una de las razones por las cuales el bajo rendimiento en
tareas de cognición social, se halla presentado en igual medida en ambos
grupos.
Los resultados encontrados demostraron una incapacidad notoria para
detectar conductas indeseables y/o inadecuadas frente a una determinada
situación social; en los niños con TOD, a nivel clínico, se evidencia en
las respuestas emocionales y comportamentales como el rencor, la baja
tolerancia a la frustración, molestias y resentimiento constante; esto les
podría generar un mal uso del lenguaje, dificultades académicas, expresiones
verbales negativas y conductas de victimización ante situaciones sociales,
acusando a otros de su comportamiento (Rabadán & Giménez, 2012).
De esta manera, el TDAH y TOD pueden ser disimiles en cuanto
al tipo de respuesta que manifiestan los niños frente a una determinada
situación social, no obstante, el sesgo en la precepción de emociones y
comportamiento social de ambas patologías es el mismo, lo cual se refleja
en el bajo desempeño obtenido en las tareas de cognición social.
Conclusiones
La capacidad adaptativa del hombre ha estado mediada por su
habilidad para relacionarse y entender las emociones, deseos e intenciones
de los demás a partir de las propias experiencias. La cognición social
constituye uno de los procesos más complejos que le permite al individuo
ponerse en el lugar de otros, predecir sus comportamientos y actuar en
concordancia con los mismos. Diversas patologías que tienen como base
Cognición social en niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH) y trastorno oposicionista desafiante en comorbilidad con TDAH
90 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
una disfunción a nivel prefrontal, suponen déficit en dichos procesos, tal es
el caso del TDAH y TDAH/TOD. A partir de los resultados obtenidos en la
presente investigación, se concluye que:
Los niños con TDAH/TOD muestran dificultades en la percepción
adecuada de expresiones emocionales y comportamiento social
en tareas de Lectura de miradas y Faux Pas (metida de pata).
Los niños con TDAH y TDAH/TOD muestran dificultades para
comprender la intencionalidad de un interlocutor, entender
la pragmática del lenguaje comunicativo, así como reconocer
expresiones emocionales y definirlas a través de la mirada.
Los niños con TDAH y TDAH/TOD presentan un menor
rendimiento en tareas de cognición social en relación a los niños
sin estos trastornos.
La presencia de TOD en el TDAH no afectó de manera significativa
el rendimiento de los sujetos en tareas de cognición social.
Al analizar las dos variables de la cognición social: percepción
emocional y percepción del comportamiento social en los grupos
de estudio 2 y 3, los resultados de rendimiento inferior pueden
deberse a que los sujetos con TDAH y TDAH/TOD presentan una
menor eficacia para resolver tareas de teoría de la mente, que
impliquen la capacidad de percibir señales sociales relevantes
del contexto (situaciones de conflicto, engaño, doble sentido,
emisión de palabras, confusiones, etc.) y de expresiones faciales
(inferencia de estados emocionales y cognitivos como alegría,
miedo, vergüenza, culpa, escéptico, pensativo, etc., a través de
la percepción visual de una mirada), impidiendo una adecuada
planificación de las acciones en relación con los propósitos que
tienen.
Las investigaciones futuras habrán de considerar más variables
capaces de influir en la adaptación social de los niños con TDAH, como los
déficits en la regulación emocional. Concretamente, la labilidad emocional
se considera un componente mediador en la relación entre el TDAH y las
relaciones sociales, teniendo mayor poder de predicción en los problemas
de comportamiento y de relación con iguales que los síntomas nucleares
del trastorno.
Rossy Jaraba
,
Ubaldo Ruiz
,
Jorge Navarro-Obeid
91OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Las principales limitaciones del estudio se refieren al tamaño de la
muestra clínica, en este sentido, se puede considerar como un estudio de
resultados preliminares, con lo cual sería interesante ampliar y profundizar
posteriormente con un mayor número de casos.
Finalmente, la presente investigación subraya la necesidad de ampliar
y profundizar en una nueva línea de investigación sobre el estudio de la
cognición social en los trastornos de conducta, teniendo en cuenta muestras
más grandes de la población, que permita la generalización del conocimiento
y la implementación de nuevos paradigmas de estudio. Igualmente, como
principal aplicación, además de las ampliaciones posibles del estudio,
está la consideración de los resultados en la elaboración de estrategias de
intervención en competencias sociales en niños con estas patologías.
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97
PRÁCTICAS PARENTALES,
SINTOMATOLOGÍA ANSIOSA Y
RENDIMIENTO ACADÉMICO EN
ESTUDIANTES ADOLESCENTES,
SAN PEDRO – SUCRE
Paula Vanessa Acosta Castilla
1
Fundación Mujer Siglo XX1
Alexandra María Cáez Quesada
2
Yulieth Patricia Dávila Serpa
3
Enlace de Primera Infancia, Alcaldía Municipal de Buenavista Sucre
Resumen
El estudio tiene como propósito determinar si existe relación entre
las prácticas parentales, la sintomatología ansiosa y el rendimiento
académico de los estudiantes de secundaria de la institución educativa
San Juan Bosco de San Pedro, Sucre. Son pocas las investigaciones
realizadas considerando las citadas variables, ello indica que este es
un estudio innovador a nivel departamental, razón que lo justifica.
En relación con la metodología, la investigación es descriptiva,
transeccional y su diseño no experimental, de corte correlacional.
Para llevarlo a cabo se tomó una muestra estratificada de 166
estudiantes, 9 estudiantes del grado sexto, 25 del grado séptimo,
32 del grado octavo, 37 del grado noveno, 35 del grado decimo y
28 del grado undécimo, con edades comprendidas entre los doce y
dieciocho años. Como instrumentos se utilizó la escala de prácticas
parentales y el cuestionario de ansiedad estado/rasgo (STAI); a partir
de los resultados arrojados se pudo constatar que el bajo rendimiento
académico es influenciado por la forma negligente de los cuidadores
en la crianza de sus hijos, del mismo modo, se pudo establecer
1 Psicóloga. Correo: Paula.acosta@cecar.edu.co.
2 Psicóloga. Correo: alexandra.caez@cecar.edu.co.
3 Psicóloga. Correo: yulieth.davila@cecar.edu.co.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.4
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
98 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
que existe una relación entre la ansiedad estado y el estilo parental
autoritario y democrático.
Palabras clave: rendimiento académico, prácticas parentales,
sintomatología ansiosa, adolescentes.
Abstract
The purpose of the study is to determine whether there is a relationship
between parental practices, anxious symptoms and the high school
students’ academic performance of the educational institution
San Juan Bosco, in San Pedro, Sucre. There are few investigations
published that consider the aforementioned variables, this indicates
that this is an innovative study at a departmental level, which
justifies it. In relation to the methodology, the research is descriptive,
transactional, non-experimental and correlational. To carry it out, a
stratified sample of 166 students was taken, 9 students of the sixth
grade, 25 of the seventh grade, 32 of the eighth grade, 37 of the
ninth grade, 35 of the tenth grade and 28 of the eleventh grade, aged
between twelve and eighteen. As instruments, the parental practices
scale and the state/trait anxiety questionnaire (STAI) were used. From
the results obtained, it was found that the low academic performance
is influenced by the negligent of their caregivers in the upbringing,
in the same way, it could be established that there is a relationship
between the anxiety and authoritarian and democratic parental style.
Keywords: academic performance, parental practices, anxious
symptomatology.
Paula Vanessa Acosta Castilla, Alexandra María Cáez Quesada,
Yulieth Patricia Dávila Serpa
99OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
El presente estudio se centró en determinar la relación entre
rendimiento académico, sintomatología ansiosa y prácticas parentales.
Implicó una revisión de la concepción teórica de estos aspectos; en
tal sentido, se puede señalar que el rendimiento académico es definido
por Tonconi (2010) como el nivel demostrado de conocimientos en un
área, evidenciados en indicadores cuantitativos, usualmente expresados
mediante calificación ponderada en el sistema vigesimal.
Respecto a la variable ansiedad: esta constituye una respuesta
anticipatoria a una amenaza futura –de acuerdo con la definición
proporcionada por el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos
mentales–. Es importante recalcar que hemos considerado los postulados
de Baumrind (1966), quien define las prácticas parentales como las acciones
de los padres dirigidas a cumplir con los objetivos de los niños, al mismo
tiempo, también constituye una forma de mantener las normas al igual que
el respeto por la autoridad.
Considerando esta revisión teórica preliminar, surge la inquietud
de conocer si los factores determinantes en el proceso académico de los
estudiantes están ligados al núcleo familiar y a la conducta de los mismos.
Se tomó como referencia la Institución Educativa San Juan Bosco de San
Pedro, Sucre, la cual no está exenta de las dificultades que aquejan a
nuestro sistema educativo. Desde esta perspectiva, es importante señalar el
informe realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE, 2016) el cual expone que mediante la realización de la
prueba PISA entre los países de Latinoamérica, Colombia, a nivel regional,
obtuvo uno de los puntajes más bajos en las tres áreas evaluadas (Programa
para la Evaluación Internacional de Alumnos, 2012). Por consiguiente, se
encuentra dentro de los 10 países que tiene mayor número de estudiantes
con bajo rendimiento académico; evidenciando así las múltiples falencias
del sistema educativo colombiano, sumado a esto, la falta de cooperación
entre las diferentes instituciones que sostienen a la sociedad actual del país,
resaltando en primera instancia la familia.
En los últimos años el rendimiento académico en el país se ha visto
bastante cuestionado debido a que los resultados obtenidos no han sido
los mejores, esta problemática se ha visto ligada a otra inquietud, un
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
100 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
cuestionamiento que surge a partir de lo anteriormente mencionado y es:
¿Qué tan comprometidos están los padres en el proceso educativo de sus
hijos? O por el contrario, ¿qué tanta presión ejercen sobre este? Espitia
y Montes (2009) han señalado que la familia es la primera Institución
Educativa, su dinámica media el aprendizaje y desarrollo de sus miembros.
Por lo que se hace necesario que los cuidadores participen de forma activa
en el proceso educativo de los estudiantes, pues resulta complejo que las
instituciones logren una adecuada labor por sí solas, resaltando así que la
educación es un trabajo integral entre la institución y el núcleo familiar.
A través del informe realizado por PISA - 2015 se dio a conocer que
dependiendo del contexto sociodemográfico donde habitan los estudiantes,
varían sus resultados educativos (OCDE, 2016). Por otra parte, otro factor
que involucra las vertientes de estudio envuelven los estilos parentales, en
este sentido, según los postulados de Baumrind (1966) existen diferentes
tipos de crianzas o practicas parentales que forjan el proceso de crecimiento
y formación de las personas, algunos pueden llegar a ser bastante flexibles
mientras que otros son muy demandantes, creando algunas veces emociones,
pensamientos, así como conductas contraproducentes de quienes viven
bajo dichos términos.
Lipps et al. (2012) señala que los padres son los seres que más
influyen en la vida de cualquier persona, siendo esta influencia profunda y
perdurable, por tal razón los estilos de crianza que los padres implementan
en sus hijos están determinados por las vivencias favorables o desfavorables
que ellos tuvieron durante su formación por parte de sus cuidadores.
Atendiendo a esta consideración, las prácticas parentales son las estrategias
que los padres emplean como reglas o pautas de enseñanzas para sus hijos,
estas se emplean de acuerdo a la educación que hayan recibido los padres y
el contexto en el que crecieron, en muchos casos trascienden generaciones,
implantando esquemas mentales, los cuales pueden contribuir de manera
positiva o negativa en el ámbito escolar.
Sobre la base de las ideas expuestas se hace necesario estudiar la
sintomatología ansiosa, la cual es un problema de salud mental que afecta,
a quien lo padece, en diferentes ámbitos de la vida. En el caso de los
estudiantes, se podría ver afectado, más específicamente, en su rendimiento
académico, dependiendo del contexto sociocultural que influye en el
estudiante. Según estudios realizados por Ospina, Hinestrosa, Paredes,
Paula Vanessa Acosta Castilla, Alexandra María Cáez Quesada,
Yulieth Patricia Dávila Serpa
101OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Guzmán y Granados (2011) uno de cada dos niños y adolescentes en
Colombia —y en el mundo— padecen un tipo de sintomatología afectiva,
originando poca funcionalidad en la esfera social y familiar de la persona,
ello es muy alarmante, pues deteriora su desarrollo afectivo y calidad de
vida.
Indagaciones realizadas con los directivos de la Institución
Educativa San Juan Bosco de San Pedro – Sucre, revelan que se han estado
presentando diferentes problemáticas con estudiantes de dicha Institución,
manifestándose desde bajo rendimiento académico, conductas agresivas
y discusiones entre compañeros y con profesores. Otra problemática
de trasfondo denota que muchos de estos estudiantes conviven en sus
hogares con graves dificultades: desde mala o nula comunicación con
sus padres, hasta casos de violencia física y psicológica; de esta situación
derivó la necesidad de estudiar las practicas parentales que están siendo
implementadas en los estudiantes e indagar cómo se relacionan con su
conducta (sintomatología ansiosa) y su rendimiento académico.
Las ideas precedentes permiten contextualizar este estudio,
llevado a cabo en el municipio de San Pedro, Sucre, específicamente en
la Institución Educativa San Juan Bosco, ubicada en el barrio Kennedy,
tomando como población estudiantes adolescentes. Dicha institución
cuenta con 17 salones de clases en buen estado para la preparación y la
formación de los estudiantes en su proceso de aprendizaje. Asimismo, entre
los espacios de estudios que posee, cuenta con: biblioteca, aula virtual o
sala de investigación; herramientas tecnológicas necesarias para el proceso
de aprendizaje. Para la cantidad de estudiantes que tiene la institución, es
un lugar muy pequeño, requiriendo espacios de recreación, zonas verdes o
zonas de esparcimientos que contribuyan al buen comportamiento de los
estudiantes. Con respecto a su matrícula de estudiantes, tiene una cantidad
menor a la de las otras Instituciones Educativas públicas del municipio.
Es importante profundizar la problemática vigente con los
estudiantes, realizar estudios que permitan analizar su comportamiento
y la forma en que estos puedan verse afectados, desmejorando su
rendimiento académico a causa de factores internos y externos. La mayoría
de las investigaciones encontradas a nivel nacional e internacional, se
han desarrollado con estudiantes universitarios y no con estudiantes en
bachillerato. Particularmente en Sucre, son pocas las investigaciones
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
102 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
realizadas en instituciones educativas, considerando variables como la
ansiedad, las prácticas parentales y el rendimiento académico, lo cual indica
que este constituye un estudio innovador a nivel departamental, razón que
lo justifica, pues se espera dar respuestas a las diferentes problemáticas que
se vivencian hoy en día en las instituciones del país,
,
aportando posibles
soluciones para el mejoramiento del desempeño académico, la calidad de
vida de los estudiantes y la calidad de educación de la institución.
En esta investigación, para determinar la relación entre las prácticas
parentales, la sintomatología ansiosa y el rendimiento académico de los
adolescentes, se formularon los siguientes objetivos específicos: analizar
las prácticas parentales; determinar la presencia de sintomatología ansiosa;
identificar el rendimiento académico y establecer la relación entre prácticas
parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
de secundaria de la Institución Educativa San Juan Bosco de San Pedro –
Sucre; destacando así, que es de gran importancia saber que en el desempeño
académico de los estudiantes influyen diversas variables que, de alguna
manera, pueden favorecer o afectar al estudiante en su formación.
Metodología
La metodología engloba un conjunto de aspectos que orientan sobre
la finalidad del estudio y las estrategias para la recolección de la información
o los datos. En este sentido, la presente investigación es de tipo descriptivo,
pues permite caracterizar un hecho, fenómeno, o sujetos, para indicar su
estructura o comportamiento, sin influir en el mismo, es decir, no hay
manipulación de los hechos o variables, estos criterios responden a los
planteamientos de Hernández, Fernández y Baptista (2010).
En relación al diseño, no experimental, transversal, correlacional;
no se realiza una manipulación deliberada de variables, su propósito es
describirlas y analizar su incidencia e interrelación en un momento dado.
De este modo, la presente indagación tiene como propósito establecer si
existe relación entre las prácticas parentales, la sintomatología ansiosa y el
rendimiento académico de los adolescentes, sin manipular las variables.
Paula Vanessa Acosta Castilla, Alexandra María Cáez Quesada,
Yulieth Patricia Dávila Serpa
103OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Procedimiento
Para llevar a cabo el proceso de recolección de datos, en principio,
nos dirigimos a la Institución Educativa San Juan Bosco, ubicada en
el municipio de San Pedro, Sucre, con el propósito de hacer entrega al
coordinador de dicha Institución una la carta de presentación donde se
explicó la finalidad de la investigación. Posteriormente, se entregó un
consentimiento informado a los estudiantes pertenecientes a la muestra,
para que sus cuidadores dieran la autorización de participar en el estudio.
Para seguir con la aplicación de la Escala de prácticas de crianza de los
hijos (PPS) fue necesario hacer una aplicación pilotaje de la escala a 60
estudiantes adolescentes en edades comprendidas entre 12 y 18 años, de la
institución Educativa Altos del Rosario, del municipio de Sincelejo, Sucre;
con el fin de contextualizar el instrumento a la población colombiana, ya
que este test no ha sido validado en el país, pero ha sido utilizado en otras
investigaciones anteriormente. Finalmente, se aplicó la Escala de prácticas
de crianza de los hijos (PPS) y el Cuestionario de autoevaluación ansiedad
estado/rasgo -STAI a 166 estudiantes de la Institución Educativa San Juan
Bosco.
Población y muestra
La población del estudio está conformada por 294 estudiantes
adolescentes de la Institución Educativa San Juan Bosco de San Pedro
Sucre, de la cual se seleccionó una muestra estratificada de 166 estudiantes
distribuidos de la siguiente manera, 9 estudiantes del grado sexto, 25 del
grado séptimo, 32 del grado octavo, 37 del grado noveno, 35 del grado
decimo y 28 del grado undécimo con edades comprendidas entre los 12 y
18 años.
Instrumentos
Se aplicaron dos instrumentos, el primero de estos es el Cuestionario
de Autoevaluación Ansiedad Estado/Rasgo – STAI (Spielberger, Gorsuch
y Lushene): está conformado por 40 ítems, de los cuales 20 evalúan la
ansiedad estado (A/E), y 20 ansiedad rasgo (A/R), ambos anotados en una
escala de 4 puntos. La aplicación del STAI comprende una duración de
aproximadamente 15 minutos, puede ser aplicado a adolescentes y adultos
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
104 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
con niveles de cultura mínimo para comprender las instrucciones y
enunciados del cuestionario
El Cuestionario STAI está compuesto por dos escalas separadas de
autoevaluación que miden dos conceptos independientes de la ansiedad:
(a) la ansiedad estado (A/E), se describe como una condición emocional
transitoria del organismo humano, caracterizada por sentimientos
subjetivos de tensión y aprensión, así como hiperactividad del Sistema
Nervioso Autónomo; puede variar con el tiempo y fluctuar en intensidad;
(b) la Ansiedad rasgo (A/R) señala una relativamente estable propensión
ansiosa por la que difieren los sujetos en su tendencia a percibir las
situaciones como amenazadoras y a elevar, consecuentemente, su ansiedad
estado (A/E).
El segundo instrumento es la Escala de prácticas de crianza de
los hijos (PPS): el propósito de esta es evaluar las estrategias que los
padres o cuidadores utilizan para cuidar e interactuar con sus hijos. Está
constituida por 29 ítems anotados en una serie de 5 puntos, donde 1 es
nunca, 2 raramente, 3 a veces, 4 con frecuencia y 5 muy frecuente. PPS
puede ser aplicada a adolescentes, con una duración recomendada de
aproximadamente 15 minutos.
Análisis estadístico
Para llevar a cabo esta investigación, se efectuó la tabulación de los
resultados en Microsoft Excel, posteriormente se hizo necesario el uso del
Paquete Estadístico Para las Ciencias Sociales SPSS, en el cual se hizo una
correlación entre las variables de estudio.
Con respecto al análisis de los resultados de este estudio se utilizaron
tablas de frecuencia, medidas de tendencia central, como la media y
desviación estándar, del mismo modo se utilizó el coeficiente de correlación
de PEARSON, que es una medida paramétrica estadística.
Resultados
Los resultados se presentan divididos en aparatados, en coherencia
con los objetivos de la investigación, estos se han dispuesto en el
siguiente orden: caracterización demográfica de la muestra poblacional;
Paula Vanessa Acosta Castilla, Alexandra María Cáez Quesada,
Yulieth Patricia Dávila Serpa
105OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
prácticas parentales en estudiantes adolecentes; sintomatología ansiosa en
estudiantes adolecentes; rendimiento académico; y por último, las prácticas
parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolecentes.
Caracterización demográfica de la muestra poblacional
Dentro de la muestra poblacional hubo mayor presencia de
adolescentes correspondiente al sexo masculino, que al sexo femenino, la
Tabla 1 (Datos demográficos de la población) muestra con más detalle la
información sobre edad y escolaridad de los participantes.
Tabla 1
Datos demográficos de la población
Variables N %
Sexo
Chicas 80 48,2
Chicos 86 51,8
Edad
12 8 4,8
13 36 21,7
14 29 17,5
15 33 19,9
16 27 16,3
17 20 12,0
18 13 7,8
Escolaridad
9 5,4
25 15,1
32 19,3
37 22,3
10° 35 21,1
11° 28 16,9
Fuente: elaboración propia.
Prácticas parentales en estudiantes adolecentes
De acuerdo con los resultados obtenidos el estilo de prácticas
parentales que más prevalece en la muestra poblacional es el democrático
(con 39,2%), seguido del estilo negligente, autoritario y por último
permisivo, como se puede evidenciar en la siguiente tabla.
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
106 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 2
Prácticas parentales
Tipo de práctica parental N %
Práctica parental autoritaria 33 19,9
Práctica parental democrático 65 39,2
Práctica parental permisiva 17 10,2
Práctica parental negligente 51 30,7
Fuente: elaboración propia.
Sintomatología ansiosa en estudiantes adolecentes
Una vez obtenida la información a través del cuestionario STAI, se
observa un gran porcentaje de población con sintomatología ansiosa, tal
como se especifica en la Tabla 3.
Tabla 3
Sintomatología ansiosa
N Mínimo Máximo Media
Desviación
estándar
P. Directa - Ansiedad
Estado
166 0 45 15,40 8,203
P. Directa - Ansiedad
Rasgo
166 4 52 20,44 9,081
Fuente: elaboración propia.
Rendimiento académico
A continuación, se muestra en la Tabla 4 el acumulado de notas en
relación al rendimiento académico, obtenido a través de los dos primeros
periodos correspondientes al año 2017.
Tabla 4
Rendimiento académico
N Mínimo Máximo Media
Desviación
estándar
Notas 166 1,99 4,40 3,31 3,2
Fuente: elaboración propia.
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Yulieth Patricia Dávila Serpa
107OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento
académico en estudiantes adolecentes
Para la interpretación de los datos es importante tener en cuenta la
correlación de Pearson, la cual establece que cuando el índice de los datos
arrojados se encuentra más cerca a cero (0) existe mayor correlación entre
variables, mientras que si el índice se acerca más a uno (1) la correlación es
menor. Si la correlación es positiva es mayor para ambas variables, pero si
es negativa la correlación, es mayor una variable y menor la otra.
Haciendo referencia a la correlación entre variables se infiere que
la ansiedad estado y la ansiedad rasgo correlacionaron negativamente con
la parentalidad autoritaria, esto quiere decir que, a menor estilo parental
autoritario mayor ansiedad estado y mayor ansiedad rasgo, lo cual significa
que en este estudio los niños con ansiedad no tienen padres autoritarios.
La ansiedad estado se correlaciona positivamente con el estilo
parental democrático; es decir, a mayor práctica democrática, mayor
ansiedad estado. Esto resalta que en las familias con estilo democrático los
hijos pueden presentar mayor sintomatología ansiosa, considerando a su
vez, que el estilo democrático puede tener influencia de manera funcional
en la ansiedad estado. Del mismo modo, el estilo parental democrático se
correlaciona de forma negativa con la ansiedad rasgo, lo cual indica que,
a mayor estilo democrático implementado por los padres, menor ansiedad
rasgo presentan los hijos.
De igual forma, dentro de los resultados se obtuvo que las notas
guardan una línea de relación con la parentalidad autoritaria, esto significa
que a mayor estilo parental autoritario, los estudiantes obtienen mejores
notas, pero son menos ansiosos.
La ansiedad estado correlacionó con el estilo parental autoritario y
democrático. Las notas se relacionan con el estilo parental negligente: son
más bajas con un alto nivel de negligencia.
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
108 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 5
Correlación
P. Directa - An-
siedad Estado
P. Directa -
Ansiedad Rasgo
Notas
Parentalidad
autoritaria
Democrático
Parentalidad
permisiva
Parentalidad
negligente
P. Directa - An-
siedad Estado
Correlación de Pearson 1 -0,400** -0,168* -0,332** 0,158* -0,011 0,115
Sig. (2-tailed) ,000 0,030 ,000 0,041 0,890 0,140
N 166 166 166 166 166 165
P. Directa - An-
siedad Rasgo
Correlación de Pearson 1 -0,271** -0,534** -0,157* -0,074 0,077
Sig. (2-tailed) 0,000 ,000 0,044 0,341 0,326
N 166 166 166 166 165
Notas
Correlación de Pearson 1 -0,225** 0,003 -0,067 0,075
Sig. (2-tailed) 0,004 0,969 0,392 0,340
N 166 166 166 165
Parentalidad
autoritaria
Correlación de Pearson 1 0,027 0,132 -0,230**
Sig. (2-tailed) 0,733 0,090 0,003
N 166 166 165
Democrático
Correlación de Pearson 1 0,607** 0,048
Sig. (2-tailed) 0,000 0,543
N 166 165
Parentalidad
permisiva
Correlación de Pearson 1 -0,023
Sig. (2-tailed) 0,773
N 165
Parentalidad
negligente
Correlación de Pearson 1
Sig. (2-tailed) 1 -0,400** -0,168* -0,332** 0,158* -0,011 0,115
N 0,000 0,030 0,000 0,041 0,890 0,140
Nota. **. La correlación es significativa al nivel de 0,01 (2-tailed).
*. La correlación es significativa al nivel de 0,05 (2-tailed).
Fuente: elaboración propia
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Yulieth Patricia Dávila Serpa
109OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Discusión
La finalidad del presente estudio fue determinar si existe relación
entre las prácticas parentales, la sintomatología ansiosa y el rendimiento
académico de los estudiantes de secundaria de la Institución Educativa San
Juan Bosco de San Pedro - Sucre. Los antecedentes que se encontraron en
relación a las variables de estudio son en su gran mayoría internacionales,
seguido de los nacionales, y por último, con menor cifra de resultados, los
locales.
De acuerdo con los resultados obtenidos, y dado que se están evaluando
los estilos parentales implicados en la muestra poblacional ya mencionada,
se hace necesario remitirnos a los postulados de Bumrind (1967) quien
afirma: los adolescentes que han sido educados por padres autoritarios
tienen una mayor tendencia a ser retraídos en la parte social, además de
tener dificultades para las relaciones interpersonales y la confianza en los
demás, esto acompañado de conductas difíciles de manejar. Mientras tanto,
en esta investigación los estudiantes formados bajo el estilo autoritario no
presentan síntomas relacionados a la ansiedad.
Siguiendo con los planteamientos de Bumrind (1997) Los adolescentes
que están bajo un estilo parental permisivo tienen más posibilidades de
presentar conductas impulsivas, con bajo autocontrol, y al mismo tiempo,
con baja tolerancia a la frustración, lo que no les permitirá tener una
correcta adaptación a su medio.
Por otra parte, los hijos de padres negligentes tendrán mayor
posibilidad de presentar conductas disruptivas y/o delictivas. Por último,
los adolescentes que han sido criados por padres democráticos tienden a
mostrar conductas más positivas, son más independientes y autosuficientes,
demuestran una alta autoestima y respeto por los demás. Cabe acotar que,
en el presente estudio los hijos con padres democráticos presentan mayor
índice de ansiedad estado, caracterizado de manera funcional.
Sirviendo de fundamento a los hallazgos de este estudio, traemos
a colación diversas investigaciones han descrito la existencia de una
fuerte relación entre el comportamiento parental durante la crianza y
comportamientos típicos de ansiedad, depresión, baja autoestima y estrés
en adolescentes (Musitu, Estevez y Herrero, 2005; Sánchez y Postigo,
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
110 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
2012; Linares y Fernández, 2015). En línea con estos hallazgos, en nuestro
estudio, efectivamente, la ansiedad guarda una relación con los estilos
parentales, destacando una correlación positiva con el estilo democrático,
pero, una correlación negativa con el estilo autoritario.
Igualmente, Fajardo, Maestre, Felipe, León y Polo (2017), encontraron
que el desempeño de los adolescentes en el colegio está influenciado por
la formación académica, la clase social de sus padres y el apoyo brindado
a sus hijos. Sin embrago, la relación en nuestro estudio fue vista desde la
perspectiva de tipo de crianza, sin tener en cuenta el estrato social de los
participantes. También en Gómez, Casas y Ortega-Ruiz (2016), se halló
relación positiva entre la ansiedad y el comportamiento del padre y de la
madre.
De la Torre, Casanova, García, Carpio y Cerezo (2011) encontraron
que el estilo de crianza más prevalente era el autoritario (con 26,1%) y el
menos prevalente fue el negligente (con 23,8%). A diferencia de nuestra
investigación, el estilo de crianza que más prevaleció fue la Autoritativa,
con un 39,2% y la menos relevante fue el estilo de crianza permisivo,
con un 10,2%. Más tarde, en 2105, estos autores descubrieron que los
estudiantes con cuyos padres con estilos autoritarios y permisivos tienen
mejor rendimiento, mientras que los estudiantes con padres con estilos
autoritarios y negligentes tienen bajos rendimiento académico.
Contreras et al. (2005), descubrieron que la autoeficacia y la ansiedad
son significativas en el rendimiento académico, por su parte, Moreno y
Chauta (2012) enfatiza en que el nivel de disfunción familiar determina
el grado de rendimiento académico, al igual que en esta investigación. No
obstante, el presente análisis se hizo orientado al estilo parental más que al
grado de funcionalidad familiar. Por lo contario, Díaz, Arrieta y Gonzalez
(2014) descubrieron que los problemas académicos observados en
estudiantes están más que todo ligados a falta de organización, problemas
económicos, y por último, los problemas familiares. Cabe destacar que ese
estudio fue realizado en estudiantes universitarios.
Es importante resaltar que en el presente estudio solo se tuvo en cuenta
la sintomatología ansiosa, por lo que sería conveniente estudiar a futuro la
sintomatología depresiva u otras variables que se enmarquen dentro del
espectro de la psicología, por otra parte, el rendimiento académico debería
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111OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
ser medido, además de las notas académicas, mediante una prueba de
inteligencia que exprese las habilidades concretas de las estudiantes.
Conclusiones
En la presente investigación se estudiaron tres variables: prácticas
parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico. Teniendo
en cuenta el análisis de los resultados se determinaron las siguientes
correlaciones: la ansiedad estado y la ansiedad rasgo correlacionaron
negativamente con la parentalidad autoritaria. La ansiedad estado se
correlaciona positivamente con el estilo parental democrático. Del mismo
modo, el estilo parental democrático se correlaciona de forma negativa
con la ansiedad rasgo. Por consiguiente, las notas guardan relación con la
parentalidad autoritaria, es decir, que a mayor estilo parental autoritario,
los estudiantes obtienen mejores notas, pero son menos ansiosos. También
existe correlación con los estudiantes que presentan un bajo rendimiento
académico y que se encuentran bajo el estilo de crianza negligente, asimismo,
estos sujetos presentan un nivel de ansiedad elevado en la categoría rasgo,
de acuerdo con lo evaluado por la prueba STAI.
Después de llevar a cabo el presente estudio y analizar todos los
datos relacionados, se pudo corroborar el supuesto implícito planteado en
la investigación, pues existe una relación significativa entre las variables:
prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico,
estudiadas en la muestra poblacional.
Existió una correlación entre la ansiedad estados —descrita como
una condición emocional transitoria— con el estilo parental autoritario,
así como, con el estilo parental democrático, siendo este último el más
empleado por lo cuidadores en la educación de sus hijos.
El estilo parental negligente influyó de forma desfavorable en las notas
obtenidas por los estudiantes, considerándose este estilo el segundo más
implementado en la crianza de los adolescentes, en tanto que representa
30,7% de la muestra poblacional.
Prácticas parentales, sintomatología ansiosa y rendimiento académico en estudiantes
adolescentes, San Pedro – Sucre
112 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
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115
CARACTERÍSTICAS PSICOSOCIALES
DE ADOLESCENTES CON INTENTO
DE SUICIDIO
Kelly Saucedo
1
Karina Martínez
2
Papsivi- Minsalud
Gloria Reyes
3
Resumen
La presente investigación tuvo como objetivo describir las
características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
durante el año 2017, víctimas y no víctimas del conflicto armado.
Se indagaron los casos registrados por la Secretaria de Salud
Departamental —bajo los principios éticos y de confidencialidad—,
encontrándose 49 adolescentes con intento de suicidio en el
municipio de Sincelejo, 43 mujeres y 6 hombres, cuyas edades
oscilaban entre los 12 y l7 años, de los cuales, 20 fueron víctimas del
conflicto armado. La investigación fue de tipo descriptivo, con un
diseño no experimental, de corte transversal. El análisis de los datos
se realizó de manera descriptiva empleando el programa SPSS. En los
resultados obtenidos se evidenció que el mayor número de intentos
de suicidio se encuentra en el sexo femenino dentro del rango de
12 a 15 años de edad. El tipo de intento con mayor prevalencia fue
la intoxicación con 61,25%. Asimismo, prevalecieron los intentos
previos de suicidio en 34,7%, el trastorno depresivo con 22,4%
y los problemas de pareja en el 10,2% de la población estudiada.
1 Especialista en procesos familiares y comunitarios. Psicóloga. Correo: Kellysau_89@
hotmail.com.
2 Especialista en procesos familiares y comunitarios. Psicóloga. Correo Correo:
Luzkary1983@gmail.com
3 Especialista en procesos familiares y comunitarios. Psicóloga. Correo: Paoreyes18@
hotmail.com.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.5
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
116 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Estas son las principales características psicosociales asociadas a la
problemática del suicidio en adolescentes.
Palabras clave: intento de suicidio, adolescencia, victimas, conflicto
armado.
Abstract
The purpose of this paper was to describe the psychosocial
characteristics of adolescents with suicide attempts during 2017,
victims and non-victims of the armed conflict. The cases registered
by the Departmental Health secretary were investigated under the
ethical and confidential principles, finding 49 adolescents attempting
suicide in the municipality of Sincelejo, 43 women and 6 men, whose
ages ranged were from 12 to 17 years of age, from which 20 were
victims of the armed conflict. The research is descriptive, with a non-
experimental, cross-sectional design. Data analysis was performed
descriptively using the SPSS program. In the results obtained it was
evidenced that, the greatest number of suicide attempts is in the
female sex within the range of 12 to 15 years of age. The type of
attempt with the highest prevalence was intoxication (with 61.25%).
Likewise, previous suicide attempts prevailed in 34.7%, depressive
disorder with 22.4% and couple problems in 10.2% of the population
studied. These are the main psychosocial characteristics associated
with the problem of suicide in adolescents.
Keywords: attempted suicide, adolescence, victims, armed conflict.
Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes
117OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
En Colombia según datos estadísticos del Instituto Nacional de
Salud, durante el año 2017 se registraron 9.214 intentos de suicidio en
el país, la mayoría de los casos se presentaron en adolescentes entre los
15 y los 19 años (29,1%) (El Mundo.com, 2017). En el Departamento
de Sucre, en la ciudad de Sincelejo, de acuerdo a datos estadísticos de la
Secretaria de Salud Departamental
4
, para el mismo año se registraron 332
intentos de suicidio y 49 casos, específicamente en adolescentes entre los
12 y 17 años de edad. Este panorama resulta aún más preocupante, si se
tiene en cuenta que 20 adolescentes fueron identificados como víctimas del
conflicto armado, situación que visibiliza una problemática latente en esta
población.
Ante tal situación, resulta necesario hacer énfasis en esta etapa de la
vida y estudiar las características psicosociales que podría presentar este
grupo de adolescentes vulnerables al intento de suicidio. Del mismo modo,
es importante analizar si existe alguna relación al comparar este fenómeno
en adolescentes víctimas y no víctimas del conflicto armado, teniendo en
cuenta que la violencia es uno de los eventos que afecta directamente la salud
mental de los seres humanos sin distinción alguna. Las ideas precedentes
impulsaron la presente investigación.
Inicialmente se revisó el artículo denominado “Suicidio y trastorno
mental” realizado en Colombia por Bedoya y Montaño, (2016), quienes
indican en sus hallazgos que la presencia de un trastorno mental constituye
un factor de riesgo para cometer un suicidio; entre los trastornos más
asociados como riesgo del suicidio se encuentran la depresión y la
esquizofrenia. La investigación señala que es imperativo abordar la
problemática con prioridad, dado que se considera un problema de salud
pública que se ha incrementado en la sociedad colombiana con múltiples
implicaciones en la esfera personal, familiar y social. Por otro lado, sugiere
que cuando se presenten intentos de suicidio, se debe realizar un estricto
seguimiento y acompañamiento de profesionales idóneos con un plan de
acción que vincule a la familia en el proceso de recuperación del paciente.
4 Información obtenida por las investigadoras en la Secretaria de Salud respectiva.
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
118 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Este fenómeno también fue objeto de estudio en Cuba, donde la
mortalidad por suicidio ocupa el noveno lugar en la isla, por ello, Corona,
Hernández y García (2016) en su estudio muestran que en los países de
medianos y bajos ingresos existe mayor porcentaje de muertes por suicidio
a nivel mundial, muy a pesar de que en la actualidad hay más conocimiento
sobre el tema; de igual manera, este comportamiento suicida se asocia a
unos factores de riesgo que se clasifican en individuales, comunitarios,
familiares e institucionales. En la medida que se identifiquen de manera
oportuna se pueden intervenir, fortaleciendo factores protectores, lo cual
incidiría positivamente en la prevención de esta problemática y en una
posible reducción de muertes por suicidio.
La problemática objeto de la presente investigación se fundamenta
en el modelo ecológico de las relaciones humanas de Bronfenbrenner.
Esta visión concibe al ambiente ecológico como una serie de estructuras
representadas en diferentes niveles, en donde cada uno contiene al otro y
tiene una función específica, el autor les da el nombre de: microsistema,
mesosistema, exosistema y macrosistema. Este modelo explica el desarrollo
del individuo a través de la interacción con los distintos contextos en
los cuales se desenvuelve el sujeto desde una perspectiva integradora
donde se intercambia información y se relaciona con el ambiente para
así constituir características que permiten estructurar en cierta medida la
personalidad; además, este modelo plantea que el desarrollo de los niños,
niñas y adolescentes es un proceso lleno de complejidad en el que influyen
múltiples factores asociados a los ambientes: micro, meso, exo y macro
(Bronfenbrenner, citado por el Observatorio del Bienestar de la Niñez,
OBN, 2017).
Es preocupante el aumento de las cifras de suicidio en el departamento
de Sucre, Restrepo, Romero-Acosta, Verhelst-Montenegro (2019), pues
los autores hallaron un incremento entre los años 2015 y 2016. Todos
los esfuerzos que se realicen para sentar la línea base de la situación del
suicidio en el departamento o para desarrollar estrategias de intervención
resultan necesarios a fin de disminuir las cifras de suicidios en esa localidad,
sobre todo en la población juvenil. Considerando estos planteamientos, el
presente estudio aborda este fenómeno con el objetivo general de determinar
las características psicosociales de adolescentes de 12 a 17 años de edad,
víctimas y no víctimas del conflicto armado. Para lograr dicho cometido fue
Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes
119OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
necesario describir las características del intento de suicidio e identificar
aspectos psicológicos de los adolescentes seleccionados intencionalmente
en el estudio.
Metodología
Diseño y tipo de investigación: El diseño de la investigación es no
experimental, ya que no existe manipulación deliberada de las variables y no
se tiene influencia ni control sobre ellas (Hernández, Fernandez y Baptista
2010). Por el tipo de fuente de la cual se obtuvieron los datos, responde
a un diseño documental, pues se recurrió al registro de documentos para
obtener información sobre el suicidio en adolescentes en la cuidad de
Sincelejo. La investigación es de carácter descriptivo y transversal.
Procedimiento: El grupo de investigación está conformado por
tres profesionales psicólogas que seleccionaron la temática objeto de
investigación, teniendo en cuenta el alto índice de intentos de suicidio en
adolescentes de la ciudad de Sincelejo.
Se acudió a la Secretaria de Salud y se solicitó autorización para utilizar
los registros de dichos casos, los cuales se encuentran almacenados en una
base de datos del área de salud pública de esta entidad departamental,
teniendo claros los principios éticos, así como la confidencialidad dentro
del trabajo investigativo y explicando de forma clara el objetivo general
del estudio, pues el tema del suicidio es un problema de salud pública que
se debe analizar desde el panorama internacional, nacional y local, para
profundizar en sus causas y consecuencias.
Posterior a ello, se formularon los objetivos específicos, los cuales
direccionan la finalidad de la investigación, que para el caso se plantearon
tres; seguidamente se argumentó la relevancia social del estudio, indicando
cada uno de los aportes prácticos para orientar la intervención oportuna y
prevenir futuros casos. La investigación se delimitó a la ciudad de Sincelejo
, considerando 49 casos presentados en adolescentes de 12 a 17 años de
edad, con intento de suicidio durante el año 2017, incluyó víctimas y no
víctimas del conflicto armado, tomando en cuenta que en el departamento
de Sucre, se instalaron grupos al margen de la ley responsables de múltiples
hechos victimizantes, lo que originó desplazamientos forzosos hacia la
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
120 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
ciudad de Sincelejo, convirtiéndola en receptora de víctimas del conflicto
armado.
El presente estudio consideró 18 investigaciones que sirvieron como
antecedentes, las cuales por su rigor científico constituyen un referente con
aportes valiosos para profundizar el análisis del fenómeno aquí planteado
y sus variables.
Participantes
La muestra poblacional está conformada por 49 casos de intentos de
suicidios presentados en adolescentes de 12 a 17 años de edad en la ciudad
de Sincelejo, victimas y no víctimas del conflicto armado, registrados en la
Secretaria de Salud Departamental de Sucre durante el año 2017.
Instrumentos
Mediante una matriz de registro, se seleccionaron y organizaron los
casos, tomando en cuenta las variables sociodemográficas.
Análisis de la información
El análisis de los datos se realizó de manera descriptiva empleando
el programa SPSS, el cual es un software utilizado para la captura y análisis
de datos.
Resultados
Los resultados de la investigación se presentan mediante tablas de
frecuencias y figuras, en atención a las variables sociodemográficas. Seguido
del análisis descriptivo de cada una de ellas, destacando aquellos con mayor
y menor porcentaje. Finalmente, se procedió a identificar las características
psicosociales de los adolescentes víctimas y no víctimas de desplazamiento.
Variables Sociodemográficas
El grupo de adolescentes registrados con intentos de suicidio durante
el año 2017 se conformó por 43 mujeres correspondiente al 87,8% y 6
hombres equivalentes al 12,24% de la muestra poblacional, del 87,8% 18
Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes
121OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
adolescentes fueron víctimas y 25 no víctimas del conflicto armado y donde
el sexo femenino resultó con mayor intentos de suicidio para ambos grupos.
Figura 1. Sexo de la muestra.
Según la distribución de adolescentes por edad, se resalta el grupo
situado entre 12 y 15 años que presentaron un 20,4% y 24,5% de los casos,
seguido del grupo de 14 y 17 años con un 16,3% y 18,4%, lo que expresa
que los intentos prevalecieron en el rango de menor edad.
Figura 2. Edades de la muestra.
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
122 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Los grupos estudiados no registran problemas legales, en cambio sí
presentaron problemas de pareja (10,2%) y en menor porcentaje problemas
económicos, muerte de familiar y enfermedades crónicas registrando 2,0%.
Esta información se encuentra de manera más detallada en la Tabla 1.
Tabla 1
Características Sociodemográficas
Total Víctimas No Víctimas
N % N % N %
Sexo
Chicas 43 87,8 18 90 25 86,2
Chicos 6 12,2 2 10 4 13,8
Edad
12 10 20,4 5 25 5 17,2
13 8,2 2 10 2 6,9
14 8 16,3 4 20 4 13,8
15 12 24,5 3 15 9 31,0
16 6 12,2 3 15 3 10,3
17 9 18,4 3 15 6 20,7
Problema pareja
5 10,2 2 10,0 3 10,3
No 44 89,8 18 90,0 26 89,7
Enfermedad crónica
1 2,0% - - 1 3,4
No 48 98,0% 20 100 28 96,6
Problemas económicos
1 2,0 1 5,0 7 24,1
No 38 77,6 16 8,0 22 75,9
Muerte familiar
1 2,0 3 15 1 3,4
No 38 77,6 17 85 21 72,4
Problemas legales
- - - - - -
No 49 100 20 100 29 100
Fuente: elaboración propia.
Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes
123OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Características de los intentos de suicidio de los participantes
En cuanto a las características del intento suicida sobresalen 17
intentos previos equivalente a 34,7 % de los adolescentes estudiados, de los
cuales 8 (16,32%) son víctimas y 9 no víctimas (18,36%). Lo que indica que
los adolescentes que atentan contra su vida tienen un significativo número
de intentos previos y el mayor porcentaje corresponde adolescentes no
víctimas del conflicto armado.
Así mismo, se presentaron dos antecedentes de suicidio en la familia,
uno por cada grupo sumando 4,1%. Otra de las características reflejadas
en los adolescentes fue la presencia de ideación suicida, reportando 11
casos que equivalen al 22,4% distribuido en 6 adolescentes víctimas y 5 no
víctimas.
Con relación a los tipos de intento que más utilizaron los adolescentes
contra su vida, se encuentra en mayor porcentaje los casos por intoxicación
(61,25%) donde 13 fueron víctimas (65,0%) y 17 no victimas (58,6%),
seguido por arma corto punzante, hallándose 15 casos con 30,6%, de los
cuales 6 adolescentes víctimas y 9 no víctimas. En menor frecuencia se
registraron casos por lanzamiento al vacío y ahorcamiento. Es necesario
precisar que ninguno de los casos estudiados intentó suicidarse con
lanzamiento a vehículos, arma de fuego e inmolación. Esto se amplía en la
Tabla 2.
Tabla 2
Características del Intento Suicida
Total Víctimas No Víctimas
N % N % N %
Intento previo
17 34,7 8 40 9 31,0
NO 32 65,3 12 60 20 69,0
Número de intentos
1 5 10,2 2 10,0 3 10,3
2 3 6,1 1 5,0 2 6,9
3 4 8,2 1 5,0 3 10,3
4 4 8,2 3 15,0 1 3,4
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
124 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Total Víctimas No Víctimas
N % N % N %
Suicidio Familia
2 4,1 1 5,0 1 3,4
NO 37 75,5 16 80,5 21 72,2
Perdidos 10 20,4 3 15,0 7 24,1
Ideación suicida
11 22,4 6 30,0 5 17,2
NO 38 77,6 14 70,0 24 82,8
Ahorcamiento
2 4,1 1 5,0 1 3,4
NO 47 95,9 19 95 28 96,6
Arma Corto punzante
15 30,6 6 30 9 31,0
NO 34 69,4 14 70 20 69
Arma de fuego
- - - - - -
NO 49 100 20 100 29 100
Inmolación
- - - -
NO 39 79,6 17 85,0 22 75,9
Lanzamiento al vacío
1 2,0 - - 1 3,4
NO 48 98,0 20 100 29 100
Lanzamiento vehículo
- - - - - -
NO 49 100 20 100 29 100
Intoxicación
30 61,2 13 65,0 17 58,6
NO 19 38,8 7 35,0 12 41,4
Fuente: elaboración propia
Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes
125OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Aspectos psicológicos de los adolescentes de la muestra
Respecto a las características psicológicas de los participantes,
predominó la depresión como el trastorno psicológico que registraron
con mayor frecuencia los adolescentes (con 22,4%), de los cuales 5 (25%)
fueron víctimas y 6 (20,7%) no víctimas del conflicto armando. Por su
lado, la esquizofrenia registró un caso en adolescentes victimas igual a
5,0%. Cabe anotar, que no se presentaron trastornos de personalidad y
bipolaridad, tal como se registra en la Tabla 3.
Tabla 3
Características Psicológicas de los participantes
Total Víctimas No Víctimas
Trastornos
psicológicos
N % n % N %
Trastorno depresivo
11 22,4 5 25 6 20,7
NO 5 10,2 1 5,0 4 13,8
Perdidos 33 67,3
Trastornos de personalidad
- - - -
NO 6 12,2 3 15,0 3 10,3
Perdidos 43 87,8 17 85 26 89,7
Trastorno bipolar
- - - -
NO 16 32,7 6 30 10 34,5
Perdidos 33 67,3 14 70 19 65,5
Esquizofrenia
1 2,0 1 5,0 - -
NO 15 30,6 5 25 10 34,5
Perdidos 33 67,3 14 70,0 19 65,5
Fuente: elaboración propia.
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
126 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Discusión y conclusiones
La adolescencia es una etapa en la que ocurren la mayor parte de
las transformaciones y cambios en cuanto al desarrollo psicológico,
neuroendocrinológico y social (Gilchrist, 1991). Es así como dentro de esta
etapa existen factores de riesgo y problemáticas que pueden afectar a los
adolescentes a nivel emocional y psicosocial, donde la edad, el género y la
depresión son factores asociados al intento de suicidio.
En función del análisis de los resultados en la presente investigación,
y teniendo en cuenta los objetivos, se debe mencionar que la muestra
poblacional femenina es predominante a comparación de la masculina; lo
cual indica que para esta población, el género femenino presentó mayor
índice de intentos de suicidio respecto al masculino. Castro (2001) considera
que existe en cierta medida mayor índice de suicidios en mujeres y que este
se encuentra asociado a dificultades amorosas y familiares como principales
causas, al igual que a la aparición en segundo plano de trastorno mental.
En este mismo sentido, se considera que en los países occidentales,
las adolescentes y las mujeres jóvenes son más propensas que los hombres
a divulgar el comportamiento suicida, sin embargo, los hombres son más
propensos a suicidarse respecto a las mujeres. A esto se le suma que el
consumo de sustancias psicoactivas en la adolescencia o incluso la ansiedad
por separación o las rupturas de pareja puede incrementar en mayor
medida el riesgo de que ambos sexos intenten el suicidio (Cabra, Infante,
Sossa, 2010). En efecto, en Sucre se halló una relación significativa entre
el consumo de sustancias y la depresión; la sustancia más consumida por
los jóvenes fue el alcohol (Romero-Acosta, Gómez-de-Regil, Lowe & Lipps
2018). Esto es importante debido a que hay una relación estrecha entre la
depresión y la conducta suicida.
Así mismo, la edad promedio de los participantes es de 14.66 años.
En este grupo poblacional los intentos de suicidio prevalecieron en el rango
de 12 a 15 años de edad, situación que se encuentra en coherencia con lo
expuesto por Cabra, et al. (2010), quienes mencionan que en Colombia
los índices de intento de suicidio son mayoritarios para sexo femenino y
dentro del rango de edad de 10 a 14 años, a diferencia de los reportes
publicados en los Estados Unidos, donde la franja se mantiene superior
para la población masculina.
Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes
127OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
El Servicio de Psiquiatría Pediátrica en Argentina señala que las
conductas e intentos suicidas son más frecuentes en adolescentes que se
encuentran en edades tempranas y no se debe exactamente a la presencia
de trastornos psicopatológicos, ya que se encuentran más relacionados con
problemáticas familiares, de pareja o por trastorno depresivo, bipolar y de
conducta antisocial, afirmación que nutre el supuesto de esta investigación,
pues en cuanto a las características asociadas al suicidio, las problemáticas
de pareja se hicieron evidentes en mayor medida en los adolescentes
participantes de esta investigación, a comparación de los problemas
económicos, familiares o por enfermedades crónicas. De modo similar, para
Gómez et al. (2002) la población que se encuentra en mayor riesgo está
entre los 16 a 21 años de edad; presenta relación con una combinación de
eventos adversos de la vida, acontecimientos vitales estresantes y trastorno
mental.
De los datos obtenidos correspondientes a las características del
intento suicida, se encontró que en un porcentaje significativo de la
población existieron intentos previos de suicidio e ideación suicida y
suicidio de familiares, hallazgo semejante a lo propuesto por Shaffer (2001)
quien señaló que haber cometido intentos previos incrementa mucho más
el riesgo de suicidio, pero este efecto predictivo es menor para el sexo
femenino. De modo similar, este fenómeno se encuentra influenciado por
diversas variables biológicas, genéticas, psicológicas, culturales, económicas
y sociales, las cuales se pueden manifestar en diferentes áreas y niveles
como el micro individual, el meso familiar, el escolar y macrosocial. Entre
ellos se pueden destacar a nivel individual: los intentos previos de suicidio;
conflictos de pareja o finalización de una relación amorosa; desesperanza;
enfermedad crónica y/o discapacidad; predisposición genética; trastorno
mental; conductas violentas y autodestructivas; conflictos de identidad;
consumo de alcohol y de sustancias psicoactivas.
Dentro del componente Meso familiar existen factores como: la
violencia física, sexual, psicológica, la negligencia, el abuso de alcohol o
de drogas por parte de miembros de la familia, antecedentes familiares
de suicidio o de intentos suicidas, trastorno mental, dificultades
socioeconómicas, muerte de algún familiar cercano y la separación o el
divorcio.
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
128 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
A nivel exo macro, también existen factores de riesgos asociados a
los intentos suicidas como: la carecían de redes de apoyo, acceso a armas
de fuego, discriminación, dificultades para acceder a servicios, violencia
sexual y ser víctima del conflicto armado. Elementos que coinciden con lo
encontrado en la presente investigación, donde un porcentaje significativo
de la población adolescente es víctima del conflicto armado, ya que en
cualquiera de sus hechos victimizantes y especialmente dentro de la
violencia sexual, puede traducirse en complicaciones serias, que causan
mucha afectación en la vida y en el desarrollo de las víctimas y puede tener
una estrecha relación con el suicidio.
En esta misma línea, también se encontró coincidencias con lo
planteado por Bedoya y Montaño (2015), quienes indicaron en sus hallazgos
que la presencia de un trastorno mental está asociado como un factor de
riesgo para cometer un suicidio. Entre los trastornos que más se asocian
como riesgo del suicidio se encuentran la depresión y la esquizofrenia,
situación característica para esta población, en este caso predominó la
presencia en mayor medida de trastorno depresivo.
Adicionalmente, resulta importante destacar que la disfunción
familiar es un factor de riesgo determinante, ya que distintas investigaciones
mencionan que en la mayor parte de las familias de adolescentes que
realizaron intento suicida, existen problemáticas familiares y crisis en el
hogar, predominando la desorganización, desmoralización, al igual que
el deterioro de las relaciones familiares (Nizama, 2011), por lo cual se
recomienda ampliar esta línea temática de investigación.
Por otro lado, los métodos de intento que más utilizaron los
adolescentes contra su vida fue la intoxicación, y las armas corto punzantes,
prevaleciendo en los participantes no víctimas del conflicto armado. De
modo similar el ICBF, (2018) señaló que los métodos más empleados por la
población menor de 18 años para llevar a cabo el suicidio son intoxicación
y arma de fuego, lo que se encuentra en coherencia con los resultados
obtenidos. Alvis, Soto y Grisales (2017), encontraron que el mecanismo
de intento de suicidio más común y utilizado por los jóvenes son las
intoxicaciones, seguido por las armas cortopunzantes. Diversos estudios
han señalado hallazgos similares. Sabadell y Terrassa, citado por Cebria
et al. (2012), mencionaron que las personas en su mayoría han usado
la sobredosis de medicamentos como método para realizar el intento de
Kelly Saucedo, Karina Martínez, Gloria Reyes
129OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
suicidio, en similitud a esto, también Lin, et al. (2014) identificaron que el
método más usado ha sido el envenenamiento o la intoxicación.
En tal sentido, el intento de suicidio por intoxicaciones voluntarias
representa una problemática de mucha relevancia entre los adolescentes,
sobre todo en el sexo femenino (Garrido, et al. 2000), debido a que se ha
incrementado sustancialmente en los últimos años y es una situación con
altas incidencias en la adolescencia temprana y para las féminas.
A pesar de que la problemática fue más prevalente en los adolescentes
no víctimas del conflicto armado, en los resultados obtenidos no se
evidenciaron diferencias significativas para ambos grupos, esto podría
deberse a que el mayor número de participantes corresponde a adolescentes
no víctimas.
En definitiva, el intento suicida es un fenómeno multifactorial que
puede estar relacionado con agentes biológicos, psicológicos y problemáticas
propias de la sociedad actual, por lo cual, es de gran importancia promover
el empoderamiento de las comunidades frente al tema, para mayor
claridad de los factores de riesgo y sus formas de intervención. Por ello,
es necesario considerarlo como un problema de salud pública y abordarlo
como bien lo proponen Bronfenbrenner, desde una perspectiva holística
e integradora, que contemple el análisis de los diversos contextos en los
que se desarrollan los adolescentes y la forma en la que interactúan con
los mismos. Identificando cada una de las necesidades que presenten las
personas, familias o comunidades, evitando así la presencia de factores de
riesgo que posiblemente conlleven a desencadenar conductas suicidas.
La anterior investigación permite llegar a la conclusión que la etapa
de la adolescencia es el grupo etario que se encuentra en mayor riesgo
de cometer intentos de suicidio, lo que representa un dato relevante que
se debe tener en cuenta en posteriores investigaciones, para así, hallar
resultados que evidencien ante las entidades gubernamentales, un referente
para trazar lineamientos tendientes al fortalecimiento de políticas públicas
a favor de la calidad en los programas de salud mental, con acciones
preventivas y de articulación intersectorial oportuna y eficaz, pero sobre
todo una atención humanizada que atiendan las necesidades psicológicas
de los adolescentes, disminuyendo en gran parte los factores de riesgo de
intentos de suicidio y suicidios en este grupo etario.
Características psicosociales de adolescentes con intento de suicidio
130 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
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133
AUTOESTIMA Y ANSIEDAD EN
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
SEXUALMENTE ACTIVOS
Bárbara Sofía Córdova Witeczek
1
Universidad Rafael Urdaneta - Escuela de Psicología -Venezuela
Edgar Andrés Córdova Witeczek
2
Universidad del Zulia - Facultad de Medicina - Escuela de Medicina-
Venezuela
Resumen
En el contexto de esta investigación, la ansiedad y la autoestima se
perfilan como unas de las variables más importantes a comprobar
en personas activas sexualmente, en tal sentido, se ha centrado el
interés de la indagación en estudiantes universitarios sexualmente
activos con edades que van desde los 19 a 30 años. El objetivo
general fue determinar la relación entre autoestima y ansiedad en
esta población de estudiantes ubicada en el municipio Maracaibo del
Estado Zulia - Venezuela, para ello fue necesario identificar el nivel de
autoestima y describir el nivel de ansiedad en la muestra seleccionada,
procediendo luego a establecer la relación entre las variables. El tipo
de investigación fue transaccional, correlacional, y su diseño de corte
no experimental. Para la variable autoestima se utilizó la escala de
autoestima (AESTI), la cual es una escala tipo Likert, de 10 ítems, con
6 puntos; elaborada por Rosenberg (1965a), para la variable ansiedad
se utilizó el Inventario de Ansiedad de Beck -1976- (Beck, Epstein y
Cols, 1988), conformado por 21 ítems, cada uno compuesto por cuatro
modalidades de respuesta que van de cero (0), no ansiedad, a tres (3)
intensidad severa de ansiedad; se aplicó el instrumento adaptado al
medio venezolano por el Centro de Investigaciones Psicológicas de la
Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes en Venezuela.
Se concluye que existe una fuerte relación entre las variables, por
1 Psicóloga, Universidad Rafael Urdaneta Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, terapeuta
en ejercicio, Correo: barbaracordova106@hotmail.com.
2 Médico Cirujano. Facultad de Medicina. Universidad del Zulia, Maracaibo- Venezuela.
Correo: ecordovawiteczek@gmail.com.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.6
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
134 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
cuanto la autoestima, al integrar los aspectos cognitivos, afectivos y
conductuales, se ve afectada por factores psicológicos, personales,
propios de la personalidad del individuo; además de factores sociales
y familiares, los cuales pudieran incidir en la percepción del individuo
en cuanto a sus competencias y su valoración personal, entre otros
aspectos.
Palabras clave: ansiedad en jóvenes, sexualidad, autoestima, salud
mental, estudiantes universitarios.
Abstract
Anxiety and self-esteem would be outlined as one of the most important
variables to check in sexually active people, in this context are of
interest in this research university students sexually active from 19
to 30 years. This research defined its general objective; To determine
the relationship between self-esteem and anxiety in this population
of students in the Maracaibo municipality of Zulia State, Venezuela,
for this was necessary; Identify the level of self-esteem and describe
the level of anxiety in university students. The type of research was
non-experimental correlational transactional. For the variable of self-
esteem was used the scale of self-esteem (AESTI) which is a scale type
Likert of 10 items with 6 points elaborated by Rosenberg (1965a),
for the anxiety variable was used Beck’s anxiety Inventory (1976-),
For 21 items, each composed of four response modalities ranging
from zero (0), not anxiety, to three (3) severe anxiety intensity, the
instrument adapted to the Venezuelan medium was applied by the
Center for Psychological Research of the Faculty of Medicine of The
University of the Andes in Venezuela . It is concluded that there is
a strong relationship between the variables, because the self-esteem,
integrating the cognitive, affective and behavioral aspects, is affected
by psychological factors, personal personality of the individual, as well
as factors Social and family, which could affect the perception of the
individual in terms of their competencies and personal assessment,
among other aspects.
Keywords: youth anxiety, self-esteem, sexuality and self-esteem,
mental health, university students.
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
135OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
A lo largo de las investigaciones en psicología, los puntos de atención
han sido los trastornos psicológicos y cómo éstos afectan las distintas
esferas del individuo. Por tanto, son relativamente recientes los estudios
encaminados a la comprobación de los factores que favorecen las áreas
social y emocional, siendo la variable autoestima una de las más estudiadas,
debido a los efectos de esta en el bienestar del ser humano, hasta tal punto
que se ha denominado una necesidad humana básica. Es Rosenberg (1965a)
quien la cataloga como una necesidad, pues el autor señala como razón para
ello que una alta autoestima se asocia a personas sanas y felices, mientras
que la baja autoestima se asocia a personas insatisfechas y desconcertadas.
La autoestima es definida como la apreciación que una persona tiene
de sí misma, la cual puede ser positiva o negativa, pues está basada en
un eje afectivo y otro cognitivo, dado que el sujeto se siente de alguna
manera determinado por lo que piensa acerca de sí mismo. Respecto a
las variables que parecen influir en los niveles de autoestima destacan, de
manera general: la apariencia y las capacidades con relación al cuerpo, los
logros académicos y/o laborales, el clima familiar y la medida en que las
necesidades sociales alcanzan un alto de grado de satisfacción (Craighead,
McHale y Pope, 2001). Con relación a esta última, se señalan aspectos como
la amistad, las habilidades de interacción con los pares y el establecimiento
de las relaciones de pareja productivas, importantes y dignas; es decir, es
uno de los factores que abarca tanto el área emocional como social del
individuo y, es precisamente este, el que se asocia con la importancia de la
filiación y la decisión de activar el comportamiento sexual para cubrir tanto
las necesidades biológicas como las sociales.
Ser sexualmente activo, es denominado por la Organización Mundial
de la Salud (OMS, 2010) como parte de la salud sexual o, bien, el estado
de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad, el cual
requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las
relaciones sexuales, del mismo modo, la posibilidad de tener experiencias
sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y
violencia.
Según la misma OMS (2006) los jóvenes entre 15 y 24 años
solamente representan el 25% de la población con vida sexual activa. En
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
136 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
el caso de Venezuela, aunque no existen datos específicos, registrados
por los organismos oficiales, sobre la incidencia de la población que es
sexualmente activa se conoce que la mayoría de los jóvenes inician su
sexualidad de manera precoz (Corona, 2014). Ahora bien, desde la
perspectiva psicológica, social y cultural, el preámbulo de una vida sexual
activa se inicia con información insuficiente respecto a la sexualidad, tabúes
sobre esta, resistencia y poco conocimiento con respecto al uso de los
métodos anticonceptivos y sentimientos de omnipotencia característicos
en la mayoría de los adolescentes.
No obstante, lo anterior también parece extrapolarse a la adultez
temprana. En un estudio realizado con jóvenes universitarios se encontró
que a pesar de la formación académica y de la creciente disponibilidad de
información acerca de sexualidad, el tabú imperante acerca todo lo que
rodea las relaciones entre los sexos, provoca que los estudiantes posean
información insuficiente o poco específica acerca del funcionamiento de su
cuerpo y de las consecuencias en la salud, lo que los conduce a una práctica
sexual inadecuada (Chávez, Petrzelová y Zapata, 2009).
Adicional a esto, McKinney (citado por Allen, 2000) argumenta
que la decisión de mantener una vida sexualmente activa puede deberse
a diversos factores tanto positivos como negativos: el placer físico que se
obtiene, expresión de amor, necesidad de filiación, para probar la autonomía
e independencia, por presión social, entre otros.
En este sentido, vivenciar relaciones sexuales en el marco de la
juventud, pudiera depender del nivel de autoestima de estos; así, las
razones positivas para mantenerlas parecen asociarse a una alta estima,
mientras que las razones negativas se asociarían a una baja estima (Allen,
2000). Todo ello, considerando los planteamientos de Rosenberg (1965a),
quien sostiene que las personas que actúan sobre la base de una autoestima
insuficiente se muestran limitadas en sus relaciones, de igual modo, sumisas
a la voluntad de otros; todo ello, dada la inseguridad que experimentan en
sus interacciones, dando muestra de problemas en el autoconcepto y el
autocontrol, áreas en las que buscan la aprobación de otros, lo cual puede
llevarlos a realizar conductas no probas3.
3 Para ampliar consúltese Bandura, A. y Cervone, D., (1983). Self-evaluative and self-effi-
cacy mechanisms governing the motivational effects of goal systems, Journal of Personality
and Social Psychology 45, pp. 1017-1028.
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
137OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Dicho de otro modo, cuando el joven decide ser sexualmente activo
por motivos como el placer físico que se obtiene, asumiendo éste último
de manera responsable, la necesidad de expresarle amor a la pareja a través
de ello y/o la necesidad de filiación, es sinónimo de que se muestra seguro
en su vida afectiva, manifestando habilidades de comunicación y respeto
hacía sí mismo y hacia su pareja, lo cual conforma criterios claves de una
alta autoestima (Agudelo, Casadiegos, Sánchez, 2009).
A la par, la sexualidad sana y responsable se asocia también con el
aumento de la autoestima (Leal y Prato, 2007; Ceballos, Barliza y León,
2008), lo cual es una clara prueba de las influencias bidireccionales de
la autoestima y la sexualidad activa. Sin embargo, en el comportamiento
sexual también intervienen otros factores que, de hecho, están vinculados
con la información que se maneje de esta, ello pudiera ser motivo de
ansiedad (Rodríguez, 2010). La ansiedad, en este contexto, según las
argumentaciones de Beck y Clark (1988), se referiría a un intenso malestar
interior debido a la actividad sexual y el sentimiento que tiene el sujeto de
no ser capaz de controlar los sucesos futuros, como consecuencia de esta;
estos criterios estarían acompañados por síntomas físicos como tensión
muscular, molestias estomacales, entre otros.
Para la OMS (2006), los jóvenes constituyen el grupo más vulnerable
en relación con las consecuencias negativas de mantener relaciones
sexuales. Se ha comprobado que el comportamiento sexual atenúa la
ansiedad, es decir, que ser sexualmente activos produce un efecto de tipo
ansiolítico o atenuante del estrés, que se manifiesta tanto en la conducta de
los sujetos, como a niveles fisiológicos o neuroendocrinos (Justel, Bentosela
y Mustaca, 2009); no obstante, pudiera provocar los efectos contrarios
cuando se mantienen de manera desinformada e impulsados por una baja
autoestima. De acuerdo con Leary y Dobbins (citado por Rodríguez, 2010)
los sujetos ansiosos presentan una tendencia a subestimar sus capacidades
para tener interacciones sexuales, son propensos a autocriticarse cuando
interactúan con el otro sexo, anticipan como negativas las consecuencias
de una situación y se autoreprochan con mayor frecuencia por no haber
actuado correctamente en una interacción con alguien del otro sexo.
Efectivamente, la autoestima y la ansiedad se perfilarían como
unas de las variables más importantes a comprobar en personas activas
sexualmente. Parece que ambas se influencian entre sí, y sus niveles estarían
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
138 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
estrechamente vinculados con el grado de satisfacción de las prácticas
sexuales. Por ello, los jóvenes universitarios corresponderían al grupo de
mayor interés, tomando en consideración que es aquel con mayor actividad
sexual, y a su vez, con mayor riesgo.
De los planteamientos precedentes surgió la necesidad de
responder la siguiente interrogante: ¿Cómo es la autoestima y ansiedad en
estudiantes universitarios heterosexuales activos sexualmente? Partiendo
de las reflexiones iniciales la pregunta formulada se desagregó en otras
interrogantes específicas, esto conllevó a determinar la relación entre
autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios heterosexuales activos
sexualmente. En concordancia con las interrogantes, los objetivos que
guiaron la búsqueda se plantearon en los siguientes términos: Determinar
la relación entre autoestima y ansiedad en esta población de estudiantes
ubicada en el municipio Maracaibo del Estado Zulia- Venezuela, lo cual
implicó identificar el nivel de autoestima en estudiantes heterosexuales
activos sexualmente; describir el nivel de ansiedad en estudiantes
universitarios activos sexualmente, para luego establecer la relación entre
las citadas variables
En relación al sistema educativo venezolano, particularmente en
el subsector educación superior, la sexualidad no es un tema estudiado
ampliamente, aún menos lo concerniente a variables psicológicas como son
las aquí indagadas. Al estudiar la relación entre la autoestima y la ansiedad
en personas heterosexuales activas sexualmente se abren las posibilidades
de ampliar el conocimiento sobre este tema, del mismo modo, profundizar
la importancia de la adecuada educación sexual en el país. Por otra parte,
se pretendió estimar, la posible influencia de estas variables psicológicas,
autoestima y ansiedad, considerando la sexualidad en el marco del
desarrollo de una alta autoestima o de niveles de ansiedad, como aspectos
importantes para la salud desde una visión integral.
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
139OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Metodología
La investigación llevada a cabo fue de tipo descriptivo, de nivel
perceptivo, ya que se buscó medir las variables ansiedad y autoestima.
Según Hernández, Fernández y Baptista (1998), este tipo de investigación
procura especificar las propiedades importantes del fenómeno objeto
de estudio. Se recurrió al trabajo de campo para la aplicación de los
instrumentos diseñados, en el presente caso la aplicación se realizó en el
espacio de la Universidad Rafael Urdaneta ubicada en Maracaibo- Estado
Zulia- Venezuela
4
.
Diseño de la investigación
El diseño de la investigación es correlacional, ya que su propósito fue
medir el grado de relación de dos o más conceptos o variables, las cuales,
en esta investigación son autoestima y ansiedad en un contexto particular.
X1 X2, X1:. Variable 1 (Autoestima) - X2: Variable 2 (Ansiedad).
Población
La población es definida como el conjunto de todos los casos que
concuerdan con una serie de especificaciones (Selltiz, citado por Hernández
et al., 2006). La investigación se llevó a cabo en el periodo transcurrido
de mayo (2016) a octubre (2017), con estudiantes universitarios
heterosexuales activos sexualmente en edades comprendidas entre 19 y
30 años, localizados en Maracaibo, Estado Zulia- Venezuela. La variable
autoestima se investigó tomando en cuenta los postulados de Rosenberg
(1965a) y la ansiedad considerando la teoría de Beck (Beck et al., 1988).
Muestra
En la investigación se empleó un muestreo de tipo no probabilístico,
que según Parra (2003), corresponde a procedimientos de selección de
4 Consideraciones Éticas: En la presente investigación se tomó en cuenta y estuvo sus-
tentada por el Código de Ética Profesional del Psicólogo de Venezuela (1996), específica-
mente por los siguientes artículos: Artículo 54: Este artículo plantea que la investigación
en la Psicología debe inspirarse y basarse en los más elevados principios éticos y científicos
La investigación estuvo basada en los principios éticos y científicos de la investigación
Artículo 55: Refiere que la investigación deberá ser realizada y supervisada por personas
cualificadas y entrenadas en el ámbito científico.
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
140 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
muestras en donde intervienen factores distintos al azar. De igual manera,
dentro de este tipo de muestreo, se selecciona el muestreo accidental en
cual el investigador selecciona los sujetos para componer la muestra, de
acuerdo a la accesibilidad. (Tamayo y Tamayo, 1994). Para efectos de
esta investigación la muestra estuvo conformada por 120 estudiantes
universitarios heterosexuales activos sexualmente de ambos sexos, cursantes
de diferentes carreras universitarias.
Definición operacional de las variables
La autoestima: se define como el puntaje arrojado por el análisis de la
Escala de Autoestima de Rosenberg (1962)
5
, mide con escalas, donde estos
arrojan resultados de autoestima elevada, autoestima media y por último
autoestima baja, basándose en tres dimensiones: cognoscitiva, afectiva y
conductual. La Ansiedad: Consiste en el puntaje medio obtenido en el
Inventario de Ansiedad de Beck (Beck, & Emery, 1985), que mide con
escalas donde estos indican un nivel normal, nivel moderado, nivel de
moderado a severo y por último un nivel severo de ansiedad, basándose en
cuatro áreas: cognitiva, emocional, conductual y fisiológica.
Técnicas de recolección de datos y descripción de los
instrumentos
Para la variable de autoestima se aplicó la escala de autoestima AESTI
la cual es una escala tipo Likert de 10 ítems, con 6 puntos, elaborada
por Rosenberg (1965a). Los ítems 1, 2, 3, 4 y 5 están destinados a
identificar la autoestima alta, y los ítems 6, 7, 8, 9 y 10 están destinados
a identificar la autoestima baja; proponiendo como alternativas de
respuesta “completamente de acuerdo”, “moderadamente de acuerdo”,
“ligeramente de acuerdo”, “ligeramente en desacuerdo”, “moderadamente
en desacuerdo” y “completamente en desacuerdo”. Esta se centra en la
medición de sentimientos de respeto y aceptación hacia sí mismo, dando
como resultados autoestima baja, autoestima media y autoestima alta, en
la investigación se aplicó el instrumento adaptado al medio venezolano
por el Centro de Investigaciones Psicológicas de la Facultad de Medicina
5 Para ampliar véase también Coopersmith, S. (1990). The antecedents of Self-esteem.
Consulting Psycologists Press 3ra. Edition. E.E.U.U.
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
141OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
de la Universidad de los Andes (ULA), en Venezuela, según la cual las
puntuaciones van desde autoestima alta a autoestima baja.
Tabla 1
Forma de Corrección AESTI
Completamente en desacuerdo Ligeramente de acuerdo.
Moderadamente en desacuerdo Moderadamente de acuerdo.
Ligeramente en desacuerdo Completamente de acuerdo.
Fuente: Rosenberg (1965a)
Tabla 2
Baremos de interpretación AESTI
Autoestima Rango – Percentil
Autoestima Alta Mayor o igual a 41
Autoestima Media De 25 a 40
Autoestima Baja Menor o igual a 25
Fuente: Rosenberg (1965a)
Inventario de ansiedad de Beck (1976)
Para la variable de ansiedad se utilizó el Inventario de Ansiedad de
Beck -1976- (Beck y Clark, 1988), el cual está conformado por 21 ítems,
cada uno compuesto por cuatro modalidades de respuesta que van de cero
(0), no ansiedad, a tres (3) intensidad severa de ansiedad, indicando lo
siguiente:
Cero (0) no existe sintomatología;
Uno (1) intensidad leve del síntoma;
Dos (2), intensidad moderada del síntoma;
Tres (3): Intensidad severa del síntoma.
6
6 Se miden aspectos fisiológicos que denotan y expresan la ansiedad en el sujeto como
palpitaciones, sudoración y sensaciones de malestar, de igual manera evalúa aspectos emo-
cionales como miedo y temor relacionados a episodios que provoquen más ansiedad. Del
total de 21 ítems, 13 están destinados a medir los síntomas físicos y fisiológicos (ítems n°:
1, 2, 3, 6, 7, 11, 12, 13, 15, 18, 19, 20, 21), 5 a medir los aspectos cognitivos (ítems n°: 4,
5, 10, 14, 16), y 3 tienen una connotación tanto física como cognitiva (ítems n°: 8, 9 y 17).
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
142 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
La aplicación fue individual, los sujetos valoraron cada reactivo
considerando el grado en que se sentían molestos, por el síntoma particular,
colocaron una X en la columna que representa el grado de ansiedad que este
poseía. La corrección del inventario se realizó así: en la primera columna,
las respuestas tienen un valor de 0 puntos; en la segunda columna tienen
un valor de 1 punto; en la tercera columna tienen un valor de 2 puntos
en la cuarta y última columna, las respuestas tienen un valor de 3 puntos;
posteriormente estos valores se suman y se interpretan.
Tabla 3
Forma de corrección del BAI
Cero (0) No existe sintomatología
Uno (1) Intensidad leve del síntoma
Dos (2) Intensidad moderada del síntoma
Tres (3) Intensidad severa del síntoma
Fuente: Beck y Emery (1985).
Tabla 4
Baremos de interpretación del BAI
Nivel de Ansiedad
Puntaje
Global
Fisiológico Cognitivo Emocional
Normal 0-9 0-4 0-2 0-1
Leve a Moderada 10-18 5-9 3.5 2-3
Moderada a Severa 19-29 10-18 6-8 4-5
Severa 30-63 19-39 9-15 Mayor a 5
Fuente: Beck y Emery (1985).
Propiedades psicométricas: Escala AESTI por Rosenberg
(1965)
Al momento de medir la escala AESTI, Silver y Teppett (1965)
encontraron que la escala correlacionada entre .56 y .83 medidas clínicas
similares con una muestra de 44 sujetos, puntuaciones que representar
una validez adecuada. En 1965, la escala AESTI fue puesta a prueba
en 5024 estudiantes dando como resultado mediante el coeficiente de
reproductividad Guttman una puntuación de .92, la cual demuestra que
esta es adecuada. En cuanto al Alpha de Crombach arrojó 0.799 lo que
indica, de igual de manera, un buen índice de confiabilidad.
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
143OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Inventario de ansiedad por Beck (1976)
Con respecto a la validez Beck et al. (1988) reportaron buena
consistencia interna, dando 0.92 de Alfa de Crombach, siendo esta adecuada
y consistente para la medición de la variable. En relación a la confiabilidad,
ha sido obtenida por diferentes métodos. En el caso de confiabilidad Test-
Retest, Spilberg (1971), demostró que la misma se ubica entre 0.92 - 0.94.
Por otro lado, Beck y Emery (1985) planteó la correlación de partición por
mitades ubicándose estas en 0.78 y 0.92, lo cual refleja alta consistencia de
respuesta.
Discusión
Desde esa óptica, el presente estudio tiene como finalidad determinar
la relación entre autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios
activos sexualmente, problema que resulta importante para la salud y muy
concretamente para la salud mental y sus implicaciones en el estado de
salud general, para conocer las motivaciones y aspectos psico-afectivos
que condicionan el comportamiento de estos importantes actores (sujetos
de 19 a 30 años, estudiantes sexualmente activos y de orientación sexual
heterosexuales), en un entorno complejo que exige cada día la disposición
de asumir con madurez la sexualidad y, el compromiso con su desarrollo y
crecimiento personal. Al respecto, el procesamiento de los datos permitió
a la investigadora generar un conjunto de tablas que sistematizan los
resultados en relación a las variables, dimensiones e indicadores.
A continuación, se presenta la Tabla 5, dentro de la cual se describen
los valores máximos, promedio y mínimos, que arrojó la sumatoria de
los datos para los individuos que conformaron la muestra de estudio, los
cuales interpretados a través de baremo de Rosenberg (1965a), permitieron
identificar el nivel de autoestima promedio general.
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
144 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 5
Resultados generales variable autoestima
Descripción Resultado Categoría
Sumatoria máxima 45 Autoestima alta
Sumatorio promedio 35,47 Autoestima media
Sumatoria mínima 23 Autoestima baja
Fuente: elaboración propia.
Como se observa en la Tabla 5, la suma promedio alcanzada por los
encuestados se encuentra de acuerdo al baremo de Rosenberg (1965a),
en un nivel medio, al ubicarse la mayoría de los estudiantes, en un valor
de 35.47. Esto indica una tendencia en cuanto a la opinión de estos, con
relación al manejo de los aspectos cognitivos, afectivos y conductuales,
los datos permiten reforzar la opinión de sí mismos, de igual modo,
alcanzar un nivel de satisfacción con sus logros. Obsérvese, en este sentido,
coincidencia en cuanto al manejo de los ítems, estos permiten reforzar su
autopercepción, pues, tanto los reactivos positivos, como los negativos, los
ubican en niveles intermedios, situación que refuerza su apreciación en
cuanto a la presencia de una autoestima moderada.
Al igual que la actitud, comprender la autoestima exige de la integración
de tres aspectos fundamentales, a saber: lo que la persona piensa acerca de
sus potenciales y logros, es decir, la percepción de sí mismo; en segundo
lugar, lo que expresa a través de sus emociones y sentimientos en relación
a estos importantes aspectos y, en tercer lugar, las conductas convertidas
en acciones concretas para materializar esos resultados, a manera de lograr
condición de armonía, equilibrio, auto reconocimiento y autocontrol.
De acuerdo con Rosenberg (1993), la autoestima es un conjunto de
percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de
comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera
de ser y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen:
es la percepción evaluativa de nosotros mismos, citando a Rogers (1967),
máximo exponente de la psicología humanista, la raíz de los problemas
de muchas personas es que se desprecian y se consideran seres sin valor e
indignos de ser amados; de ahí la importancia que le concedía a la aceptación
incondicional del cliente. En efecto, el concepto de autoestima se aborda
desde entonces en la escuela humanista como un derecho inalienable de
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
145OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
toda persona, sintetizado en el siguiente «axioma»: Todo ser humano, sin
excepción, por el mero hecho de serlo, es digno del respeto incondicional
de los demás y de sí mismo; merece estimarse a sí mismo y que se le estime.
En el marco de esas ideas, se presentan en la Tabla 6, los resultados
promedio y de desviación alcanzados para la variable autoestima. En ese
sentido, se presentan los hallazgos arrojados por el procesamiento de los
cuestionarios .con respecto al objetivo específico número uno, orientado
a identificar el nivel de autoestima en estudiantes universitarios activos
sexualmente.
Tabla 6
Variable: Autoestima
Dimensiones
Estudiantes
Promedio Desviación
Unidimensional 3,55 0,84
Promedio General
3,55 0,84
Fuente: elaboración propia.
La variable autoestima obtuvo un promedio en las respuestas de
los estudiantes de 3,55, con una baja dispersión de 0,84, representando
de acuerdo a los baremos de interpretación una moderada autoestima.
Al respecto, Rosenberg (1993) plantea que la autoestima se basa en una
apreciación que puede ser positiva o negativa de sí mismo, apoyada en
una base afectiva o cognitiva, ya que el individuo se siente de una manera
determinada, a partir de lo que este piensa de sí mismo; es decir, una baja
autoestima refleja un rechazo, una insatisfacción y un menosprecio de sí
mismo.
Sobre la base de lo planteado y mediante la interpretación de los
datos obtenidos sobre la variable, se puede señalar que la autoestima es el
reflejo que la persona tiene de sí misma y el sentimiento del individuo de
sentirse valioso, así como digno de respeto. Además, los autores consideran
a la autoestima como un estado de bienestar y una fuerza que le permite al
individuo valorarse y responsabilizarse por su vida, aspecto importante que,
de acuerdo a los resultados, no ha sido alcanzado de manera satisfactoria
por los estudiantes, pues la investigación revela un moderado desarrollo de
los aspectos cognitivos, afectivos y conductuales necesarios para reforzar
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
146 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
la opinión de sí mismos, la seguridad y el autorrespeto como elementos
determinantes de una adecuada autoestima.
Continuando con el análisis e interpretación de los resultados,
se le proporcionó respuesta al segundo objetivo específico, formulado
para describir el nivel de ansiedad en estudiantes universitarios activos
sexualmente; los hallazgos se presentan en las tablas subsiguientes, a partir
de la valoración de la citada variable y sus dimensiones.
Tabla 7
Variable: Ansiedad
Dimensiones Estudiantes
Promedio Desviación
Área Cognitiva 0,41 0,71
Área Emocional 0,66 0,77
Área Conductual 2,49 0,51
Área Fisiológica 0,33 0,63
Promedio General 0,97 0,66
Fuente: elaboración propia.
En lo que respecta a la variable ansiedad, se obtuvo un promedio
para los estudiantes de 0,97, con una baja dispersión en las respuestas
(0,66), manifestando un nivel leve de ansiedad al plantear que no poseen
ningún tipo de temor y pocas veces se sienten nerviosos: solo cuando
hay situaciones demasiado estresantes en las que aparecen levemente los
nervios y otros síntomas.
Según Beck y Clark (1988), la ansiedad se refiere a un estado
emocional desagradable de carácter subjetivo, connotado por sensaciones
de desagrado como tensión o nerviosismo, acompañado de igual manera
por síntomas fisiológicos como temblor, fatiga, mareo, entre otros. Por otra
parte, Kaplan y Sadock (1996), plantean que la ansiedad se refiere a un
estado emocional desagradable en el que existen sensaciones de peligro
amenazador, caracterizado por malestar, tensión o aprehensión. Este estado
está acompañado por una descarga del Sistema Nervioso Autónomo,
implicando síntomas físicos incontrolables, tales como aumento del ritmo
respiratorio, palidez, aumento del sudor, sensación de debilidad, entre
otros.
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
147OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Para Freud (1926), la palabra ansiedad se introdujo en el lenguaje
como una traslación del término freudiano “agnst”, que significaba angustia,
siendo esta una combinación de afecto negativo y arousal fisiológico. Dicho
esto, planteaba que la ansiedad neurótica era una manifestación de los
conflictos inconscientes de cada individuo.
Tabla 8
Dimensión: Área Cognitiva
Indicadores
Estudiantes
Promedio Desviación
Temor a que suceda lo peor 0,65 0,90
Temor a perder el control 0,34 0,71
Temor a morir 0,23 0,53
Promedio General 0,41 0,71
Fuente: elaboración propia.
Para la dimensión área cognitiva, se obtuvo un promedio en las
respuestas de los encuestados de 0,41, con una muy baja dispersión (0,71),
reflejando, según los baremos construidos en el marco metodológico,
que los mismos no presentan un nivel leve o bajo de ansiedad, debido a
que, mediante sus planteamientos, no poseen temor ni descontrol en sus
actividades académicas.
Beck y Clark (1988), plantean que los patrones de pensamiento
contraproducente y distorsionado, así como conductas desadaptativas,
son aquellas que generan un estado ansioso y disturbios emocionales. Las
personas que sufren de ansiedad tienden a sobreestimar el grado de peligro
y la probabilidad de daño en una situación específica, así como a minimizar
sus habilidades para manejar las situaciones que puedan exponerse como
una amenaza a su bienestar físico o psicológico. Profundizando en el análisis
de los resultados se puede observar -en lo que respecta a los indicadores
temor a que suceda lo peor, temor a perder el control y temor a morir, que
existen promedios en las respuestas de los encuestados de 0,65, 0,34 y 0,23,
respectivamente, con bajas dispersiones de 0,90, 0,71 y 0,53, reflejando
igualmente para todos la inexistencia de algún tipo de temor por parte de
los estudiantes en sus actividades, de acuerdo a las respuestas expresadas
en el instrumento y procesadas a través de estadística descriptiva.
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
148 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Según McInnis (1998), la transición de la escuela a la universidad
puede resultar estresante, el autor argumenta que durante el primer año
las perspectivas, valores y patrones de comportamiento son determinados
con respecto a la educación superior. La salud mental de estudiantes
universitarios ha sido foco de estudios mediante investigaciones en las
que se han concluido que los estudiantes están sujetos a incrementar los
estresores, poniendo así en riesgo su bienestar psicológico.
Tabla 5
Dimensión: área emocional
Indicadores
Estudiantes
Promedio Desviación
Aterrorizado 0,48 0,71
Nervioso 0,84 0,80
Asustado 0,64 0,80
Promedio General 0,66 0,77
Fuente: elaboración propia.
Con respecto a la dimensión área emocional, se obtuvo un promedio
para los encuestados de 0,66, con una baja dispersión en las respuestas
de 0,77, reflejando los mismos que no presentan afecciones en el área
emocional, negando sentirse asustados o nerviosos en su quehacer diario.
Asimismo, y soportado en los planteamientos expuestos, se pueden observar
los promedios para los indicadores Aterrorizado, Nervioso y Asustado, los
cuales igualmente presentan un nivel bajo o leve, con promedios de 0,48,
0,84 y 0,64, planteando que muy pocas veces se sienten nerviosos o con
miedo en las instituciones.
Beck (1990), señala que las respuestas del organismo ante una
amenaza se expresan en tres tipos de reacción: movilización, inhibición o
desmovilización. En cuanto a la movilización, esta prepara al individuo para
una defensa activa y puede ser observado en los diversos sistemas. En cuanto
a la inhibición, es una expresión de parálisis y está diseñada para ganar
tiempo y encontrar una estrategia apropiada con respecto a la situación,
en cuanto al orden cognitivo, en esta etapa existe un bloqueo de funciones
como el razonamiento, concentración, objetividad. En el área conductual,
existe una paralización de movimientos espontáneos, especialmente de los
músculos faciales. Finalmente, en cuanto a la desmovilización se refiere
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
149OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
a una paralización del aparato motriz y reflejo, el sentido de desamparo
ante el enfrentamiento de una amenaza abrumadora; normalmente, va
acompañada de desmayo, disminución de la presión sanguínea y de los
latidos del corazón.
Tabla 6
Dimensión: área conductual
Indicadores Estudiantes
Promedio Desviación
Inquietud 4,94 0,84
Desmayo 0,03 0,18
Promedio General 2,49 0,51
Fuente: elaboración propia.
Con respecto a la dimensión área conductual, se obtuvo un promedio
para los encuestados de 2,49, con una baja dispersión en las respuestas
de 0, 51, evidenciando un nivel moderado de ansiedad. Resulta necesario
profundizar el análisis detallando los indicadores de la dimensión, los
cuales son Inquietud, con un promedio de 4,94, reflejando un nivel severo
de ansiedad producido por una elevada inquietud; y Desmayo con un
promedio de 0,03, evidenciando casi la inexistencia de este en el quehacer
de los estudiantes. Dichos datos se interpretaría a partir de lo indicado por
Beck y Clark (1988), quienes plantean que los patrones de pensamiento
contraproducente y distorsionado, así como conductas desadaptativas,
son aquellas que generan un estado ansioso y disturbios emocionales. Las
personas que sufren de ansiedad tienden a sobreestimar el grado de peligro y
la probabilidad de daño en una situación específica, asimismo, a minimizar
sus habilidades para manejar las situaciones que puedan exponerse como
una amenaza a su bienestar físico o psicológico.
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
150 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 7
Dimensión: área fisiológica
Indicadores
Estudiantes
Promedio Desviación
Adormecimiento o cosquilleo 0,03 0,18
Sentirse acalorado 0,27 0,63
Piernas tambaleantes 0,46 0,94
Incapacidad para relajarme 0,24 0,58
Mareo 1,00 1,00
Taquicardia 0,34 0,69
Sensación de ahogo 0,27 0,71
Mano temblorosa 0,20 0,53
Escalofríos 0,26 0,60
Temor a perder el control 0,34 0,26
Indigestión o molestia
estomacal
0,50 0,91
Rostro sonrojado 0,14 0,45
Sudoración 0,29 0,70
Promedio General 0,33 0,63
Fuente: elaboración propia.
En lo referente a la dimensión área fisiológica, se obtuvo un promedio
para los encuestados de 0,33, con una baja dispersión en las respuestas de
0,63, reflejando que no existe ningún tipo de ansiedad que altere el área
fisiológica, descartando la presencia de esos síntomas para el estudiantado
en la labor universitaria.
Para soportar lo expuesto por los estudiantes en la interpretación de
los instrumentos fue necesario reflejar que, aunque parezca sorprendente,
la ansiedad en niveles normales es saludable, pues este es un mecanismo
de supervivencia básico, que nos alerta de amenazas y peligros para
prepararnos para la lucha o la huida. Para Barlow (2001), la ansiedad
empieza a ser patológica cuando no desaparece; es decir, que pasada la
situación amenazante esta no cesa; aun cuando sepamos que no hay nada en
realidad por qué sentirnos temerosos, continuamos sintiendo la ansiedad.
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
151OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
En lo que refiere a los indicadores de la dimensión, se puede observar
que casi todos presentan un promedio bajo, a excepción del indicador
mareo, que presenta un promedio de 1,00, con un nivel leve, lo que refleja
la inexistencia de síntomas como adormecimiento o cosquilleo, piernas
tambaleantes, sensación de ahogo, escalofríos, rostro sonrojado, entre
otros; y que en muy pocas ocasiones sienten mareos a causa de la ansiedad
en sus actividades dentro de la institución. Asimismo, con respecto a las
dispersiones en las respuestas, es necesario acotar que la mayoría refleja
un promedio bajo, exceptuando algunos indicadores, que muestran
ciertas diferencias no muy significativas en las opiniones emitidas por los
encuestados.
Para la American Psicological Asociation (APA, 1994) la ansiedad es
una emoción caracterizada por sentimientos de tensión, preocupación y
cambios físicos como el aumento del flujo sanguíneo, así como pensamientos
intrusivos. De acuerdo con las distintas definiciones anteriores, la ansiedad
implica un estado emocional que se refleja en comportamientos como la
inquietud, nerviosismo y temor, subyacente a un problema cognitivo (Beck
y Clark, 1988) ello sirve de apoyo para la investigación, que está enfocada
a medir la ansiedad mediante la teoría cognitiva-conductual.
Seguidamente, corresponde dar respuesta al último objetivo
específico orientado a establecer la relación entre la autoestima y la ansiedad
presente en estudiantes universitarios sexualmente activos; en base a los
cálculos obtenidos al aplicar el programa estadístico Spss
7
, continuación
en la Tabla 8, se muestran los resultados de correlación Rho de Spearman,
procedimiento seleccionado para establecer el nivel de relación entre las
variables:
Tabla 8
Resultados de la correlación entre las variables (Rho de Spearman)
Variable Resultado
Ansiedad
0.61
Autoestima
Fuente: elaboración propia.
7 Statistical Package for the Social Sciences.
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
152 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Como se observa en la tabla, el cálculo de correlación, a través del
software estadístico Spss, arrojó un valor de -0.61, ubicándose en una
categoría negativa fuerte, lo cual indica relación inversamente proporcional
entre las variables, razón por la cual valores de ansiedad generan
condiciones que pudieran afectar la percepción de los estudiantes en cuanto
a su autopercepción y valoración, pues constituyen factores generadores
de estrés. Esto revela que al aumentar los niveles de ansiedad pudiera
afectarse la autoestima de los estudiantes participantes en el estudio, lo
cual, de acuerdo a Rosenberg (1993) está relacionado con su capacidad
para enfrentar los cambios y problemas inherentes a su rol o ejercicio.
La condición de fuerte es una expresión de la importante relación que
existe entre las variables, lo cual no es determinante; es decir, que la ansiedad
no es el único factor que pudiera incidir en la autoestima de los estudiantes.
Este resultado, se sustenta en las aportaciones de Arciniegas y Bigott (2004)
al expresar que la autoestima, al integrar los aspectos cognitivos, afectivos
y conductuales, se ve afectada por factores psicológicos, personales propios
de la personalidad del individuo; además de factores sociales y familiares,
que pudieran incidir en la percepción del individuo en cuanto a sus
competencias, valoración personal, entre otros aspectos.
Conclusiones
La vida del ser humano resulta casi siempre un desafío para los
estudiosos de la conducta y sus diversas acepciones. Su capacidad natural
de adaptarse a los cambios y la necesidad de sentirse bien, lo conducen
muchas veces a través del desbloqueo de sus represiones hacia los instintos
sexuales, generar claridad en la utilización de sus energías con total libertad,
logrando alcanzar un feliz desempeño. Sin embargo, no siempre resulta
tan fácil, y es por ello que las diversas investigaciones se enfocan hacia el
estudio de los trastornos que, desde el punto de vista psicológico, afectan
los procesos en los que el individuo se desenvuelve.
En ese sentido, la autoestima pasa a ser una necesidad básica del
individuo, debido a los efectos que puede generar en el mismo, regulando
su comportamiento. Por otra parte, la ansiedad representa para muchos
autores, una combinación entre miedo y preocupación, que además de
Bárbara Sofía Córdova Witeczek, Edgar Andrés Córdova Witeczek
153OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
forma frecuente, viene acompañada de diversas sensaciones físicas, y es
generada por la baja autoestima, influyendo en cómo las personas toman
sus decisiones, su estabilidad emocional, su energía, su habilidad para
aprender de los errores, su capacidad para desenvolverse sexualmente,
entre otros.
Con relación a lo anterior, la presente investigación tuvo como
objetivo general determinar la relación entre autoestima y ansiedad en
estudiantes universitarios activos sexualmente, del Municipio Maracaibo,
Estado Zulia. Partiendo del análisis de los resultados alcanzados, luego de
la aplicación de los instrumentos de recolección de datos a la muestra de
estudio, se llegó a las siguientes conclusiones:
Con relación a la variable autoestima, la suma promedio alcanzada
por los encuestados, se encontró de acuerdo al baremo de Rosenberg
(1965b), en un nivel medio; lo cual indica una tendencia moderada de los
encuestados, con relación al manejo de los aspectos cognitivos, afectivos y
conductuales. Esto permite reforzar la opinión de sí mismos y alcanzar un
nivel de satisfacción con sus logros.
Para profundizar, se recurrió al análisis de los resultados alcanzados
para cada objetivo específico. En este sentido, para el objetivo orientado
a identificar el nivel de autoestima en estudiantes universitarios activos
sexualmente, del Municipio Maracaibo del Estado Zulia; se concluyó que
existe una apreciación moderada de los estudiantes hacia sí mismos, en
cuanto a sentirse valiosos y dignos de respeto. Este resultado, representa
un reflejo moderado de lo que los estudiantes consideran sea su estado de
bienestar y la fuerza que les permite valorarse a sí mismos y responsabilizarse
por su vida.
Con respecto al objetivo específico orientado a describir el nivel de
ansiedad en estudiantes universitarios activos sexualmente, el análisis de
los resultados alcanzados permitió concluir para la variable ansiedad, que
existe en un nivel leve. Significando que los estudiantes no poseen altos
temores, y pocas veces se sienten nerviosos. Solo cuando hay situaciones
estresantes en las áreas académica, conductual, emocional y fisiológica,
aparecen levemente los nervios y otros síntomas.
Finalmente, en relación con el último objetivo específico, orientado a
establecer la relación entre la autoestima y la ansiedad, presente en estudiantes
Autoestima y ansiedad en estudiantes universitarios sexualmente activos
154 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
universitarios sexualmente activos; el análisis de los resultados alcanzados
permitió concluir que existe una relación inversamente proporcional
y fuerte entre las variables ansiedad y autoestima. Es proporcional, por
cuanto valores de ansiedad generan condiciones que pudieran afectar
la percepción de los estudiantes con respecto a su autopercepción y
valoración, pues constituyen factores generadores de estrés. Esto indica
que al aumentar los niveles de ansiedad, pudiera afectarse la autoestima
de los estudiantes integrantes de la muestra, lo cual, según la opinión de
Rosenberg (1993), está relacionado con su capacidad para enfrentar los
cambios y los problemas inherentes a su rol o ejercicio.
En atención a los hallazgos, se pudo determinar que existe una
fuerte relación entre las variables, pues la autoestima, al integrar los
aspectos cognitivos, afectivos y conductuales, se ve afectada por factores
psicológicos, personales propios de la personalidad del individuo, además
de factores sociales y familiares, los cuales pudieran incidir en la percepción
del individuo en cuanto a sus competencias y su valoración personal, entre
otros aspectos.
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157
RELACIÓN ENTRE SÍNTOMAS
PSIQUIÁTRICOS Y LA SEVERIDAD DEL
USO DE DROGAS EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS DE LA CIUDAD DE
MONTERÍA
Manuel Guerrero–Martelo
1
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Montería
Gonzalo Daniel Galván
2
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Montería
Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Santa Cruz, Argentina
Francisco Javier Vásquez–De La Hoz
3
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Montería
Resumen
Existe, en los últimos años, un aumento del consumo de drogas, en
especial entre los jóvenes, que cada vez consumen a más temprana
edad y en mayor cantidad, esto incrementa la posibilidad de trastornos
relacionados con sustancias y la comorbilidad con otros trastornos
psiquiátricos. El estudio buscó describir la relación entre síntomas
psiquiátricos y la gravedad de uso de drogas en jóvenes universitarios
1 Doctor en Sociología Jurídica e Instituciones Políticas. Magister en Prevención y Trata-
miento de las Drogodependencias. Psicólogo. Profesor de la Facultad de Ciencias Sociales
y Humanas de la Universidad Cooperativa de Colombia. Investigador Asociado, Colcien-
cias. Email: manuel.guerrerom@campusucc.edu.co, manuelfguerrero@gmail.com
2 Doctor en Psicología, Magister en Prevención y Tratamiento de las Drogodependencias.
Especialista Universitario en Hipnosis Ericksoniana. Licenciado en Psicología Orientación
Clínica. Profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Coope-
rativa de Colombia y Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Santa Cruz, Argenti-
na. Investigador Senior de Colciencias. Email: danielg.galvan@campusucc.edu.co galvan.
patrignani@gmail.com.
3 Magister en Educación. Especialista en Evaluación Educativa. Psicólogo. Profesor de
la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Cooperativa de Colombia.
Investigador Senior, Colciencias. Email: franciscoj.vasquez@campusucc.edu.co vasquez-
delahoz@gmail.com.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.7
Relación entre síntomas psiquiátricos y la severidad del uso de drogas en estudiantes
universitarios de la ciudad de Montería
158 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
del departamento de Córdoba (Colombia). La muestra fue de 3550
alumnos (Varones = 48% y Mujeres n = 52%), con edades entre los
16 y los 63 años. (M= 20.94 DE=3.88) entre 1er a 10mo semestre. Se
encontró una correlación estadísticamente significativa negativa entre
el consumo de riesgo de anfetaminas y la presencia de ansiedad fóbica
en hombres; en mujeres no hubo ninguna correlación significativa.
No hay diferencias en el consumo de riesgo de sustancias en ambos
géneros, tampoco se encuentra evidencia para la tesis de la relación
existente entre síntomas psiquiátricos y consumo de sustancias, y sus
implicaciones en el diagnóstico, así como tratamiento de pacientes.
Palabras clave: síntomas psiquiátricos, uso de sustancias, salud
mental, universitarios, género.
Abstract
In recent years it has been observed an increase of drug use, especially
among young people, who increasingly consume at an earlier age
and in greater quantity, this increases the possibility of substance-
related disorders and comorbidity with other psychiatric disorders.
The study sought to describe the relationship between psychiatric
symptoms and the severity of drug use in university students in the
department of Córdoba (Colombia). The sample was 3550 students
(Men = 48% and Women n = 52%), aged between 16 and 63 years.
(M = 20.94 SD = 3.88) between 1st to 10th semester. Finding a
statistically significant negative correlation between the consumption
of amphetamine risk and the presence of phobic anxiety in men; in
women, there was no significant correlation. There are no differences
in the consumption of risk of substances in both genders, nor is
there evidence for the thesis of the relationship between psychiatric
symptoms and substance use, and its implications in diagnosis, as
well as treatment of patients.
Keywords: psychiatric symptoms, substance use, mental health,
university, gender.
Manuel Guerrero–Martelo, Gonzalo Daniel Galván, Francisco Javier Vásquez–De La Hoz
159OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
El aumento de consumo de drogas, así como el número de personas
relacionadas con problemas de drogas, aumentó en los últimos años
(United Nations Office of Drugs and Crime UNDOC, 2016) conllevando
a problemas de salud mental asociados con conductas de riesgo delictivas,
sexuales (Medina-Mora, et al., 2001) y comportamientos violentos (Garcia,
et al., 2015). Estimaciones señalan que el 5% de la población mundial
utilizó drogas en 2016 y, de este porcentaje total, el 0.6% padece algún
trastorno relacionado con el uso de sustancias (United Nations Office on
Drugs and Crime, 2017).
En particular, la población de jóvenes en Colombia ha experimentado
un aumento general en el consumo de sustancias, tanto licitas como ilícitas
en los últimos años, con las tasas más altas de consumo de alcohol entre
estudiantes de secundaria en el último mes en la región, y 65.71% de
escolares que han consumido en el último año marihuana que es la sustancia
ilícita más utilizada en Colombia (Observatorio de Drogas Colombia -ODC,
2017; UNDOC, 2017). El aumento en el consumo está relacionado con
mayor riesgo en las consecuencias de la salud física así como mental, y un
mayor riesgo determina tipos de intervenciones más complejas para los
individuos, e igualmente, para la comunidad (Correa & Pérez, 2013).
Cuando el uso de sustancias genera problemas de salud mental
se conocen como trastornos relacionados con sustancias y aparecen
frecuentemente en un mismo individuo con otros síntomas psiquiátricos
o con comorbilidad psiquiátrica, hecho también conocido como patología
dual (Marín-Navarrete & Szerman, 2015; Torrens, 2008) que tiene un
substrato neurobiológico (Rojas & Castaño, 2017) y se presenta con mayor
severidad en los consumidores de drogas ilícitas (Bandeira, Cordeiro,
Cavalcanti, & Duarte, 2015).
Hay una preocupación por entender la relación entre el consumo
de drogas y trastornos psiquiátricos, dado que es un aspecto fundamental
para el abordaje terapéutico porque permite hacer una planificación eficaz
de las intervenciones (Rodriguez & Salgado, 2017) y consecuentemente
permite un direccionamiento de la estructura sanitaria disponible para ser
más efectiva y eficaz (Marín-Navarrete & Szerman, 2015).
Relación entre síntomas psiquiátricos y la severidad del uso de drogas en estudiantes
universitarios de la ciudad de Montería
160 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Entender este problema en los jóvenes es fundamental porque la edad
de inicio del consumo es cada vez menor (Dörr, Gorostegui, Viani, & Dörr,
2009; Galván, Guerrero-Martelo, & Vásquez-De la Hoz, 2017; Guerrero-
Martelo, et al., 2015), lo que implica problemas de salud mental más fuertes
(Hernández, et al., 2010; Van Gastel, et al., 2013) por la psicopatología
asociada y otros problemas adyacentes, como por ejemplo la relación entre
consumo de sustancias en jóvenes y comportamientos delictivos (Ribas-
Siñol, et al., 2015).
Así mismo, hay una relación entre el consumo de riesgo y la aparición
de síntomas psiquiátricos (Ilgen & Moos, 2006); conocerla permite mejorar
la atención ante la presencia de cualquiera de los dos. Teniendo en cuenta
los resultados de Isorna, Fernandez-Ríos y Souto (2010) quienes señalan
que cuando hay una coocurrencia de patología psiquiátricas y algún tipo
de dependencia, el tratamiento de la dependencia tiene efectos importantes
en la disminución de la severidad de la patología asociada. La relación
entre trastornos psiquiátricos y consumo de riesgo en jóvenes que señala
Gonzalvo, Barral, Grau-López y Esteve (2011), estudiada con mayor
detalle, permitiría mejorar la atención a los pacientes de estas condiciones.
Así, el consumo de riesgo y la severidad del uso de droga se encuentran en
relación positiva, cuando uno aumenta el otro también.
Con base en lo anterior, este estudio tuvo como objetivo establecer
la relación entre síntomas psiquiátricos y la severidad de uso de drogas
en jóvenes universitarios. Esto se logró a través de los siguientes objetivos
específicos:
Determinar la prevalencia de uso de sustancias en la población
escogida.
Establecer el nivel de severidad del consumo que los usuarios de
sustancias tienen.
Evaluar la salud mental los mismos jóvenes.
Describir la correlación entre la manifestación de síntomas
psiquiátricos y la severidad del uso de sustancias de los jóvenes
usuarios.
Manuel Guerrero–Martelo, Gonzalo Daniel Galván, Francisco Javier Vásquez–De La Hoz
161OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Expuestos los objetivos de esta investigación se procede al abordaje
metodológico, especificando el diseño e instrumento aplicado para dar
cumplimiento a los propósitos planteados.
Metodología
En este apartado se expresan las características del diseño del estudio,
los procedimientos ejecutados, asimismo el instrumento empleado a fin de
alcanzar los objetivos de esta investigación.
Diseño
Es un estudio cuantitativo transversal de tipo descriptivo-correlacional
(Hernández, Fernández, & Baptista, 2014). Como estudio descriptivo
describe el comportamiento de la población en torno a dos variables y
sus correspondientes subescalas en un periodo de tiempo. Como estudio
correlación pretende describir el tipo de relación entre las dos variables, sin
buscar establecer una relación de causalidad.
Procedimiento
Con permiso de las directivas de la universidad, se hizo a la presentación
del proyecto al Departamento de Bienestar Universitario. Posteriormente,
los instrumentos fueron aplicados en formato virtual, explicando a los
estudiantes el objetivo de la investigación y la confidencialidad de sus datos.
En conjunto con el departamento de informática se diseñó un sistema
mediante el cual los estudiantes podían diligenciar los instrumentos con su
cuenta personal institucional universitaria, mediante la cual aceptaban su
participación. El sistema estuvo abierto aproximadamente dos semanas.
Participantes
La población fue de 15116 hombres y mujeres de un rango de 16 a
63 años, estudiantes de la Universidad de Córdoba, situada en la ciudad
de Montería (Colombia) pertenecientes a diferentes carreras, que cursaban,
efectivamente, el primer semestre del año 2017.
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162 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
El diseño muestral fue del tipo aleatorio no probabilístico simple.
Los participantes debieron acceder a la página de la universidad desde
cualquiera de los puntos de red ubicados en el campus. Se asignó un tiempo
para responder las preguntas y fue hecha durante los meses de febrero y
marzo de 2017. La muestra fue de 3550 alumnos de varias carreras de la
universidad de Córdoba. (Varones n= 48% y Mujeres n= 52%) de la ciudad
de Montería, Colombia, con edades comprendidas entre los 16 y los 63
años de edad (M= 20.94 DE=3.88), cursando entre 1 a 10 semestre. Se
excluyeron los puntajes superiores a 63 del índice de severidad global del
SCL-90-R (Casullo & Pérez, 2008) por considerarse elevado lo que señala
a una persona en alto riesgo.
Instrumentos
Para valorar las diferentes variables del estudio se utilizó un
cuestionario ad hoc para datos sociodemográficos, la prueba ASSIST y el
SCL-90-R.
Cuestionario “ad hoc” para datos sociodemográficos.
El instrumento ad hoc diseñado incluyó los siguientes datos: edad,
sexo, situación económica, (estrato económico), lugar de origen, campus
(sede de la universidad de Córdoba), status marital y carrera.
Prueba de detección de consumo de alcohol, tabaco y
sustancias (ASSIST).
Diseñada con el objetivo de detectar el consumo de riesgo en
torno al tabaco, alcohol y otras sustancias psicoactivas, esta prueba fue
desarrollada por un conjunto de especialistas y médicos internacionales
de la organización mundial de la salud (Organización Mundial de la
Salud, 2011). Es un cuestionario para rellenar en papel y lápiz dirigido a
consumidores de sustancias, y puede ser utilizado en varias culturas por su
contenido neutral. Mide el consumo de tabaco, alcohol, cannabis, cocaína,
anfetamina, inhalantes, sedantes, alucinógenos, opiáceos y otras drogas. El
ASSIST indica el riesgo que corre el individuo de acuerdo al reporte de su
consumo. Son tres posibles categorías de riesgo para cada sustancia: bajo
medio y alto.
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163OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Las preguntas para cada sustancia son: ¿Cuáles sustancias han
consumido alguna vez a lo largo de la vida?; ¿con qué frecuencia se ha
consumido sustancias en los últimos tres meses, lo que indica las sustancias
más importantes para el estado de salud actual?, ¿con qué frecuencia se
ha sentido un fuerte deseo o ansias de consumir cada sustancia en los
últimos tres meses?, ¿con qué frecuencia el consumo de sustancias ha
causado problemas en los últimos tres meses?, ¿con qué frecuencia se dejó
de hacer lo que se esperaba habitualmente por el consumo de sustancias en
los últimos tres meses?; ¿algún amigo, familiar o alguien más ha mostrado
preocupación por los hábitos de consumo?, ¿qué tan reciente ha sido?; ¿se
ha intentado alguna vez reducir o eliminar el consumo de sustancia y no se
ha logrado?, ¿qué tan reciente ha sido?; ¿alguna vez ha consumido alguna
droga por vía inyectada?, ¿qué tan reciente ha sido?
Cada sustancia en el cuestionario tiene un grupo de dos a siete
preguntas, que tienen varias posibles respuestas y de acuerdo a cada una,
una puntuación. Al final se suman las respuestas para cada sustancia
específica. El puntaje puede ser entre 0 y 27 para cada sustancia, y con
puntos de corte se establece en cuál de los tres niveles queda:
Entre los 0-3 puntos indican bajo riesgo por el consumo de
sustancia; no necesita intervención.
Entre 4-26 indican riesgo moderado para consecuencias directas
e indirectas del consumo de sustancias; necesita una intervención
breve.
De 27 en adelante indican alto riesgo para las consecuencias
directas e indirectas del consumo de la sustancia; implica una
intervención de tipo intensivo.
Escala de síntomas psicopatológicos SCL-90-R:
El SCL-90-R fue desarrollado originalmente por Leonard Derogatis
para estudiar patrones de síntomas, tanto en individuos como en tareas
comunitarias, este permite obtener un buen diagnóstico clínico (Sanchez
& Ledesma, 2009). Consta de 90 ítems que se encuentran en escala de 0 a
4 puntos, de los cuales se obtienen resultados de 9 dimensiones y 3 índices
de malestar psicológico, los cuales son: 1) Somatizaciones, 2) Obsesiones
y compulsiones, 3) Sensibilidad interpersonal, 4) Depresión, 5) Ansiedad,
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164 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
6) Hostilidad, 7) Ansiedad fóbica, 8) Ideación paranoide y 9) Psicoticismo.
Los tres índices son: Índice Global de severidad, índice positivo de malestar,
y el Total de síntomas positivos (Casullo & Pérez, 2008).
1. Somatizaciones: evalúa la presencia de malestares que la
personal percibe relacionados con diferentes disfunciones corporales
(cardiovasculares, gastrointestinales, respiratorias).
2. Obsesiones y compulsiones: incluye síntomas que se identifican con
el mismo síndrome clínico (pensamientos, acciones e impulsos vivenciados
como imposibles de evitar o no deseados).
3. Sensibilidad interpersonal: se focaliza en detectar la presencia de
sentimientos de inferioridad e inadecuación, en especial cuando la persona
se compara con sus semejantes.
4. Depresión: los ítems que componen esta subescala representan
una muestra representativa de las principales manifestaciones clínicas de
un trastorno depresivo: estado de ánimo disfórico, falta de motivación,
poca energía vital, sentimientos de desesperanza, ideaciones y/o intentos
suicidas
5. Ansiedad: evalúa la presencia de signos generales de ansiedad tales
como nerviosismo, tensión, ataques de pánico, miedos.
6. Hostilidad: esta dimensión hace referencia a pensamientos,
sentimientos y acciones característicos de la presencia de afectos negativos
de enojo.
7. Ansiedad fóbica: este malestar alude a una respuesta persistente de
miedo (a personas específicas, lugares, objetos, animales, situaciones) que
en sí misma es irracional y desproporcionada en relación con el estímulo
que la provoca.
8. Ideación paranoide: evalúa comportamientos paranoides funda-
mentalmente en tanto desordenes del pensamiento: pensamiento proyecti-
vo, suspicacia, temor a la pérdida de autonomía.
9. Psicoticismo: incluye síntomas referidos a estados de soledad,
estilo de vida esquizoide, alucinaciones y control del pensamiento.
Se suman las puntuaciones de los ítems correspondientes a cada
dimensión sintomática obteniéndose una puntuación directa (PD),
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165OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
luego este resultado por la cantidad de ítems puntuados lo cual indica
la puntación final. Para el caso del índice general global se suman las
puntuaciones directas de todas las dimensiones y se divide por el total de
los ítems (90). Posteriormente, las puntuaciones obtenidas se sitúan en las
tablas de baremos y se busca la correspondencia con el percentil o bien la
puntuación t.
Puntuaciones t por debajo de 65 indican que no existe expresión
sintomática de riesgo para la dimensión. Puntuaciones de 65 o más indican
riesgo y puntuaciones por encima de 85 indican patología psiquiátrica
severa.
La versión original del SCL-90 vino en inglés; sin embargo, se
hizo la adaptación de la prueba (SCL-90-R) al español y se normalizó
estadísticamente para las condiciones de la región (Casullo, 2004)
y específicamente, para Colombia (Londoño et al., 2018) donde se
encontraron alfas de Cronbach entre 0,74 y 0,90.
Análisis de la Información
Para realizar el análisis estadístico se utilizó el programa SPSS v .20.0,
obteniendo que fueron los siguientes:
1. Datos descriptivos de las variables; a partir de los cuales se
obtuvieron los descriptivos, es decir la media, los rangos y las desviaciones
típicas de la edad de la muestra, así como de la puntuación global y de las
9 subescalas del SCL-90-R.
2. Se aplicó una prueba de normalidad en los resultados de las
pruebas, las cuales no fueron satisfactorias. Por esta razón, fue necesario
utilizar una prueba no paramétrica, en este caso la correlación de Spearman.
3. Entre las 9 subescalas del SCL-90-R y las puntuaciones de riesgo
del ASSIST, se llevó a cabo una correlación de Pearson para los hombres y
mujeres de la muestra por separado.
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166 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Resultados
La Tabla 1 muestra los estadísticos descriptivos de edad y síntomas
psiquiátricos de acuerdo a las puntuaciones del SCL-90-R con su índice
global de puntuación y las 9 subescalas que la componen que son: 1)
Psicoticismo, 2) ideación paranoide, 3) ansiedad fóbica, 4) hostilidad,
5) ansiedad, 6) depresión, 7) sensibilidad interpersonal, 8) obsesiones
y compulsiones, y 9) somatizaciones, en la muestra estudiada. El mayor
puntaje en general fue obtenido en la subescala de la depresión (x = 10,03)
y el menor en la subescala de la ansiedad fóbica (x = 2,20).
Tabla 1
Descriptivos de edad y puntuaciones de síntomas psiquiátricos*
Edad IGS Psic. Idpa. Anfo. Host. Ansi. Depr. Sens. Obco. Soma.
Mínimo
14,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Máximo
62,00 32,63 36,40 20,67 20,67 20,67 36,40 48,31 32,44 36,40 44,33
Media
20,94 57,87 5,10 2,35 2,20 3,34 6,78 10,03 6,54 9,80 9,36
DT
3,88 42,52 5,44 2,90 3,00 3,25 6,01 8,19 5,57 7,09 7,34
Nota: En la puntuación y las 9 subescalas del SCL-90-R. IGS: Índice global de severidad;
Psic.: Psicoticismo; Idpa.: ideación paranoide; Anfo.: Ansiedad Fóbica; Host.: Hostilidad;
Ansi.: Ansiedad; Depr.: Depresión; Sens.: Sensibilidad interpersonal; Obco.: Obsesiones y
compulsiones; Soma.: Somatización.
En relación a la prevalencia de uso de sustancias en los últimos tres
meses puede observarse, en la Tabla 2, que las sustancias más consumidas
fueron el alcohol y el tabaco, mientras las menos consumida fueron los
opiáceos. No se hallaron diferencias estadísticamente significativas en
cuanto al uso de sustancias entre varones y mujeres.
Tabla 2
Prevalencia de los últimos 3 meses en el consumo de sustancias por género
Total Varones Mujeres Z
Tabaco
Con prevalencia (%) 302 (8,5) 150 (4,2) 152 (4,3)
0,244
Sin prevalencia (%) 3.248 (91,5) 1.565 (44,1) 1.683 (47,4)
Alcohol
Con prevalencia (%) 2.290 (64,5) 1.108 (31,2) 1.182 (33,3)
0,014
Sin prevalencia (%) 1.260 (35,5) 607 (17,1) 653 (18,4)
Cannabis
Con prevalencia (%) 96 (2,7) 49 (1,4) 47 (1,3)
0,295
Sin prevalencia (%) 3.454 (97,3) 1.666 (46,9) 1.788 (50,4)
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167OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Total Varones Mujeres Z
Cocaína
Con prevalencia (%) 11 (0,3) 8 (0,2) 3 (0,1)
2,634
Sin prevalencia (%) 3.522 (99,2) 1.707 (48,1) 1.832 (51,8)
Anfetaminas
Con prevalencia (%) 11 (0,3) 8 (0,2) 3 (0,1)
2,634
Sin prevalencia (%) 3.539 (99,3) 1.707 (48,1) 1.832 (51,6)
Tranquilizantes
Con prevalencia (%) 98 (2,8) 46 (1,3) 52 (1,5)
0,076
Sin prevalencia (%) 3.452 (97,2) 1.669 (47,0) 1.783 (50,2)
Inhalantes
Con prevalencia (%) 15 (0,4) 9 (0,3) 6 (0,2)
0,824
Sin prevalencia (%) 3.535 (99,6) 1.706 (48,1) 1.829 (51,5)
Alucinógenos
Con prevalencia (%) 10 (0,3) 5 (0,15) 5 (0,15)
0,011
Sin prevalencia (%) 3.540 (99,7) 1.710 (48,2) 1.830 (51,5)
Opiáceos
Con prevalencia (%) 8 (0,2) 3 (0,1) 5 (0,1)
0,375
Sin prevalencia (%) 3.542 (99,8) 1.712 (48,2) 1.830 1,7)
La Tabla 3 presenta los descriptivos de las puntuaciones de gravedad
de uso de drogas para cada sustancia. La máxima puntuación de riesgo fue
para el alcohol y la mínima para los opiáceos.
Tabla 3
Descriptivos de las puntuaciones de gravedad de uso de sustancias
Mínimo Máxima Media DT
Tabaco <0,0001 36 0,97 3,78
Alcohol <0,0001 33 4,24 5,45
Cannabis <0,0001 33 0,27 2,15
Cocaína <0,0001 33 0,066 1,22
Anfetamina <0,0001 33 0,074 1,17
Inhalantes <0,0001 33 0,057 1,06
Tranquilizantes <0,0001 36 0,30 2,15
Alucinógenos <0,0001 33 0,045 1
Opiáceos <0,0001 33 0,032 0,87
En la relación entre la puntuación de riesgo de las nueve sustancias
que forman parte del ASSIST y su correlación con los puntajes del SCL-
90-R, y sus correspondientes subescalas para las mujeres de la muestra
mediante el coeficiente de Spearman, se encontró que no existe ninguna
correlación estadísticamente significativa (véase la Tabla 4).
Relación entre síntomas psiquiátricos y la severidad del uso de drogas en estudiantes
universitarios de la ciudad de Montería
168 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 4
Relación entre puntuación de riesgo de sustancias y síntomas psiquiátricos en
mujeres
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19
1-Riesgo
consumo de
tabaco
1,000
,244
**
,304
**
,177
**
,088
**
,051
*
,128
**
,102
**
,114
**
,019 ,040 ,039 ,036 ,036 ,011 ,027 ,034 ,025 ,032
2-Riesgo
consumo de
alcohol
1,000
,078
**
,069
**
,067
**
,040
,080
**
,061
**
,053
*
-,013 -,016 -,007 -,014 -,017 -,028 -,036 -,018 -,022 -,020
3-Riesgo
consumo de
cannabis
1,000
,262
**
,246
**
,118
**
,135
**
,355
**
,231
**
,022 ,017 ,011 -,013 -,003 -,031 -,008 ,012 -,002 ,000
4-Riesgo
consumo de
cocaína
1,000
,433
**
,353
**
,191
**
,613
**
,447
**
,007 ,008 ,012 ,010 ,020 ,004 ,001 ,006 ,007 ,012
5-Riesgo
consumo de
anfetaminas
1,000
,201
**
,215
**
,589
**
,257
**
,031 ,016 ,004 -,009 ,004 ,009 -,008 ,021 ,009 ,010
6-Riesgo
consumo de
inhalantes
1,000
,129
**
,288
**
,315
**
-,030 -,002 -,011 -,033 -,020 -,033 -,017 -,017 -,005 -,023
7-Riesgo
consumo de
tranquilizante
s
1,000
,206
**
,110
**
,005 ,020 ,006 ,014 ,022 ,011 -,022 ,016 ,005 ,012
8-Riesgo
consumo de
alucinógenos
1,000
,365
**
,013 ,003 -,003 -,007 -,009 ,005 ,013 ,018 ,010 ,000
9-Riesgo
consumo de
opiaceos
1,000 -,003
,011 ,015 ,009 ,006 -,023 ,004 ,000 ,018 ,002
10-
Somatizacion
es
1,000
,711
**
,659
**
,732
**
,766
**
,629
**
,575
**
,675
**
,689
**
,856
**
11-
Obsesiones
y
compulsione
s
1,000
,779
**
,818
**
,773
**
,618
**
,574
**
,738
**
,758
**
,899
**
12-
Sensitividad
interpersonal
1,000
,813
**
,760
**
,627
**
,613
**
,798
**
,810
**
,879
**
13-
Depresión
1,000
,776
**
,667
**
,591
**
,780
**
,797
**
,923
**
14-Ansiedad 1,000
,635
**
,674
**
,738
**
,780
**
,894
**
15-Hostilidad
1,000
,497
**
,669
**
,645
**
,746
**
16-Ansiedad
fóbica
1,000
,594
**
,637
**
,695
**
17-Ideación
paranoide
1,000
,796
**
,861
**
18-
Psicoticism o
1,000
,861
**
19-Indice
Global SCL-
90
1,000
Relación entre puntuación de riesgo de consumo de sustancias y síntomas psiquiátricos en mujeres
Manuel Guerrero–Martelo, Gonzalo Daniel Galván, Francisco Javier Vásquez–De La Hoz
169OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tabla 5
Relación entre puntuación de reisgo de consumo se sustacias y síntomas
psiquiátricos en hombres
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19
1-Riesgo
consumo de
tabaco
1,000
,259
**
,377
**
,220
**
,175
**
,155
**
,160
**
,099
**
,070
**
,000 ,023 ,006 -,002 -,006 -,027 -,034 ,000 ,020 ,003
2-Riesgo
consumo de
alcohol
1,000
,134
**
,106
**
,108
**
,091
**
,090
**
,061
*
,075
**
-,009 ,013 ,021 ,012 ,017 ,012 ,008 ,014 ,026 ,014
3-Riesgo
consumo de
cannabis
1,000
,392
**
,361
**
,265
**
,147
**
,206
**
,150
**
-,011 ,004 ,025 -,008 ,002 -,007 -,040 ,001 ,019 ,002
4-Riesgo
consumo de
cocaína
1,000
,614
**
,271
**
,110
**
,234
**
,386
**
,008 -,006 ,006 -,008 ,001 -,015 -,030 ,006 -,001 ,003
5-Riesgo
consumo de
anfetaminas
1,000
,250
**
,175
**
,216
**
,238
**
-,022 -,015 -,032 -,016 -,029 -,022
-,058
*
-,013 -,028 -,021
6-Riesgo
consumo de
inhalantes
1,000
,121
**
,257
**
,282
**
-,025 -,026 -,008 -,015 -,037 -,010 -,016 -,030 -,004 -,023
7-Riesgo
consumo de
tranquilizante
s
1,000
,165
**
,119
**
,032 ,011 ,008 -,011 ,004 ,023 ,016 ,017 ,015 ,015
8-Riesgo
consumo de
alucinógenos
1,000
,365
**
-,017 -,018 -,015 -,025 -,029 -,017 -,004 -,035 -,025 -,023
9-Riesgo
consumo de
opiaceos
1,000 ,007 ,003 ,000 -,006 -,006 -,009 -,018 -,025 -,024 -,002
10-
Somatizacion
es
1,000
,730
**
,682
**
,753
**
,777
**
,670
**
,586
**
,688
**
,699
**
,859
**
11-
Obsesiones y
compulsione
s
1,000
,783
**
,841
**
,790
**
,665
**
,551
**
,757
**
,754
**
,911
**
12-
Sensitividad
interpersonal
1,000
,829
**
,781
**
,668
**
,612
**
,804
**
,799
**
,885
**
13-Depresión 1,000
,810
**
,721
**
,620
**
,798
**
,816
**
,935
**
14-Ansiedad 1,000
,680
**
,663
**
,759
**
,799
**
,901
**
15-Hostilidad 1,000
,534
**
,696
**
,666
**
,789
**
16-Ansiedad
fóbica
1,000
,598
**
,638
**
,678
**
17-Ideación
paranoide
1,000
,799
**
,869
**
18-
Psicoticismo
1,000
,859
**
19-Indice
Global SCL-
90
1,000
Relación entre puntuación de riesgo de consumo de sustancias y síntomas psiquiátricos en hombres
La Tabla 5 señala las correlaciones de los hombres que formaban parte
de la muestra entre la puntuación de riesgo del ASSIST y las puntuaciones
obtenidas en el índice global y las 9 subescalas del SCL-90-R. Solo se
encontró una correlación negativa significativa (Rho = -0,58) entre la
subescala ansiedad fóbica y la puntuación de riesgo de las anfetaminas.
Un Rho de Spearman de entre 0,40 y 0,59 se considera una correlación
moderada.
Relación entre síntomas psiquiátricos y la severidad del uso de drogas en estudiantes
universitarios de la ciudad de Montería
170 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Discusión
La prevalencia de sustancias en los últimos tres meses de la muestra
señala que las sustancias más utilizadas son: alcohol, tabaco, tranquilizantes
y cannabis. Separado por género, los datos se mantienen, pero los hombres
muestran mayor inclinación al uso de cannabis y las mujeres a los
tranquilizantes.
Tanto en hombres como en mujeres teniendo en cuenta que no
todos los integrantes de la muestra consumen sustancias, y que tampoco
todas los que consumen sustancias tienen un síntoma psiquiátrico, se
confirma lo encontrado en otros estudios que señalan altas puntuaciones
en las subescalas del SCL-90-R e individuos con dependencia a sustancias
(López & Becoña, 2006; Rodríguez & Salgado, 2017). Sin embargo, en
este estudio solo se confirma una relación consistente entre el consumo de
riesgo de las anfetaminas y la ansiedad fóbica como subescala del SCL-90-R
en hombres.
Los resultados de las mujeres no señalan ninguna correlación
significativa entre síntomas psiquiátricos y puntuaciones de riesgo de
consumo de sustancias. También se encontró que no hay diferencias
significativas de consumo entre hombres y mujeres, por lo cual adquiere
sentido el hecho de que no hay correlación significativa con las subescalas
del SCL-90-R, exceptuando la de la ansiedad fóbica y consumo de
anfetaminas para los hombres.
A mayor uso de anfetaminas, menor ansiedad fóbica. Teniendo en
cuenta las condiciones culturales de la muestra, tiene sentido, en tanto
que la respuesta persistente de miedo para los hombres baja con el uso
de anfetaminas. Un estudio señala que las anfetaminas pueden aumentar
la sociabilidad porque decrementan la sensibilidad a las expresiones
emocionales sutiles (Wardle, Garner, Munafo, & de Wit, 2012), lo cual
le permitiría a los hombres jóvenes universitarios de Montería menos
sensibilidad para reconocer expresiones, y con esto disminuir el miedo
a los eventos sociales que pueden significar incertidumbre, dado que
las expresiones faciales de otros hombres pueden ser reconocidas como
peligrosas, por efecto de los valores que inculcan en la región, donde nunca
están tristes y siempre deben exhibir control, y mostrar su posición frente
a otros hombres.
Manuel Guerrero–Martelo, Gonzalo Daniel Galván, Francisco Javier Vásquez–De La Hoz
171OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Entre otros de los comportamientos tradicionales de la región exigidos
para los hombres esta la no expresión de sus emociones y el hecho de no
reconocer la expresión de los demás puede ampliar el deseo de hablar y su
sociabilidad. El estudio de Bedi, Hyman y de Wit (2010) demuestra que el
consumo de anfetamina reduce la identificación de posibles señales faciales
emocionales, lo cual incrementa el comportamiento de aproximación social
y quizás pueda ser útil a nivel de psicoterapia. Como señala otro estudio,
las anfetaminas pueden tener un valor terapéutico para el tratamiento de
los desórdenes de ansiedad al proveer un balance entre la activación de
emociones y el sentimiento de seguridad y control (Johansen & Krebs,
2009).
Según el boletín de salud de Colombia, la ansiedad Fóbica es uno de
los trastornos que más ha aumentado en los adolescentes en el periodo del
2009 al 2017. (Minsalud, 2018). Desde el modelo de la automedicación
(Khantzian, 1997; West, 2005; Bolton, Cox, Clara, & Sareen, 2006) puede
tener sentido que los hombres busquen manejar el miedo persistente con
las anfetaminas, en tanto que estas producen sensación de placer (Bedi et
al., 2010).
Conclusiones
La evidencia parece señalar que, teniendo hombres y mujeres con
las mismas características sociodemográficas, no difieren en el tipo de
sustancias que consumen, sino en el uso que les pueden otorgar, en este caso
los hombres perciben un decremento en un síntoma mental por efecto del
consumo de una sustancia ilegal, como posible forma de automedicación.
Así mismo, se contradice la evidencia que señala una relación
existente entre síntomas psiquiátricos y consumo de sustancias, así como
sus implicaciones en el diagnóstico y tratamiento de pacientes, pues se
encontró que las anfetaminas, cuyo uso terapéutico ha sido propuesto por
expertos, puedo estar siendo usada por los hombres para controlar un
miedo persistente relacionado con las condiciones culturales de la región.
Es necesaria hacer más investigaciones para corroborar lo encontrado
en el estudio y seguir investigando en esta línea pues algunas teorías
Relación entre síntomas psiquiátricos y la severidad del uso de drogas en estudiantes
universitarios de la ciudad de Montería
172 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
sugieren que se debe abandonar la clásica hipótesis de la automedicación,
idea expuesta en el desarrollo de este trabajo investigativo.
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175
ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO
EN VÍCTIMAS DESPLAZADAS DEL
CORREGIMIENTO DE EL SALADO,
BOLÍVAR
Darlyn Danessa Anaya Mercado
1
Fundación Semillas de Vida para Colombia
Viviana Patricia Romero Pérez
2
Fundación para el Desarrollo Social Comunitario la Luz
Resumen
El objetivo de la presente investigación es describir las estrategias
de afrontamiento desarrolladas por dos víctimas del desplazamiento
forzado del corregimiento El Salado, ubicado en el municipio El
Carmen de Bolívar, departamento de Bolívar, Colombia. Para lograr el
objetivo se recurrió a la técnica de la entrevista, aplicada a las víctimas,
fueron entrevistados sus familiares y a dos personas expertas para
corroborar la información y realizar una triangulación de los datos
obtenidos. Para el análisis de las entrevistas se utilizó el software
ATLAS TI 7.5.12, ya que es un programa de carácter cualitativo que
facilita la organización y seguidamente el análisis de la información.
Los resultados más relevantes develan que las dos víctimas del
desplazamiento forzado han desarrollado estrategias de afrontamiento
cognitivas, entre las cuales están la preocupación, planificación y
reevaluación positiva; además, hacen uso de las estrategias de tipo
afectivo como el apoyo social, y emplean estrategias conductuales
como la falta de afrontamiento para resistir esta experiencia traumática.
Finalmente, cabe destacar que en la investigación se evidenció una
nueva estrategia la cual no se encontraba dentro de las categorías
establecidas, y se denominó estrategia de afrontamiento basada en la
fe, dado que, las personas entrevistadas manifestaron que afrontaron
la situación creyendo en Dios.
1 Psicóloga. Fundación semillas de vida para Colombia. Correo: dadamer16@gmail.com.
2 Psicóloga. Fundación para el desarrollo social comunitario la luz. Correo: romero.vivia-
na2803@gmail.com.
DOI: 10.21892/978-958-5547-34-6.8
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
176 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Palabras clave: estrategias, desplazamiento, violencia, afrontamiento,
victimas.
Abstract
The objective of this research is to describe the coping strategies
developed by two victims of forced displacement, of the corregimiento
El Salado, Bolívar. To achieve the objectives an interview was conducted
with each participant, also interviews with their relatives, followed
by an interview with two experts to corroborate the information
and make triangulation of the data obtained. For the analysis of the
interviews was used the software ATLAS TI 7.5.12, because it is a
qualitative program that facilitates the organization and then the
analysis of the information. The results show that the two victims
of forced displacement have developed cognitive coping strategies,
among which are concern, planning and positive reassessment; In
addition, they make use of coping strategies of an affective type such
as social support and use behavioral coping strategies such as lack
of coping to face this traumatic experience. Finally, it should be
noted that the research found a new strategy which was not within
the established categories, this takes as a coping strategy based on
faith, given that the people interviewed said they faced the situation
believing in God.
Keywords: strategies, displacement, violence, coping, victims.
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
177OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Introducción
El Corregimiento El Salado fue fundado en el año 1812, pertenece
al municipio del Carmen Bolívar, ubicado en los Montes de María. Para la
década de los noventa su principal actividad económica era la producción
de tabaco y el cultivo de maíz, ajonjolí, ahuyama y ñame, así como también
la ganadería. Esto debido a que se encontraba dotado de zonas acuíferas
que facilitaban la siembra de dichos productos. Con la incursión de la
producción de tabacos, grandes empresas tabacaleras se fijaron en esta tierra
y se instalaron. A partir de la instalación de estas grandes empresas aumentó
la economía del corregimiento y la calidad de vida de sus habitantes; hubo
más empleos -llegó a tener 33 tiendas-, almacenes, depósitos y droguerías
(Sánchez, 2009).
En el año 2000, el corregimiento El Salado inicia una transición que
marcaría su historia, pus ocurrieron las primeras masacres por parte de los
grupos paramilitares comandados en ese entonces por Rodrigo Tovar Pupo
—alias “Jorge 40” —, Salvatore Mancuso y John Henao —alias “H2”—,
quienes eran delegados de Carlos Castaño. Para los días del 16 al 21 de
febrero del 2000 se llevaron a cabo 60 asesinatos y dos violaciones por parte
de este grupo al margen de la ley, dejando como resultado 52 hombres y
8 mujeres fallecidos, entre los cuales podemos destacar 3 menores de 18
años, 12 que oscilaban entre los 18 y 25 años, 10 entre los 26-35, 23
entre los 36-55 y 10 adultos mayores que arrojaría un total de 60 víctimas
mortales; esto desencadenó un desplazamiento forzado de 4000 personas
aproximadamente, llevándolos a municipios como el Carmen de Bolívar
y ciudades aledañas como Sincelejo, Cartagena y Barranquilla (Sánchez,
2009).
Haciendo referencia a dicho tema, Rodríguez (2006, p. 260) indica:
“Colombia es el tercer país con mayor índice de desplazamiento en el
mundo después de Angola y Sudán”. Esto ha llevado a tomar la iniciativa
de conocer y ser conscientes de la situación que vive el país,en la que todos
estamos implicados directa o indirectamente. Por lo que Cervellin y Uribe
(citados por Rodríguez, 2006, p. 260) plantean que este hecho comienza
a tener un auge de manera oficial en el año 1995, cuando se publica el
primer estudio de esta problemática, periodo en que los investigadores
enfatizan en este acontecimiento, buscando explicar, comprender y realizar
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
178 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
propuestas de intervención con la finalidad de atender las consecuencias a
nivel psíquico y social creadas por la violencia.
Así mismo, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)
y la Pontificia Universidad Javeriana, han manifestado que los factores
causantes de este fenómeno son complejos, entre ellos: la fuerza que han
tomado los grupos al margen de la ley, la toma de territorios para obtener una
mayor expansión. Esto a través de actividades ilegales como la extorsión, el
secuestro y el expendio de drogas. Lo cual trae condiciones de inseguridad,
vulnerabilidad en civiles y atentados contra sus vidas, pues provocan temor
y los obligan a desplazarse y a empezar de nuevo en otros sitios lejos de
sus viviendas y bienes materiales. Por lo tanto, esto se convierte en una
situación de peligro para la sociedad y a su vez en acontecimientos de
tristeza y dolor para los afectados directamente (Rodríguez, 2006).
Estas situaciones están relacionadas con distintas formas de violencia,
con el fin de imponer un control social por parte de los grupos armados,
tales como: las torturas, amenazas directas a la población civil, masacres
a grupos, es decir, a la vista de todos los habitantes. Por lo que también
se originan cambios significativos en las relaciones familiares y sociales
(Organización Internacional para las Migraciones -OIM y Pontificia
Universidad Javeriana, citado por Rodríguez, 2006).
A raíz de esto, los supervivientes que se desplazan inician un
nuevo proceso de adaptación lejos de sus costumbres y estilos de vida,
conllevándolos a buscar nuevas estrategias de afrontamiento y de superación
ante dicha situación.
El afrontamiento consiste en un proceso que integra diversas
estrategias: psicológicas y comportamentales que permite enfrentarse
a eventos estresores de la mejor forma posible, para tratar de reducir o
controlar las amenazas internas o externas que son negativas para las
personas (Lazarus y Folkman, 1986, pág. 164 citado por Vázquez, Crespo
y Ring, 2000). Ante esto, se tiene en cuenta que el uso de estas estrategias
puede estar determinado por el tipo del factor estresante y las condiciones
en que se origina (Forsythe y Compas 1987); es decir, pueden ser estrategias
centradas en la resolución del problema o estrategias centradas en las
emociones (Vázquez, Crespo y Ring, 2000).
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
179OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Tomando como referencia la validez y confiabilidad de esta tipología
propuesta en primera instancia por estos autores, estudios más recientes
han presentado la existencia de otros estilos de afrontamiento. Una de esas
investigaciones hace énfasis en la escala de modos de Afrontamiento —
Ways of Coping, WOC—, (Folkman y Lazarus, 1988), un instrumento
diseñado para evaluar de forma holística diversos pensamientos y conductas
que se emplean para controlar un suceso amenazante. Se basa en ocho
estrategias distintas que son: confrontación, planificación, distanciamiento,
autocontrol, aceptación de responsabilidad, evitación, reevaluación positiva,
estas 7 se basan en la regulación emocional del individuo, mientras que la
búsqueda de apoyo social, se centra en las dos áreas.
Acerca de esta temática, para el año 2004 se publica un artículo en
el cual se analizaron los cambios y resiliencia de las familias desplazadas
por la violencia en Bogotá. Basándose principalmente en identificar la
capacidad que tuvieron estas personas para afrontar distintas situaciones
desfavorables, que trajeron consigo mucho dolor y tristeza para sus vidas
—como resultado de las atrocidades realizadas por los responsables
del conflicto armado—. Según este estudio las transformaciones en la
estructura familiar se evidencian con mayor exactitud entre los momentos
del desplazamiento y durante los primeros meses de su establecimiento en
un lugar específico, para este caso en Bogotá, distrito capital. Pero lo más
significativo que descubrieron, lo cual es de relevancia para la presente
investigación fueron las estrategias de afrontamiento que desarrollaron las
víctimas para perseverar en todo momento y lugar; buscando propósitos
para favorecer la unión y fraternidad de la familia. Tales herramientas son el
buen humor para su comunicación, es decir, “a través de la risa las mujeres
logran un determinado control de la difícil situación”, resolver problemas
conjuntamente, generosidad con el otro y construcción de nuevas redes de
apoyo (Cyrulnik, así como es citado por Gonzales, 2004, p. 128).
En el año 2016 se publica una investigación realizada con adultos
expuestos al desplazamiento forzado por el conflicto armado en Colombia.
Centrada en determinar las afectaciones psicológicas, estrategias de
afrontamiento y niveles de resiliencia desarrollados ante este suceso.
Se encontró que el alcoholismo, las alteraciones en el estado de ánimo,
la sensación o percepción de que alguien le hace daño y síntomas del
estrés postraumáticos, son afectaciones psicológicas ocasionadas al estar
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
180 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
expuestos al conflicto armado, utilizando las estrategias de afrontamiento
como la religión y esperar que las cosas se resuelvan solas y estableciendo
un nivel de resiliencia moderado. (Hewitt, et al., 2016).
Las ideas precedentes sirven de marco a esta investigación cuyo
objetivo es describir las estrategias de afrontamiento que han desarrollado
dos víctimas del desplazamiento forzado del corregimiento El Salado,
Bolívar. Para lo cual se han considerado las argumentaciones teóricas de
autores como: Folkman y Lazarus (1988); Moos y Moos (1988); Carver,
Scheier y Weintraub, (1989); Páez (1993); Galán y Perona (2001), Martin
(2004), quienes plantean que existen tres tipos generales de estrategias de
afrontamiento, el cognitivo, el afectivo y el conductual. A continuación, se
presenta un inventario de estrategias que aluden a los procesos utilizados
en cada contexto:
Afrontamiento cognitivo:
Aceptación: implica reconocer, respetar y valorar a la situación y
a sí mismo.
Anticipación: Se refiere a la anticipación que se hace frente a
los problemas con el fin de considerar las posibles reacciones
emocionales y respuestas o soluciones a estos.
Autoanálisis: consiste en el proceso de reflexionar sobre las
propias ideas, sentimientos y conductas, reconociendo la
autorresponsabilidad en el origen, sostenimiento del problema a
fin de actuar acorde a esta reflexión.
Humor: afrontar la situación angustiante a través del humor con
aspectos irónicos y cómicos.
Planificación: estudiar la problemática, y analizar las distintas
opciones con el fin de desarrollar técnicas para darle una solución.
Poder mental: se basa en técnicas metafísicas, centrados en el
poder del pensamiento, afirmaciones y peticiones.
Preocupación: hace referencia a una preocupación improductiva
por el futuro, la cual se relaciona con afectividades negativas
como la angustia, la infelicidad y el pesimismo.
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
181OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Reestructuración mental: indica proyectarse a una transformación,
de manera positiva, de la personalidad.
Reevaluación positiva: hacer un cambio ante el significado de la
situación problema, resaltando aspectos positivos que este tenga,
expresando optimismo y una parte positiva de la situación.
Afrontamiento afectivo: en esta categoría se pueden mencionar
algunas estrategias como las que seguidamente son descritas.
Agresión pasiva: son aquellas manifestaciones agresivas hacia
las demás personas ya sea de manera directa y no asertiva. Esto,
como respuesta a exigencias de desempeño independiente, o la
ausencia de agrado de deseos de independencia.
Hostilidad o resentimiento latente hacia los demás: esta agresión
pasiva se da como mecanismo de defensa, dado que la agresividad
se ha desligado de su motivo, pudiendo o no existir una conciencia
del sentimiento.
Aislamiento social: indica una retirada de interacción social con
familiares, compañeros o amigos, bien sea por querer afrontar la
problemática solo, o un escape del resto de personas por reservar,
o las dos cosas.
Apoyo social: implica asistir a otras personas cercanas como
amigos o familiares, organizaciones, grupos, líderes espirituales
o profesionales, con el fin de buscar ayuda material como dinero,
compartir la experiencia con los demás, información o apoyo
emocional y espiritual.
Autocontrol: realizar un esfuerzo por dominar y disimular los
sentimientos y respuestas afectivas propias.
Catarsis: se trata de soltar las emociones, expresar lo que se siente
y esos estados emocionales intensos para afrontar eficazmente las
situaciones difíciles.
Escape/evitación: alejarse de la problemática, no pensar en eso y
pensar en otras cosas, con el propósito de impedir una afectación
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
182 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
emocional, utilizando pensamientos irreales, improductivos o
desiderativos y realizando actividades que lo distraigan.
Supresión: se basa en eludir intencionalmente, ideas, recuerdos,
sentimientos o experiencias molestosos.
Afrontamiento conductual: Seguidamente se mencionan las
siguientes estrategias:
Afrontamiento directo: enfrentar directamente la situación por
medio de actitudes directas, agresivas o altamente arriesgadas.
Autoafirmación: implica expresar los pensamientos o sentimientos
directamente, sin agresividad ni manipulación, es decir, de
manera asertiva.
Falta de afrontamiento: incapacidad del sujeto para afrontar los
problemas, debido a la falta de dominio sobre sí mismo o al
considerarlo irresoluble, desarrollando síntomas psicosomáticos
y actitudes depresivas.
Postergación: la persona espera que se dé la ocasión indicada para
actuar, posponiendo todas las actividades hasta tener una mayor
y mejor información del suceso.
Ahora bien, cabe destacar que esta investigación es de gran valor para
indagar las estrategias de afrontamiento que fueron utilizadas por personas
víctimas del conflicto armado, por lo que en este caso serán dos personas
nativas del corregimiento El Salado, Bolívar, quienes suministren la
información y sean el centro de atención del estudio. Pues, aunque se haya
investigado sobre lo sucedido en este lugar, es decir, las masacres, quiénes
la cometieron y cómo lo hicieron, aún existen vacíos de información que
permitirían comprender desde una perspectiva abordada individualmente
lo que aconteció con esas víctimas después de su desplazamiento a otras
ciudades. Por lo tanto, al realizar este estudio se logrará ampliar teóricamente
esta historia vivida en Colombia por más de 50 años.
Siguiendo esta línea de pensamiento, es importante indagar estos
temas, pues, debemos interesarnos en lo que ha sucedido en nuestro
país, y en este caso, específicamente en nuestra región, la cual ha sido
una de las más azotadas por el conflicto armado. De igual forma, los
conocimientos obtenidos serán de gran ayuda a los profesionales que
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
183OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
brindan acompañamientos psicosociales en los centros de apoyo a víctimas,
pues esto facilitaría los procesos de atención.
Por otro lado, es importante señalar que existe un estudio de víctimas
de desplazamiento realizado en la Corporación Universitaria del Caribe
CECAR realizado por Álvarez, Velilla & Amell (2018), en el cual se tienen en
cuenta las estrategias de afrontamiento a partir del desplazamiento forzado
que vivieron ciertas personas por el conflicto armado, en esta investigación
se consideró relevante conocer este aspecto y lo que ha acontecido en
los ámbitos familiar, social y económico, luego de lo vivido por dichas
víctimas. Conocer esta problemática es significativo, puesto que, CECAR
tiene entre su misión la “responsabilidad social” como uno de sus objetivos
banderas, y realizar investigaciones de esta naturaleza, ayuda a desarrollar
la proyección social que es tan importante, no solo para la institución,
sino también, para el Programa de Psicología, acreditado el año 2018. Se
espera, que esta investigación cree una nueva perspectiva con respecto a
las personas que utilizan las estrategias de afrontamiento, lpara superar
este tipo de situaciones que ha hecho que ellos transformen su estilo de
vida cotidiano, puesto que dejan sus costumbres, su tierra y sus bienes
materiales para comenzar una vida, quizás diferente a la que llevaban.
Metodología
Tipo de investigación
La presente investigación es descriptiva, insertada en un enfoque de
tipo cualitativo: se describe un fenómeno considerando la perspectiva del
participante; la información aportada por él según su vivencia es clave,
pues permite comprender la situación objeto de indagación mediante el
análisis y significado de su discurso.
Diseño de Investigación
El diseño de la investigación se encuentra centrado en el estudio de
caso, el cual según Monje (2011) es el estudio propio de un caso o de pocos
casos con relación a una situación en común, que busca conocer de manera
holística problemas generales
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
184 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Este tipo de estudio es adecuado para aplicarse a circunstancias en la
que se quieren investigar elementos tales como: las características esenciales
de los individuos y la situación que están viviendo personas pertenecientes
a algún tipo de población o entidades. Ejemplo: estudio de la conducta
social de dos jóvenes adictos al alcohol.
Monje (2011), plantea que las etapas que se llevan a cabo para la
realización de un estudio de caso son:
1. Formular los objetivos del estudio, especificando cuál es el caso y
qué características, elementos y procesos se van a observar.
2. Explicar cómo se escogió el caso a estudiar y qué técnicas de
observación se van a llevar a cabo en el desarrollo de este.
3. Recolectar la información.
4. Organizar la información estableciendo una forma coherente que
componga el caso que se estudia.
5. Realizar los resultados y la discusión pertinente tomando como
base los objetivos estipulados.
Procedimiento del estudio
A continuación se expone el procedimiento implementado en la
investigación:
1-Se planteó la razón y los objetivos para realizar la indagación; se
establecieron las técnicas y procesos para obtener la información.
2- Se realizó una revisión documental para explorar la información
acerca de la temática y la población, para luego, analizarla y seleccionar las
fuentes confiables que servirían de soporte para la investigación.
3- Se diseñó una entrevista semiestructurada, la cual se sometió a una
prueba piloto aplicándola a una persona que también había sido desplazada,
pero que no sería parte de la muestra a investigar. Esta prueba preliminar
permitió afinar el instrumento adecuando el lenguaje, la temática y la
estructura, para someterlo a un proceso de validación, mediante el juicio
de expertos en la temática, obtenida la valoración de los jueces, se elaboró
el instrumento definitivo.
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
185OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
4- Se procedió a seleccionar entre la población de la localidad a las
personas que estuvieran dispuestas a participar y aportar información
conveniente para el proyecto, una vez dado este paso se estableció un
contacto cercano para explicarles en qué consistía el estudio y acordar
fechas de la entrevista.
5- Mediante un documento que exponía los objetivos del estudio, se
obtuvo el consentimiento informado de los participantes y fue solicitado su
permiso para publicar bajo anonimato la información que suministraran.
6- Se realizó la entrevista a la muestra seleccionada (dos personas),
con el fin de recolectar la información requerida para el estudio. Se recurrió
al muestreo teórico definido por Glaser & Strauss (1967), en el cual se
eligen los primeros sujetos o unidades de análisis y se analizan los datos por
ellos aportados, seguidamente se desarrollan conceptos así como categorías
que se usan para elegir a otros grupos de sujetos o unidades de análisis, y
así sucesivamente hasta que se saturen las categorías, de modo que emerja
la teoría.
7-A partir de la información obtenida se diseñó otra entrevista que
fue aplicada a un familiar de cada participante, es decir, a dos personas
más, y de este modo confirmar la información anteriormente recolectada.
8- Se procedió a configurar una nueva entrevista la cual fue aplicada a
dos personas expertas en el tema de estrategias de afrontamiento, conflicto
armado colombiano y la violencia vivida por los habitantes El Salado con el
fin de corroborar la información de los casos estudiados.
9- Recolectada toda la información se realizó análisis exhaustivo del
discurso, ello permitió el desarrollo de conceptos y categorías.
10- Se procedió a la discusión de los datos, a su triangulación y
elaboración de las conclusiones.
Participantes
Participaron en el estudio dos personas desplazadas del corregimiento
El Salado, víctimas de la masacre del 2000. Según el informe elaborado por
el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar - ICBF Centro Zonal Carmen
de Bolívar en 20023 el porcentaje de la población desplazada se distribuyó
3 Diagnóstico Comunitario Comunidad de EL Salado (Bolívar) año 2002”, informe ela-
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
186 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
de la siguiente manera: de todas las familias, 55.2% se estableció en Carmen
de Bolívar; 19.7% se trasladó a Barranquilla, 15.7% se ubicó en la ciudad de
Sincelejo y 9.21% se ubicó en Cartagena (Resolución defensorial regional
nº. 008, 2002). Sin embargo, actualmente no existe un reporte con cifras
exactas de las víctimas del conflicto armado El Salado que estén residentes
en otras ciudades.
Debido a esto, se realizó un muestreo por conveniencia, es decir, de
manera intencional fueron seleccionadas dos víctimas del desplazamiento
forzado del corregimiento El Salado, Bolívar, en el año 2000, residentes de
la ciudad de Sincelejo, fueron las personas más cercanas y asequibles para
la realizar la investigación. La muestra quedó conformada por dos hombres
mayores de edad (40 y 55 años respectivamente). Asimismo, se escogió un
familiar de cada uno de los sujetos de estudio, es decir, dos personas más,
las cuales tenían conocimiento de la experiencia por la que había pasado el
participante seleccionado en el caso de estudio.
Finalmente, se eligieron dos personas expertas en la temática a
tratar, estas han trabajado con víctimas del desplazamiento forzado desde
su profesión —un trabajador social y un psicólogo—. Conocieron las
experiencias y las formas cómo estas personas han afrontado la situación
del desplazamiento, con el fin de tener una mayor información acerca de
lo que sucede en la vida de los sujetos de estudio y así mismo, lograr una
mayor fundamentación en esta investigación.
Contextualización
Esta investigación se llevó a cabo desde el año 2017 hasta el año
2018, comenzando con su planteamiento en las aulas de la sede principal
de la Corporación Universitaria del Caribe – CECAR con nuestros docentes
de cátedras investigativas. Se continúa la ejecución de la investigación
en el barrio Pioneros de la ciudad de Sincelejo, lugar donde viven los
participantes, dado a que las entrevistas se realizaron en sus viviendas.
De esto, logramos observar que ellos vivían con su núcleo familiar y se
desarrolló la entrevista de una manera adecuada y fluida. Por otra parte,
las entrevistas con las personas expertas fueron en el centro de familia de
borado por el ICBF Centro Zonal Carmen de Bolívar en Julio de 2002.
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
187OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
CECAR, se hizo el análisis de la información elaborado en la sede principal
de CECAR.
Instrumento
Para la recolección de la información de la investigación se hizo una
revisión bibliográfica de las categorías a trabajar en el estudio, a fin de
obtener información suficiente de lo que se quiere estudiar.
Asimismo, se utilizó una entrevista semiestructurada, la cual consiste
en tener una guía de preguntas claves con relación a la temática que se
quiere investigar, no hay una secuencia en el cuestionario, ya que todo
depende de las respuestas recibidas por el entrevistado. Este tipo de técnica
se debe realizar en un ambiente cordial y empático (Martínez 2011). Este
tipo de entrevista se aplicó a los dos sujetos seleccionados, y de este modo,
se consiguió información desde lo vivenciado por ellos, de igual manera,
como ya se mencionó, también se aplicó a un familiar de estos, con el fin
de corroborar la información suministrada, adicionalmente a dos personas
expertas en la temática del desplazamiento forzado en el El Salado, Bolívar.
Análisis de información
Para el análisis de los datos obtenidos se utilizó la técnica de
triangulación de datos dado que se utilizan diferentes fuentes de datos en
la investigación. La triangulación es una forma de comprobar y contrastar
la información que se consigue en los distintos momentos en que se han
utilizado los métodos (Patton, 2002), los cuales son: la revisión bibliográfica,
las entrevistas semiestructuradas a los dos partícipes del estudio de caso, a
un familiar de cada uno de ellos a dos personas expertas en el tema, sumando
en total seis entrevistados. En cada una de las entrevistas realizadas se hizo
un análisis de los datos, para así obtener temáticas generales tratadas en el
discurso de los entrevistados. Posteriormente, se hace uso del software de
análisis cualitativo ATLAS ti 7.5.12, dado que este nos permite organizar la
información importante, establecer categorías, códigos y redes que faciliten
el análisis de los datos (Ávila, 2014).
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
188 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Resultados
A continuación, se presentan las tablas en las que se presentan
los hallazgos, el contenido de las mismas se completa breve descripción
basada en la teoría expuesta, avanzando así hacia el logro de los objetivos
planteados en esta investigación.
Tabla 1
Categorías de análisis de acuerdo a los referentes teóricos y los datos obtenidos.
Objetivos Categoría subcategorías Propiedades
Objetivo General
Describir las
estrategias de
afrontamiento
que han desa-
rrollado dos
víctimas del
desplazamien-
to forzado del
corregimiento
de El Salado,
Bolívar y analizar
el impacto del
desplazamiento
en los ámbitos
familiar, social y
económico
Estrategia de
afrontamiento
cognitiva.
Planificación
Estudiar la problemática, y
analizar las distintas opcio-
nes con el fin de desarrollar
técnicas para darle una so-
lución (Folkman y Lazarus,
1988).
Preocupación
Hace referencia a una preo-
cupación improductiva por
el futuro, la cual, se relaciona
con afectividades negativas
como la angustia, la infeli-
cidad y el pesimismo (Folk-
man y Lazarus, 1988).
Reevaluación
positiva
Hacer un cambio ante el sig-
nificado de la situación pro-
blema, resaltando aspectos
positivos que este tenga, ex-
presando optimismo y una
parte positiva de la situación
(Folkman y Lazarus, 1988).
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
189OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Objetivos Categoría subcategorías Propiedades
Objetivo General
Describir las
estrategias de
afrontamiento
que han desa-
rrollado dos
víctimas del
desplazamien-
to forzado del
corregimiento
de El Salado,
Bolívar y analizar
el impacto del
desplazamiento
en los ámbitos
familiar, social y
económico
Estrategia de
Afrontamiento
afectivo.
Apoyo social
Implica asistir a otras perso-
nas cercanas como amigos o
familiares, organizaciones,
grupos, líderes espirituales
o profesionales, con el fin de
buscar ayuda material como
dinero, compartir la expe-
riencia con los demás, infor-
mación o apoyo emocional y
espiritual (Folkman y Laza-
rus, 1988).
Estrategia de
afrontamiento
conductual
Falta de afronta-
miento
es la falta de capacidad por
parte del sujeto para afrontar
los problemas, dado a la falta
de dominio sobre sí mismo,
o al considerarlo irresoluble,
desarrollando síntomas psi-
cosomáticos y actitudes de-
presivas (Folkman y Lazarus,
1988).
Fuente: Elaboración propia
Categoría 1. Estrategia de afrontamiento cognitivo
Después de haber analizado las entrevistas de los participantes,
familiares y personas expertas encontramos que dentro de las estrategias
de afrontamiento de tipo cognitivas mayormente utilizadas por las dos
personas víctimas del desplazamiento está la preocupación, pues al
vivenciar esta situación tienen pensamientos de angustia, infelicidad y
pesimismo, como lo demuestra el participante N° 2: “Pensé ya que las cosas
ya no se podía, no era igual, ya el Salado no sería igual, y sería un pueblo
fantasma”. Asimismo, su familiar lo corrobora argumentado: “Yo lo noté a
él muy preocupado, estresado”.
De igual forma, al entrevistar a las personas expertas, también
aseguran que una de las estrategias más utilizadas es la preocupación, como
lo refiere la persona experta N° 1: “Constante pesimismo, desesperanza,
frustración, impotencia, sentimientos de angustia, de ansiedad y de
desesperación constante en cada una de las situaciones que se les presente
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
190 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
de los hechos vividos”, Y así, la experta N° 2: “La gente nos narraba la
historia con un nivel de desgarro, con un nivel de dolor y eso siempre lo he
dicho, muchas víctimas narran con un inmenso dolor, es decir, tu evidencia
que no existe ningún tipo de transformación, otras víctimas narran con una
desesperanza, otros narraban con odio y vergüenza”.
Cabe destacar que estas personas, aunque demostraron pensamientos
de preocupación, también lograron hacer un cambio en la percepción que
tenían sobre la problemática; este cambio fue positivo, pues demostraron un
optimismo por salir adelante. Lo que indica que, de igual forma, las victimas
utilizan la estrategia de afrontamiento cognitiva, reevaluación positiva.
Como lo resalta en su discurso el participante N° 1: “Salimos adelante con
nuestros propios medios, pero con esa capacidad que teníamos de resolver
nuestros propios problemas en ese momento”. Convirtiéndose el estudio en
una herramienta para poder salir adelante y obtener un mejor estilo de vida.
Tal y como lo menciona la persona experta N°2: “Porque pudieron crecer,
pudieron estudiar, tener un nivel de vida un poco mejor”. Con respecto a
un familiar del participante, este recalca: “Él tuvo pensamientos de estudiar
y fue, y hizo sus cursos ahí en el Sena”.
Categoría 2. Estrategia de afrontamiento afectivo
Con respecto a las estrategias de afrontamiento de tipo afectivo las dos
personas víctimas del desplazamiento hacen uso del apoyo social, es decir,
luego de vivir esta experiencia y ubicarse en otros lugares buscan ayuda de
sus familiares o amigos cercanos, como también de organizaciones sociales
que cuenten con apoyo profesional y espiritual, con el fin de obtener
auxilios económicos y emocionales. Esto se denota en lo argumentado por
el participante N°2: “Para recuperarme tuve que buscar ayuda psicológica,
profesional”. De igual forma, su familiar lo confirma diciendo: “Buscó
ayuda psicológica.” Y en la entrevista realizada a la persona experta N° 2
se evidenció: “Aproximadamente menos de la mitad contaron con el apoyo
de una red de apoyo que podría ser grupo familiar, vecinos, organizaciones
fundaciones y en algunos casos el Estado.
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
191OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Categoría 3. Estrategia de afrontamiento conductual
Luego de analizar las entrevistas se obtuvo que dentro de las
estrategias de afrontamiento de tipo conductual, las dos personas víctimas
solo utilizaron la falta de afrontamiento, es decir, no presentaron una
capacidad para afrontar la situación, y por ende, desarrollaron síntomas
psicosomáticos y depresivos, tal como lo refiere el participante N°2: “A mí
me cayó una autoestima, caí en ataque de pánico y tuve que ser sometido
varios años con varias sesiones de psicología para poder superar mi trauma
y todavía estoy medicado con la psiquiatría”. Asimismo, su familiar lo
reafirma argumentando: “Tuvo muchos problemas psicológicos porque
todo el mundo no tiene la preparación para resistir ciertos impactos y eso
lo afecto mucho”.
Discusión
Teniendo en cuenta que el objetivo principal de esta investigación es
describir las estrategias de afrontamiento que han desarrollado dos víctimas
del desplazamiento forzado del corregimiento El Salado, Bolívar. A partir de
entrevistas realizadas, se encontró que estas personas hacen uso de distintas
estrategias de afrontamiento de tipo cognitiva, afectiva y conductual, las
cuales son planteadas por Folkman y Lazarus (1988).
Cabe resaltar que de las estrategias mencionadas por estos autores
se encuentran algunas de aspecto positivo y otras de aspecto negativo; en
las personas entrevistadas se destaca un contraste, dado que uno de ellos
demostró desarrollar estrategias positivas, de afrontamiento cognitivo como
la reevaluación positiva, la cual Folkman y Lazarus (1988), definen como
aquello que implica hacer un cambio ante el significado de la situación
problema, resaltando aspectos positivos que este tenga, expresando
optimismo y una parte positiva de la situación.
Una investigación realizada con mujeres desplazadas del Urabá
también encontró que una de las estrategias más utilizadas fue la reevaluación
positiva, puesto que entre ellas hicieron grupos de apoyo para ayudarse
a sí mismas, es decir, buscaron superar la situación, sacar lo positivo y
actuar con optimismo (Ayala, Rentería, Sánchez, 2015). Así mismo, se
investigó sobre las estrategias utilizadas por victimas del desplazamiento en
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
192 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Colombia y se obtuvo que la estrategia de afrontamiento de reevaluación
positiva disminuye la presencia de síntomas psicosomáticos puesto que
estas personas buscan aprender y darle un nuevo significado a la situación
(Hewitt et al., 2016).
En cuanto al otro participante se encontró que este refiere, sobre todo,
los aspectos negativos, es decir, desarrolla estrategias de afrontamiento de
tipo cognitivo como la preocupación, que según Folkman y Lazarus (1988)
hace referencia a una preocupación improductiva por el futuro, la cual, se
relaciona con afectividades negativas como la angustia, la infelicidad y el
pesimismo.
Esta persona manifestaba una estrategia de afrontamiento de tipo
conductual como la falta de afrontamiento, definida por Folkman y Lazarus
(1988) como la falta de capacidad por parte del sujeto para afrontar los
problemas, debido a la falta de dominio sobre sí mismo, o al considerarlo
irresoluble, desarrollando síntomas psicosomáticos y actitudes depresivas.
Ante esto último, un estudio realizado en Colombia con personas víctimas
del desplazamiento encontró que las personas que hacen uso de habilidades
de afrontamiento como la falta de afrontamiento tienden a manifestar un
aumento en la presencia de ansiedad – depresión (Hewitt et al., 2016).
Finalmente, en cuanto a las estrategias de afrontamiento de tipo
afectivo, las victimas desarrollaron la de apoyo social. Según lo definen
Folkman y Lazarus (1988), estos sujetos acudieron a otras personas cercanas
como amigos o familiares, organizaciones, grupos, líderes espirituales o
profesionales, con el fin de solicitar ayuda material como dinero, compartir
la experiencia con los demás, algo de información o apoyo emocional y
espiritual. Así mismo, una investigación realizada con familias desplazadas
en Bogotá, señalan que gran parte de estas familias cuentan con familiares
o conocidos que los acoge y viven un tiempo con ellos, logrando construir
relaciones eficaces y nuevas redes afectivas (Gonzales, 2004).
En contraste a esto, el estudio realizado con estudiantes victimas del
desplazamiento, adscritos al Programa de Psicología de la Corporación
Universitaria del Caribe – CECAR, se encontró que estas personas no
hicieron un uso del apoyo social; buscaron solucionar sus problemas de
manera individual (Álvarez, Velilla & Amell, 2018).
Darlyn Danessa Anaya Mercado, Viviana Patricia Romero Pérez
193OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Finalmente, cabe destacar que dentro de esta investigación se obtuvo
una nueva estrategia de afrontamiento que ha sido utilizada por una de
las victimas la cual es la basada en la Fe, pues añade que creer en Dios es
una de las formas para salir adelante y mejorar la situación. En referencia
a esto, un estudio realizado con adultos expuestos al conflicto armado
en Colombia, indicó que estos hacen uso de la religión, debido a que es
un factor de protección (Hewitt, et al., 2016). Otra investigación buscó
describir las estrategias de afrontamiento utilizadas por hombres y mujeres
desplazados encontrando que especialmente, las mujeres buscan apoyo en
la religión pues creen que aporta aspectos positivos los cuales les fortalecen
para afrontar la nueva situación (Aparicio, Di-colloredo y Moreno, 2007).
De igual forma, un estudio realizado con desplazados internos en la ciudad
de Bogotá, denotó que estas personas dicen que el creer en Dios les da
fuerza para afrontar la situación por la cual pasaron y así seguir luchando
(Zuluaga, 2016).
Conclusiones
Por medio de esta investigación se buscaba conocer los estilos de
afrontamientos, frente a la experiencia del desplazamiento forzado en
victimas del corregimiento El Salado, Bolívar. Luego de analizar las
entrevistas semiestructuradas realizadas a dos víctimas, dos familiares y
dos personas expertas en el tema se encontró que una de las estrategias
cognitivas más utilizadas por ambas víctimas es la preocupación y esto se
logró corroborar con las personas expertas. De igual forma, se constató que
otra estrategia de tipo cognitivo es la reevaluación positiva, que implica
hacer cambios en el significado del problema, resaltando aspectos positivos
y expresando optimismo.
En las estrategias de tipo afectivo se encontró que ambas víctimas
hacen uso del apoyo social buscando apoyo en familiares, amigos y
profesionales que pudieran brindarles el soporte requerido. Por otra parte,
en las estrategias de tipo conductual se obtuvo que una de las víctimas
solo utilizó la falta de afrontamiento, por ende, está propenso a desarrollar
síntomas psicosomáticos y depresivos como sucedió en este participante.
Estrategias de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Solívar. Un estudio de caso
194 OchO EstudiOs sObrE la salud MEntal
Cabe acotar que en esta investigación se encontró una nueva categoría
la cual toma el nombre de estrategia basada en la Fe, ya que según ellos les
permite tomar fuerzas para salir adelante después del desplazamiento.
Referencias
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Edición digital
Ocho Estudios de Salud Mental
Sincelejo, Sucre, Colombia
Noviembre de 2019
Ocho Estudios de Salud Mental
Kelly Romero-Acosta
Editora
La ley 1616 de 2013 de Colombia define a la salud mental como
“un estado dinámico que se expresa en la vida cotidiana a través del
comportamiento y la interacción”, y que permite utilizar los recursos
emocionales, cognitivos y mentales de los individuos y de los grupos
humanos, para vivir su cotidianidad de la manera más adaptativa posible.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2001) define
la salud mental como ese estado de bienestar que permite al individuo
ser consciente de sus capacidades y afrontar las tensiones normales,
trabajar productivamente y ser capaz de contribuir a su comunidad. La
salud mental es mucho más que la ausencia de trastornos mentales, es la
capacidad de adaptarse al contexto, de manera que el individuo se sienta
bien consigo mismo, a pesar de las circunstancias ambientales, sociales
y/o socioeconómicas.
Este libro contiene ocho estudios sobre la salud mental en diferentes
etapas del ciclo vital, los cuales son: 1) relación entre el desarrollo
psicoafectivo y la salud mental infantil, 2) interacción de la madre y
del bebé prematuro, 3) la cognición social en niños y adolescentes con
diagnóstico de Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
y Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD), 4) prácticas parentales
y su asociación con síntomas ansiosos y rendimiento académico, 5)
comparación de las características psicosociales de adolescentes -víctimas
y no víctimas del conflicto armado- con intento de suicidio, durante el
año 2017, en el departamento de Sucre, 6) relación entre autoestima y
ansiedad en universitarios venezolanos del estado Zulia. 7) estrategias
de afrontamiento en víctimas desplazadas del corregimiento del Salado,
Bolívar y las afectaciones psicológicas de las víctimas muchos años después
de desplazadas, relacionadas con el hecho victimizante, y 8) relación entre
síntomas psiquiátricos y la severidad del uso de drogas en estudiantes
universitarios de la ciudad de Montería.